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26/1/18

Así funciona la primera tienda física de Amazon sin cajas y (casi) sin empleados




"El futuro de los supermercados y tiendas físicas para Amazon pasa por eliminar intermediarios, en este caso a los humanos. Entras al establecimiento, coges el alimento o producto que te interesa y sales de la tienda; de cobrarte se encargan las decenas de cámaras y sensores que te rastrean y conectan con tu cuenta de Amazon. Amazon Go fue anunciado en diciembre de 2016, tras un año en pruebas con los empleados de la compañía finalmente abre al público

 El objetivo de Jeff Bezos con Amazon Go es reducir los costes laborales al mínimo, para conseguirlo un paso importante es deshacerse de los dependientes. En su lugar, Amazon ha utilizado la inteligencia artificial aplicada a decenas de cámaras y sensores por todo el establecimiento. 

Cuando llegas a la tienda de forma automática se te asocia a tu cuenta de Amazon y cualquier producto que cojas de los estantes se te cobra al salir de la tienda. No tienes que pasar por caja, porque no hay ni cajas ni empleados que te cobren.

¿Ningún empleado? En realidad la tienda sí que dispone de un empleado de cara al público, se encuentra cerca de los productos alcohólicos y revisa si eres mayor de edad para poder coger una botella de vino o una lata de cerveza por ejemplo. La venta de alcohol en Estados Unidos no es un juego, a pesar de que Amazon podría identificar fácilmente si eres mayor de edad con los datos de tu cuenta, por ley debe haber un humano que lo compruebe pidiendo el carnet de identidad. 

Ademas de este humano, la tienda también cuenta con reponedores y cocineros. Por último hay una persona en la entrada para ayudar (al principio) a los usuarios y resolver sus dudas.

Cómo se las ingenia Amazon para asegurarse de que vas a pagar

Para desarrollar semejante sistema de reconocimiento la compañía ha instalado decenas de cámaras montadas en el techo del local, cada centímetro está cubierto desde diferentes ángulos, por lo que no hay ningún punto ciego. Estas cámaras se complementan con otras de detección de profundidad y con sensores de peso en los estantes que reconocen el peso exacto de cada producto. 

Toda la información se procesa en una unidad central, pero por curioso que parezca no hay un reconocimiento facial como tal, el sistema detecta tu entrada y según el aspecto de tu ropa y por donde te muevas te asocia a tu cuenta, pero no por tu rostro.

El interés de todo esto es si se puede engañar al sistema y llevarte un sándwich gratis o no, no es tan fácil. Para entrar debes hacerlo acercando tu teléfono a los pases de seguridad, por lo que desde que entras ya estás identificado. 

Puedes coger una bebida y meterla directamente en el bolso, de forma disimulada si quieres, pero desde el momento que se coge de la estantería Amazon ya lo sabe. Y si de alguna forma alguien consiguiese tapar una cámara (o varias), el sistema es capaz de seguir funcionando, según ha indicado Amazon a TechCrunch, han comprobado que el sistema sigue trabajando aunque varias cámaras dejen de funcionar. De todas formas y según los responsables de Amazon:
La mayoría de las personas no son ladrones de tiendas, y el sistema está diseñado para la mayoría de las personas.
Hay algunos aspectos de seguridad que a pesar de todo sigue preocupando. Si bien la identificación es por el escaneo del móvil al entrar y no por reconocimiento facial, ¿qué pasa si alguien te roba el móvil y entra a comprar con tu cuenta de Amazon? 

 De momento puede que no sea tan preocupante porque los ítems que se pueden comprar son de escaso valor, pero el día que comiencen a vender productos que no sean un simple sándwich, habría que mejorar este sistema.

 Durante más de un año la tienda de Seattle ha estado abierta a los empleados de la compañía, una especie de fase beta para poner a punto el sistema de reconocimiento. Desde hoy cualquiera puede entrar, sólo hace falta una cuenta de Amazon y escanear un código al entrar.

 Esta primera tienda ofrece principalmente comida semielaborada y bebidas tanto para desayunos como para comidas y cenas. Bollería, sándwiches, wraps, ensaladas, sopas, platos preparados, frutas, refrescos, zumos, cerveza, vino... De momento han empezado con alimentación, pero esperan abrirse a otros sectores como el farmacéutico por ejemplo (en Estados Unidos los medicamentos se venden también en supermercados)."                   (Xataca, 22/01/18)

22/11/17

¿Pero qué es exactamente eso de commerce-chain? La unión de economía colaborativa y Blockchain para dar a luz una nueva forma de crear nuevos productos y servicios

"La mayor parte del público en general de estas líneas, ya asocia Blockchain con las crypto-divisas, con la contabilidad distribuída para por ejemplo la distribución de energía, con la seguridad informática, con la fiabilidad e integridad de la información, y así hasta un largo etcétera que no parece acabar nunca.

Cada pocos meses se descubren nuevas aplicaciones para este visionario, innovador y disruptivo protocolo que Satoshi Nakamoto liberó por sorpresa junto con Bitcoin, como si de una fiera recluída se tratase. Y como tal, está campando a sus anchas por nuestras socioeconomías, haciendo que no las vayamos ni siquiera a poder reconocer dentro de unos pocos años. 

Ahora llega otra nueva y disruptora utilidad para el versátil Blockchain, que en esta ocasión va a hacer una esencial contribución para poner la última tecnología en la palma de su mano.

Del open-source y la economía colaborativa al commerce-chain

Hace tan sólo unos lustros, al calor de iniciativas como el Linux de Linus Torvalds, pudimos ver cómo el open-source (o código abierto en español) y el software gratuíto tomaban ventaja en muchos campos de batalla ante el software comercial y propietario. Se inauguró una tendencia que ha cambiado la faz de la cara de todo un sector del desarrollo y comercialización de software, que ya nunca volverá a ser el que era.

Posteriormente ha venido la proliferación de start-ups, muchas de ellas de la mano de ese código abierto, y también de la app-ficación y movil-ización de nuestras vidas. En este proceso hemos pasado a adquirir micro-software en forma de aplicaciones, o incluso gratuítamente (generalmente a cambio de nuestros datos, no lo olviden). Y de la mano de estas ubicuas aplicaciones, han surgido también numerosos servicios colaborativos, en los cuales es la comunidad la que provee un servicio o producto.

Con la nueva aplicación de Blockchain vamos todavía un paso más allá, como no podía ser de otra forma en este mundo de progreso exponencial, y economía colaborativa y Blockchain se conjugan ahora para dar a luz una nueva forma de crear nuevos productos y servicios.

 El primer y máximo exponente (por ahora) de este "commerce-chain" va a ser la tecnología, y más concretamente la Inteligencia Artificial (o IA por sus siglas). Ésta es sin duda una de las grandes tecnologías de futuro de esa Revolución 4.0 que está llegando inevitablemente a casi todos los sectores económicos, y siempre de la mano de la tecnología más disruptora.

La Inteligencia Artificial está muriendo de éxito... hasta que llegó el commerce-chain

Como ya les analizamos en el artículo "La partida de la Inteligencia Artificial puede ser un 'Game Over' para muchas empresas: casi no hay especialistas", una de las principales limitaciones actuales de esta tecnología es la disponibilidad de expertos. Y no crean que esto es tan sólo un pequeño contratiempo, en realidad es una gran rémora para el progreso de nuestras socioeconomías en el corto plazo, y también en los plazos más largos.

 Tengan en cuenta la potencialidad extrema que esta tecnología está llamada a tener es nuestro mundo del futuro. Es por ello por lo que el commerce-chain es clave para el momento actual de nuestro progreso.

Tras esta introducción, se estarán preguntando: ¿Pero qué es exactamente eso de commerce-chain? Pues se lo explicaré, para empezar es un término que he acuñado yo mismo aquí hoy con ustedes, como he hecho en otras ocasiones, y hace referencia a una nueva forma de interacción comercial entre elementos socioeconómicos. No se preocupen, se lo voy a explicar de forma algo más ilustrativa.

Lo que llamamos Inteligencia Artificial no suele ser ninguna suite de software comercial monolítica, sino que suele tratarse de un conjunto de múltiples pequeñas y grandes piezas de software. Este software tiene funciones muy específicas en cada caso, como puede ser el reconocimiento de los comandos de voz que usted le dicta a su smartphone, o el reconocimiento de imágenes y objetos del mundo real por parte de un robot industrial.

 El software de Inteligencia Artificial está compuesto por otras tantas piececitas de software de la misma inteligencia pero con funcionalidades más específicas, y es este punto el que hace que muchas de esas pequeñas piececitas de sofware sean las mismas en muy diversos productos que tienen la Inteligencia Artificial como base.

Este hecho abre la gran puerta de la reutilización de software en IA a escala global, si bien es algo complicado de conseguir porque la Inteligencia Artificial es objeto de gran competitividad en el sector, es la base de muchos productos comerciales propietarios, y tiene un coste bastante elevado dada la escasez de profesionales y los altísimos sueldos. 

Por ello, de primeras se podría pensar que muchas empresas serían reticentes a compartir su código. Pero el objetivo está claro, y viene porque cada empresa u organización que pretende poner en el mercado una nueva solución de Inteligencia Artificial tiene que desarrollar de nuevo gran parte de componentes que ya ha desarrollado alguien en algún lugar.

Esto supone un absoluto desperdicio de recursos socioeconómicos, especialmente con los estratoséricos salarios del sub-sector y... sobre todo porque la escasez de profesionales trae una importante limitación e incluso imposibilidad de poder desarrollar y adoptar esta tecnología en nuestras empresas y sociedades.

Pero claro, ahí está la dificultad de cómo poder facilitar ese intercambio entre programadores o emprendedores de la pieza de software que he desarrollado yo por la que has desarrollado tú. Y todo en un entorno que, dada la gran competitividad y lo confidencial de muchos desarrollos, requiere de una gran dosis de confiabilidad entre las partes.

El commerce-chain que viene de la mano del versátil Blockchain

Una vez nombrada la palabra mágica de la "confiabilidad", y tratándose de intercambios de software por internet, aquí es donde entra en escena el principal y esperado protagonista: no podía ser otro más que el gran Blockchain. 

Según pueden leer en este artículo de la revista Quartz, la innovadora idea surgió de la empresa Hanson Robotic. Esta empresa está diseñando un robot humanoide, Sophia, que además resulta ser el primer robot con consideración de "ciudadano", puesto que ha obtenido la nacionalidad de Arabia Saudí según pueden leer en este artículo de Xataka.

Sophia es un robot que requiere grandes dosis de Inteligencia Artificial para poder intentar imitar la inteligencia y capacidades humanas: recuerden que el objetivo es ni más ni menos que se comporte como una persona en (casi) todos los aspectos.Esto incluye interpretar imágenes, entender lenguaje hablado de forma natural, construir frases y pronunciarlas, pensamiento complejo, abstracción, análisis y síntesis, y así hasta un largo etcétera. 

La enorme complejidad natural de nuestro órgano más complejo, el cerebro, obliga a que este objetivo llamado Sophia se traduzca en miles y miles de líneas de código, que pueden tener un coste más que desorbitado, haciendo el proyecto inviable especialmente para una empresa con capacidad limitada como Hanson Robotic.

Para poder evolucionar a Sophia hasta convertirla en un robot comparable a un humano, los ejecutivos de Hanson Robotics han lanzado una iniciativa paralela al Sophia. Esta iniciativa tiene como objetivo primordial permitir que desarrolladores independientes sean compensados por sus largas horas de trabajo frente a un monitor. 

El objetivo es más ambicioso, y entra incluso en el plano más socioeconómico de la economía colaborativa, puesto que la compensación no tienen pensado que sea únicamente una retribución.

La iniciativa se sustenta tecnológicamente en una plataforma denominada SingularityNET, y es literalmente un marketplace (o mercado) construido sobre Blockchain para permitir hacer trueque de software. Además, esto abre obviamente la puerta al comercio en general basado en Blockchain. 

Igual que Hanson Robotics va a poder intercambiar software de Inteligencia Artificial con desarrolladores independientes, otros desarrolladores van a poder intercambiar código de tecnología punta entre sí: en general cualquier trueque comercial podría acabar siendo soportardo sobre la plataforma de SingularityNET y Blockchain.

Y el matiz socioeconómico de este disruptor avance en realidad es una potencial avalancha socioeconómica

Volviendo al uso inicial concebido por Hanson Robotics para su robot Sophia, realmente, en términos socioeconómicos ¿Qué sentido tiene que un mismo código deba ser desarrollado por cada empresa de tecnología que se proponga utilizarlo? El asunto es especialmente grave para startups y PYMES sin recursos para derrochar. Y la gravedad extrema llega cuando además no hay profesionales cualificados suficientes para todos.

En el plano del sector de las TI en general, otro aspecto de esta micro-revolución del desarrollo es que, una vez más, un gigante surgido de la disrupción tecnológica puede ver amenazada una parte importante de su negocio por la propia disrupción tecnológica, al menos en lo que a software se refiere (que no a infraestructura de servidores).

 Este trueque de tecnología ataca ni más ni menos a buena parte de la base del negocio de un gigante como Amazon con su AWS (Amazon Web Services), que comercializa software de tecnología punta a gran escala, y realmente AWS de economia colaborativa tiene poco, pues sólo pretende hacer negocio (como toda empresa, lo cual va en su naturaleza).

Tengan en cuenta además que los servicios basados en software en la nube o cloud salen baratos sólo en determinados casos de uso, que no son ni de lejos todos. Un servicio de uso intensivo va a salirle muchas veces más barato a una empresa con músculo tecnológico si lo despliega en su propio CPD, pero siempre será preferible el acceso a ese servicio aunque sea más caro para una empresa por ejemplo sin CPD o con uno muy limitado. 

El trueque sin embargo resulta beneficioso en todos los casos de trueque voluntario, puesto que obviamente una empresa no va a intercambiar su software más estratégico que es la clave de su negocio.

Pero sí intercambiará alegremente todo el resto de software que ella misma haya desarrollado y no sea estratégico para su negocio, haciendo innecesario en muchos casos acudir a AWS a contratar un software cuyo desarrollo ya queda a tu alcance (en medios y costes).

Y no, como ya hemos introducido antes, las aplicaciones de este nuevo uso de Blockchain no se quedan aquí, y van mucho más allá del mero comercio de piezas de software de AI: es lo que acuñábamos como "commerce-chain". Pasamos pues de la economía colaborativa a la economía del trueque, sin duda un importante paso más en la profunda transformación socioeconómica que nos está trayendo la tecnología en unos pocos años.

 Con blockchain ya puedes mercadear con el fruto de tu trabajo sin necesidad de ninguna moneda fiat, aunque lo realmente disruptor es que ya tampoco necesitarás ni siquiera ninguna crypto-divisa como Bitcoin: tan sólo con un token puede ser suficiente, es la comúnmente denominada como "tokenomics"

Literalmente vas a poder intercambiar directamente el fruto del sudor de tu frente para conseguir el fruto del sudor de la frente de otros. Así, sin más coste que aportar lo tuyo, se trate de lo que se trate.

Y cerrando con el tema de Sophia y su inteligencia sintética, no sólo es que Blockchain sea un "caso de éxito" para la industria de la Inteligencia Artificial; es mucho más que eso: es literalmente un "caso de futuro". Sin este nuevo uso de Blockchain para facilitar el comercio y el trueque, la Inteligencia Artificial nacería truncada, al menos para muchas empresas que no tienen músculo tecnológico para mercadear con el precio al que cotiza actualmente el kilo de ingeniero especializado en IA.

 Una vez más, el lado más super-"techie" de nuestra sociedad ha acudido al rescate de un futuro tecnológico que podía morir de éxito, y un nuevo avance tecnológico puede traer en el largo plazo progreso socioeconómico para toda la sociedad. Una heroica gesta."                 ( , El blog salmón, 18/11/17)

24/6/16

Se espera que la adopción de la robótica llegue al 74% en aplicaciones de manipulación de materiales en los próximos 6 años

"(...) Pero, ¿cómo trabaja Amazon? ¿Es sólo lo que vende o los datos que obtiene con ese proceso comercial? Cómo todo en la red, la capa de datos es clave y en Amazon no es una excepción. Google te lo ‘regala’ todo y encantados de la vida les damos toda la información que nos pide.

 La mayoría de redes hacen lo mismo. Nada es gratis. Estamos pagando con el comportamiento que mostramos cuando buscamos un producto, cuando informamos dónde estamos, o cuando diferenciamos el tiempo que tardamos en aceptar una oferta. Detalles 'sin importancia' para nosotros que son muy sensibles para ellos. 

Estuve en el almacén de Amazon en San Fernando de Henares durante la filmación del episodio ‘e-commerce’ del programa ‘Economía de Bolsillo’ y es realmente impresionante. Un monumental espacio que como todo en Amazon está impulsado por los datos. 

El rendimiento personal se comprueba, según el New York Times, continuamente con un software llamado Anytime Feedback Tool que ayuda a la eficiencia y al reconocimiento de algún elemento a corregir. Otro sistema digitalizado e inteligente guía a los empleados de manera directa. Cuando compras un artículo en su página, el sistema funciona de forma rápida e identifica en que lugar del almacén está ese producto. 

El sistema indica al empleado más cercano dónde está y cómo llegar a él. No se trata de aprender dónde están las cosas sino de simplificarlo todo. Casi a evitar que se piense. La máquina ya piensa en términos logísticos y de eficiencia, no es necesaria ninguna otra aportación humana.

Y casi mejor. Sería imposible aprenderlo pues debido a una fórmula algorítmica sofisticada, Amazon ha descubierto que es mejor no tener las cosas ordenadas sino en un aparente caos organizativo. Llama la atención que los productos no están organizados lógicamente, o por lo menos bajo la lógica humana. Los productos en los estantes no están organizados por categorías.

 Parecen colocados por azar. Un paquete de baterías puede estar cerca de cinco copias de ‘Una hormiga en París’. Un carrito de bebé está en el pasillo de fontanería. Todo tiene una lógica oculta, profunda, indescifrable para un humano. 

¿Qué pasa luego? Cuando un artículo es seleccionado por un humano este lo escanea y empieza la fiesta. Durante todo su recorrido por el almacén, guías automatizadas, carriles y brazos selectores, recibe una serie de disparos que son más lecturas para saber que se va cumpliendo todo adecuadamente. Sin embargo todo esto tiene un objetivo que cada vez más se irá implementando. La sustitución humana de los trabajos que cualquier sistema automatizado pueda hacer.

La BBC informó que Amazon maneja un sistema que analiza los dispositivos de mano de los trabajadores que seleccionan productos en algunos almacenes a fin de medir los segundos que tardan en cada acción entre selección y selección. En el almacén de Hemel Hampstead, cerca de Londres, el trabajador ‘selector’ medio de Amazon puede recoger un millar de artículos al día.

 Depende del ‘recorrido’ que el sistema le conceda. Casi dos artículos por minuto. Si el tema es competir en ese campo está claro quien no va a poder con un sistema automatizado. El elemento humano es el eslabón débil en esa cadena de eficiencia. 

Los nuevos sistemas de recolección de artículos basados en el Robot Kiva Systems puede estar apunto de jubilar un modelo de trabajo logístico en breve. De hecho Kiva es una subsidiaria de la propia Amazon y se dedica al desarrollo de alta tecnología robótica. La idea no es tener un brazo armado que recolecte y luego envíe los artículos. 

En realidad es la montaña que va a Mahoma. Esos robots que parecen la escoba automática que muchos tenemos en casa permite que sean las estanterías las que se muevan y se desplacen buscando el estacionamiento ideal para la recolección más eficiente. Luego, el bicho vuelve a su lugar de carga.

No obstante se nos dice que siempre harán falta humanos. Sus ojos, su criterio de calidad, la visión es imprescindible. Pues igual no. Existe otra compañía llamada ‘Sick’ (enfermo en inglés curiosamente) que ha inventado un equipo de detección que podría estar apunto de jubilar al ‘control de calidad óptico-humano’.  

El sensor visual del P30 Sick permite que ahorrar 10 segundos entre la detección del artículo y la colocación del mismo en el carril de entrega con respecto al tiempo que necesita el ojo humano. Un montón de dinero en definitiva.

Lo que me interesa del caso Amazon en cuanto a la automatización de procesos, la eliminación de trabajo humano y la sustitución de sistemas inteligentes centralizados es que siempre hay un resquicio que exige la intervención humana pero que, a la vez, siempre tiene la espada de Damocles ‘robótica’ pendiente de aniquilar su puesto de trabajo.

Las operaciones están cambiando y no sólo en Amazon, es generalizado. Según el Informe Anual de la Industria MHI 2016, se espera que la adopción de la robótica llegue al 74% en aplicaciones de manipulación de materiales en los próximos seis años. Actualmente no llega al 30%. Tengo ganas de ver cómo desde la política nos sugieren que se va a crear empleo en ese justo momento.

 Cuanto más ágil y sensible es un robot a los estímulos externos más útiles son para interactuar con los trabajadores humanos. En un entorno de distribución, donde la mayoría de las tareas son repetitivas, sencillas y físicamente exigentes, las ventajas de un trabajador incansable que no se aburre son evidentes.

Muchos siguen tranquilos pensando que los robots se limitarán a esas tareas repetitivas pero se olvidan que el desarrollo va en otro camino. En breve esos mismos robots serán capaces de hacer tareas inexactas e impredecibles en base a un grado de mayor conciencia del espacio, el objeto y el motivo de su ‘trabajo’. Y ahí se acabó lo que se daba humanamente hablando. 

La clave será el desarrollo de algoritmos de control adaptativo que permitan a los robots para reaccionar a su entorno en tiempo real. Esta tecnología ya existe, y fue visto en el Modex en Atlanta el pasado abril. La Science-Ficcion ha pasado a ser Fact-Science. Swisslog demostró que es compatible trabajar en algo arriesgado con un humano al lado. Su brazo robótico se detenía cuando identificaba riesgo para un ser humano."                       (Marc Vidal, 22/06/16)

9/6/14

Los científicos promueven una organización global del suministro comercial... basada en la 'internet física'

"Internet ha revolucionado el intercambio global de información, pero la gente y la economía siguen dependiendo de la distribución de cosas tan reales como las sandías, los componentes de la maquinaria y los ordenadores portátiles, que no viajan por la red, sino por una inextricable y extremadamente ineficaz urdimbre de barcos, trenes, camiones y almacenes que se tragan el 15% del PIB mundial, encarecen un 10% los productos y emiten casi la mitad del CO2 que emponzoña la atmósfera

 Una élite científica está promoviendo una Internet de las cosas: una organización global de las cadenas de suministro inspirada en la web. Sus ventajas para la eficacia empresarial y el medio ambiente serán enormes, pero solo si la idea logra vencer las resistencias de la industria a compartir recursos con la competencia.

La idea tiene dos patas, y la primera es desarrollar algún tipo de contenedor normalizado que sirva lo mismo para frutas que para discos duros; sería el equivalente de los paquetes de información en los que se divide, para viajar, la información que llega a nuestra pantalla, paquetes que aprovechan cualquier cable disponible pero que al final son capaces de reunirse y ordenarse en su destino.

Algo similar a estos contenedores ya existe en el transporte marítimo (y en la parte del transporte ferroviario derivado directamente de él), pero esas cajas que algunos lectores habrán visto en las afueras de una estación, al emprender un viaje en tren, resultan por completo inútiles para llevar los productos por carretera y ciudad hasta su destinatario final. Lo que se precisa es un nuevo contenedor verdaderamente universal, válido para el barco y para la moto que lleva el producto hasta la casa o la empresa.

La segunda pata es la puesta en común de las herramientas y los protocolos, de forma análoga al software libre en Internet, o a la computación distribuida, como en la nube. No se trata de que las empresas pasen de competir a cooperar, sino de que empiecen a competir en el momento correcto: cuando el ordenador de una marca tiene que medir su calidad y su precio contra el de otra, no cuando viajan cada uno en un camión medio vacío hacia el mismo destino.

 Ninguna de estas estrategias está integrada en la filosofía de las empresas actuales —ni siquiera en las de logística, como DHL o FedEx—, pero los números demuestran que serían no solo de gran utilidad para reducir las emisiones de carbono, sino también para los balances de las propias empresas y sus empleados.

 Los teóricos de la llamada Internet física acaban de reunirse en el primer congreso dedicado a su disciplina, celebrado el mes pasado en la Universidad de Laval, en la ciudad de Québec, y organizado por Benoit Montreuil, profesor de ingeniería industrial de esa institución canadiense. 

La primera Conferencia Internacional sobre la Internet Física ha congregado a 200 investigadores y directivos industriales. Montreuil y dos colegas están a punto de publicar en inglés el libro fundacional de la disciplina, The Physical Internet: the network of logistic networks (La Internet física: la red de redes logísticas). La revista Science dedica un número especial a la materia.

La investigación de la (mal) llamada crisis de los pepinos que estalló en la primavera de 2011, causando 50 muertos en Alemania y un brote secundario en Francia, puso de manifiesto los absurdos vericuetos en que se enredan las mercancías en nuestros interconectados tiempos.

 La bacteria letal partió de Egipto en 2009 en un buque que transportaba un cargamento de fenogreco, unas semillas que se usan en el curry y como brotes para ensalada, y aterrizó en Alemania unos meses después. La mayor parte viajó hasta un distribuidor alemán que vendía las semillas a las tiendas donde las compraba el restaurante de Hamburgo que causó el brote, y unos 400 kilos fueron a parar a un distribuidor inglés que los dividía en paquetitos y se los vendía a Francia: de ahí el brote en un colegio francés, que usó un paquetito para hacer la ensalada. 

Lo peor es que hizo falta una alerta sanitaria europea para llegar a conocer ese itinerario, que hasta entonces era poco menos que un secreto industrial.

 Elevando el foco, la logística es una industria gargantuesca que mueve 45.000 millones de euros al año y supone el 15% del PIB mundial. Y su funcionamiento no puede estar más lejos del óptimo racional, si no de la racionalidad en sí misma.

 Un estudio británico de 2004, citado por Jeffrey Mervis en Science, estudió a 1.000 camiones durante 24 horas con resultados desmoralizadores: solo transportaban bienes el 10% del tiempo, y el resto se repartía entre una variedad de tareas ineficaces o improductivas como estar fuera de servicio (25%), cargar y descargar sin excesiva prisa, a juicio de los evaluadores (14%), o viajar vacíos (16%), una actividad conocida en el gremio como “transportar aire”.

La iniciativa de la Internet física “representa un círculo virtuoso donde todos ganan”, ya sea en aumentar los beneficios o en reducir la contaminación, concluyó hace pocos años un estudio encargado por la National Science Foundation de Estados Unidos, que financia un consorcio entre las universidades y la industria sobre el asunto con sede en la Universidad de Arkansas en Fayetteville.

 La Unión Europea, por su lado, ha aportado cinco millones de euros al proyecto Modulushca sobre unidades logísticas modulares, el tipo de contenedores y procedimientos que necesita la Red física, o Internet de las cosas, para prosperar."                 ( , El País,  Madrid 9 JUN 2014 )

3/6/14

El consumo colaborativo hace temblar a la economía tradicional

"Aprovechar una plaza libre en un viaje o alquilar una habitación que se queda vacía durante un tiempo, solo con un clic -o dos-. Si hace unos años únicamente era posible si uno se encontraba con un anuncio por palabras o gracias al boca a boca entre amigos, ahora la tecnología ayuda al nacimiento de un boom de aplicaciones y plataformas que ponen en contacto a vendedores y compradores a través de Internet o aplicaciones de móvil.

 El ahorro económico -en un momento de crisis profunda- combinado con un enfoque social y ecológico han permitido que plataformas como Airbnb, Uber o Blablacar se conviertan en una alternativa que pisa cada vez con más fuerza. Frente a este auge, algunas patronales y empresas tradicionales se cuestionan la legalidad del negocio de estas plataformas que no tienen regulación y las acusan de competencia desleal.

“El problema real es que todo esto nace y crece mucho más rápido de que lo podamos prever, parar o legislar como a muchos les gustaría. Para cuando algo consiga estar al gusto de todos nacerá otra plataforma capaz de saltárselo, y es que el problema de fondo es que la "inteligencia social” que nace de la capacidad de interacción rápida y eficiente entre individuos es más rápida que las propias instituciones”, explica el economista, Miguel Puente. 

Una opinión con la que coincide Albert Cañigueral. “Son innovaciones de base tecnológica que van a tal velocidad que deja la regulación atrás. La mayoría de actores hablan de que una regulación es necesaria”, añade este experto en consumo colaborativo.

“Se ha producido una explosión espectacular”, explica Cañigueral al hablar sobre este crecimiento de una economía que rompe con algunos intermediarios tradicionales. Este ingeniero de televisión decidió crear en 2011 la web consumocolaborativo.com -un portal donde se recogen las diferentes plataformas que posibilitan este contacto entre particulares- y a la que ahora se dedica a tiempo completo.

 “Varios expertos hablan ya de una transición desde la niñez del consumo colaborativo hacia la madurez”, señala y apunta que todavía faltan datos para poder medir el impacto económico y social de este sector. “Estamos intentando generar estudios independientes para medir el impacto”, apunta.

Este portal reúne en su directorio la posibilidad de transaccionar servicios muy variados. Desde compartir bici o plaza de aparcamientos, a puntos de encuentro de compra venta de entradas entre particulares, ropa, bancos de tiempo, micromecenazgo, coworking, compartir wifi o cuidado de mascotas. Prácticamente cualquier necesidad se puede cubrir de forma colaborativa y sobre todo, sin intermediarios. Menos costes y mayor rapidez. Una economía con menos peldaños.

Los datos sobre el tema señalan un fuerte incremento tanto de usuarios, como de negocio generado. La revista Forbes estimó el año pasado que los ingresos que se trasladan directamente desde la economía entre pares al bolsillo de quienes la practican superaron los 3.500 millones de dólares -2.500 millones de euros- a nivel global y lo que quizá sea más llamativo es que esta cifra representó un aumento del 25% frente al año anterior. 

En España, un 76% de los españoles ha alquilado o compartido un bien en algún momento de su vida, según una encuesta de la compañía de carsharing Avancar. Un porcentaje que se eleva hasta el 81% cuando se centra en la franja de edad entre los 35 y los 44 años.

“Uso Airbnb porque en general sale más económico, hay bastante oferta y te ofrecen garantías”, explica Irene, una treinteañera afincada en Barcelona que ha alquilado apartamentos a través de este sistema en lugares tan diferentes como Budapest o Menorca. 

Esta web de alquiler de viviendas entre particulares nació en 2008 y seis años después el fondo de inversión TPG -que entró recientemente en su accionariado- la valora en 7.200 millones de euros. El crecimiento exponencial de Airbnb es quizá el ejemplo más claro de cómo este consumo colaborativo se ha desarrollado en los últimos años.

Airbnb nació fruto de una doble necesidad. Por un lado, sus fundadores querían incrementar sus ingresos alquilando parte de su vivienda en San Francisco y por otro, una conferencia en la ciudad había hecho que todos los alojamientos colgaran el cartel de completo. 

Así, surgió esta plataforma que un año después de su nacimiento gestionó 100.000 reservas y en 2011 pasó a tramitar más de dos millones, tras haberse internacionalizado. En 2013, la compañía ingresó 250 millones de dólares gracias a las tarifas que cobra por hacer de intermediario entre inquilino y casero, lo que supuso duplicar los ingresos del año anterior.

Junto con la expansión de Airbnb han llegado los problemas legales. En Nueva York, la empresa terminó por llegar a un acuerdo para ceder los datos fiscales de sus arrendadores, aunque sin nombres, después de varias semanas de tiras y aflojas con la Fiscalía que lleva a cabo una investigación para controlar el alquiler ilegal en la ciudad. Incluso en su ciudad de origen, San Francisco, se están planteando un aumento de la normativa. 

En España, la polémica también ha llegado y las asociaciones empresariales exigen regulación de lo que consideran “alojamientos ilegales”. Frente a esto, la empresa se defiende. “Airbnb gestiona todos los pagos a través de transferencias bancarias de tal manera que todas las transacciones quedan registradas. Por eso, más que un problema nos consideramos una solución”, apuntó hace unas semanas Jeroen Merchiers, director general de Airbnb España y Portugal.

Por lo pronto, en Francia ya ha habido una primera sentencia que pone en alerta en modelo. Un casero, de los de toda la vida, ha demandado a su inquilino por haber subarrendado a su vez las habitaciones en la popular página. El juez le ha dado la razón en que había utilizado la vivienda para lucrarse (algo que habitualmente está prohibido en los arrendamientos de vivienda entre particulares) y le ha condenado a pagar 2.000 euros al propietario. Airbnb no se responsabiliza de la legalidad de los pisos que se promocionan en su web.

La última batalla legal se ha librado en el transporte. Tras la reciente llegada de Uber, una aplicación con inversores como Google que pone en contacto a conductores con viajeros y que se autodefine como la “mejor alternativa al taxi”, el Sindicato de Taxistas en Cataluña (STAC) ha pedido su retirada. Consideran que son “taxis ilegales” y que suponen un riesgo para los usuarios. 

La patronal del taxi de Londres ha pedido esta misma semana a un juez que paralice la legalidad de la apps y en Bélgica ya se multa a los conductores que recojan en un aeropuerto a pasajeros sin tener licencia de taxi como contestación al fenómeno.

No es el único enfrentamiento en este terreno, la patronal de autobuses Fenebus pidió el cierre de Blablacar, una plataforma de origen francés que pone en contacto a conductor y viajeros para compartir los gastos del coche. Una denuncia que aseguran que solo han recibido en España a pesar de operar en doce países, explicó Vicent Rosso country manager de España y Portugal en una entrevista.

 Respecto a la legislación, se mostró de acuerdo en que es necesaria una normativa para regular el sector y puso como ejemplo el caso de Francia donde la regulación entiende que no existe competencia desleal porque los usuarios no ganan dinero, sino que solo comparten gastos.

Frente a estas demandas, la Comisión Europea (CE) se mostró esta pasada semana contraria a prohibir los servicios de transporte en vehículos compartidos por particulares como Uber y BlaBlaCar, en plena polémica por la competencia desleal que las asociaciones de taxistas aseguran que representan para su gremio.

"Nadie dice que los conductores de Uber no deban pagar impuestos, respetar las normas y proteger a los consumidores. Pero prohibir Uber no les da la oportunidad de hacer las cosas bien", señaló el portavoz comunitario de agenda digital, Ryan Heath, a la agencia Efe.

Mientras se debate sobre cómo debe regularse, cada vez hay más usuarios que las utilizan. “Desde la primera vez, en verano de 2013, he hecho unos 10 viajes a través de BlaBlaCar. Me parece una forma más rápida y económica de viajar que el tradicional bus y un buen sistema para aprovechar los huecos libres que se le quedan a muchas personas en sus viajes”, explica Santi, un joven de 27 años residente en Madrid. 

Si repite es porque la experiencia es positiva. “La gente suele ser bastante responsable y cumple las normas básicas. Además, suele haber predisposición a tener conversaciones agradables y hablar de cosas en común, aunque los perfiles sean distintos”, añade.

17/10/12

10 Sitios web para descargar libros digitales gratis

"Los libros digitales o “e-books“, han causado toda una revolución gracias a su facilidad de acceso y distribución, permitiendo que puedan ser transportados en cualquier medio digital y leídos en múltiples dispositivos sin importar el lugar donde estemos. En este post les comparto una selección de 10 portales donde puedes acceder gratuitamente a millones de publicaciones sobre la temática de tu interés, la mayoría de ellos en español.
  1. Bubok: Empezamos el listado con un completo portal donde puedes publicar tus libros y buscar entre las publicaciones de los más de 65.000 usuarios. Además, muchos de los títulos se pueden adquirir en formato físico. El sitio clasifica los libros según la temática e idioma. Puedes acceder a más de 23.000 ebooks.
  2. Sribd: Aquí puedes acceder a una gran cantidad de libros y documentos en diferentes formatos (pdf, doc, txt, etc). También puedes subir tus propiosdocumentos para posteriormente compartirlos en tu sitio web o en redes sociales.
  3. SlideShare: Es una excelente herramienta donde puedes acceder a un sinnúmero de presentaciones y documentos online para descargar. SlideShare es muy usada por docentes, estudiantes y profesionales de todo el mundo, su base de datos es inmensa y contiene documentos en diferentes idiomas y formatos.
  4. DocStoc: Es un portal con más de 20 millones de documentos para profesionales. Aquí podrás encontrar libros, documentos, manuales y guías sobre temáticas de interés para profesionales. Muy recomendado!
  5. Openlibra: Es una biblioteca online con una gran cantidad de libros digitalestotalmente gratuitos y de temáticas variadas y muy interesantes. Además, puedes compartir y reproducir los ebooks con quien desees gracias a la licencia libre bajo la que son publicados.
  6. 24 Symbols: Aquí debes registrarte (gratis) para poder acceder a los libros que puedes leer online desde tu pc o desde tu dispositivo móvil (smartphone o tablet).
  7. EBook Mall: Una gran cantidad de ebooks clasificados en más de 20 categorías. Hay para todos los gustos.
  8. OnlineProgramming Books: Este portal se dedica a publicar libros en pdf sobretemas relacionados con programación, informatica, diseño, desarrollo de aplicaciones móviles y otros temas relacionados.
  9. TechnoIndia: Aquí encontrarás cientos de libros digitales sobre ingeniería, MBA, IT, etc.
  10. issuu: Es un portal especializado en revistas online, allí puedes crear tu propia revista digital y acceder gratuitamente a las revistas de muchas personas sobrediversas temáticas."            (R-evolución)

13/7/12

'Carmina o revienta', la demostración de que otras formas de distribución son posibles

"Con las cifras en la mano, puede decirse que Paco León ha conseguido con ‘Carmina o revienta‘ lo que para muchos es casi un tabú: apostar fuertemente por la diversidad de canales de distribución con los que un artista cuenta hoy en día. 

Ha pasado el fin de semana del insólito estreno a varias manos (internet, cine, DVD , televisión) y parece que todo le ha salido a pedir de boca. De hecho, el actor que se estrenaba como director lo dijo muy claramente: él lo único que quería era abrir camino.

Es pronto para decir si lo ha conseguido, pero más de 30.000 visionados en un fin de semana es un número que queda reservado a las primeras posiciones de las películas más taquilleras. 

Eso son más de 12.000 DVD vendidos en Fnac, El Corte Inglés y MediaMarkt, de 12.500 a 15.000 visionados online en Filmin, iTunes, Google Play, mitele, booquo, Yomvi o Youzee, y 4.000 entradas vendidas en los 20 cines que se avinieron a estrenar la película, además de la oferta en Ono, Movistar y Playstation Network.

¿La clave del éxito? Hacer la cosas con cabeza, contando con la clientela, y no a espaldas de esta ni mucho menos contra esta. Paco León cogió un buen día su Twitter y preguntó a sus seguidores, que para algo lo son, si estarían dispuestos a pagar 1,90 euros por ver su película en internet.

Y la pregunta surcó los siete mares de la red, rebotando de usuario en usuario con una viralidad que quizá puedan conseguir las grandes campañas publicitarias, pero con una sinceridad por parte de los seguidores que pocas campañas podrían arrancar:
  Pablo Bartolomé @pablo_bartolome Vi de @pacoleonbarrios en mitele y no me queda más que darle mi enhorabuena. Por lo que vale un Calippo te hartas de reir.
6 jul 12

Al final, mecachis, el precio de salida no es 1,90 sino 1,95 euros, pero creo que a Paco León se le va a perdonar el desajuste. El precio del DVD , a 5,95 euros, es un puro regalo en los tiempos que corren, realmente se percibe como un precio más que justo, exactamente lo que la clientela viene pidiendo desde hace ya ni se sabe cuánto."          (Rebelión, 10/07/2012, ''Carmina o revienta', la demostración de que otras formas son posibles',Josep Camós, nacionred.com)

2/2/12

La plataforma online Unico and cool venderá las colecciones que desfilarán en Cibeles este año

"Quién no se ha preguntado alguna vez al ver un desfile de moda: ¿Eso de verdad se lo pone alguien para salir a la calle? Hasta ahora la respuesta era no. Muchas de las prendas que vemos sobre las pasarelas más prestigiosas del mundo son creadas exclusivamente para ser lucidas por las modelos sobre ellas, luego estos diseños, en la mayoría de los casos, no ven la luz. (...)


En esta nueva edición, el certamen madrileño cuenta con novedades de peso: la creación de la plataforma Unico and Cool, a través de la cual se pondrán a la venta en su tienda online las colecciones completas de algunos diseñadores españoles.

Pero, ¿qué es Unico and Cool? Se trata de un proyecto pionero en España que nace con el objetivo de aglutinar a los diseñadores españoles y dar salida a nuevos artistas con una historia detrás: diferente o novedosa. También pretende acercar los artículos de pasarela al público nacional e internacional.

Con esta iniciativa se salvan varios escollos asociados al elitista mundo de la moda de pasarela. Por un lado, la posibilidad de adquirir las prendas exhibidas en el certamen a través de internet, acercando así las colecciones de los diseñadores de la alta costura a la gente de la calle, y por otro lado, se acaba con la dificultad de acceso a marcas emergentes y no comerciables en España, que son difíciles de conseguir por su baja penetración en el mercado español.

Este centro comercial virtual, como ellos mismos se definen, cuenta con dos tipos de tiendas: permanentes con rotación de artículos, en las que se podrán encontrar desde artículos ligados al mundo de la moda y decoración hasta productos gourmet (bebidas y alimentación) y ediciones limitadas, en venta a partir del seis de febrero.

En estas ultimas es donde se "colgarán" las colecciones completas que hayan sido presentadas por los diseñadores en Cibeles. Entre los modistas que se han sumado a esta iniciativa se encuentran David Delfín, Ion Fiz, Ángel Schelesser, Agatha Ruiz de la Prada y Debota & Lomba. El compromiso se extiende durante dos años, o lo que es lo mismo, cuatro colecciones.

"En estos momentos estamos cerrando a otros diseñadores para futuras colecciones" nos aseguran fuentes consultadas de Unico and Cool, desde donde hacen hincapié en que en esta plataforma no van a vender stocks de otras colecciones ni aplicaran rebajas, sino que se tratará de productos exclusivos, especiales y diferenciadores, además de productos que crean tendencia en otros países y viceversa.


Desde el seis de febrero y hasta la presentación de la próxima colección, dentro de seis meses, los 'looks' al completo mostrados en la Mercedes-Benz Cibeles Week Madrid 2012 estarán visibles en el Front Row, sección exclusiva de cada diseñador.

De esta manera, la compra de los artículos se realizará bajo pedido y será recibido por el cliente en un periodo de entre uno y tres meses, dependiendo del diseñador. Eso sí, se le garantiza al comprador que podrá lucir su prenda antes de que ésta adorne el escaparate de las tiendas.

En cuanto a las tallas, los diseñadores adheridos a este proyecto han abierto el abanico del tallaje, adaptándolo a las personas reales, aunque el ancho del abanico dependerá de cada diseñador. De igual manera, si el cliente no esta contento con el resultado se le da la posibilidad de ajustar la prenda a su figura, y en último caso la devolución del producto, bajo unas condiciones.

Y ahora llega lo más peliagudo, ¿cuánto cuesta vestirse como las modelos de la pasarela Cibeles? Depende del diseñador en cuestión, pero los precios van de los 100 a los 3.000 euros.

Un look sencillo con bolso, zapatos, camisa y pantalón oscila entre los 500 y los 700 euros. Si ya queremos incluir alguna frivolité la factura asciende de los 1.000 a los 2.000 euros.

Entre los diseñadores, Devota & Lomba es una de las firmas que mejor se adapta a estos precios, mientras que la colorida Agatha Ruiz de la Prada y el trasgresor David Delfín son los que más se pasan de este presupuesto."             (Cinco Días, 01/02/2012)

19/10/11

Un pintor pone en marcha un outlet de arte en internet

"El pintor de Martorell, Josep Casanovas, ha puesto en marcha un outlet de arte para vender productos de bellas artes profesionales por internet a precios asequibles y sin intermediarios.

"Tuve que volver a Martorell y buscar una manera de sobrevivir a la caída de ventas y retroceso de todo tipo de actividad vinculada con la pintura, ya que, además, es una especialidad artística que cada día tiene menos clientes, por un cambio de tendencia a la baja desde hace unos 10 años", ha explicado a e-notícies

Por eso se preguntó: "¿A quién vendemos cuadros ahora? ¿Cómo pagamos los gastos de representación? ¿Cómo pagamos los materiales?". "De repente empecé a contactar con otros pintores por internet, y empecé a hacer un blog donde les explicaba cosas sobre productos para comprar a medias y compartir gastos", comenta."

"Al principio -explica- colgaba todo lo necesario para sobrevivir, direcciones de marchantes, contactos de ferias, calendario de concursos, lotes de productos de sobrestock a bajo precio, etc. Y además hacía pruebas de productos y difundía conocimientos técnicos".

Después de un año de haberlo creado, el blog de Josep Casanovas ya había superado las 50.000 visitas en todo el mundo. "En el año 2011 cerraremos con unas 120.000 visitas y unas 500 expediciones de género a pintores residentes en España, Francia, Marruecos y América del Sur", afirma.

"De esta experiencia hemos creado una nueva empresa que se destina a tiendas, ya que muchas estaban interesadas en tener nuestros productos y moverse con nosotros. Fabricamos productos de marca propia, Ilpintore, al gusto del profesional, y llevamos artículos de primeras marcas con poca presencia tradicionalmente en el mercado en lengua castellana", concluye."
(e-notícies, 19/10/2011)

29/8/11

Central de compras... para cooperativas. Y tiendas propias...

"Vender de forma organizada frente a los grandes grupos de la industria y la distribución y comprar conjuntamente los medios de producción son hoy los dos retos más importantes del sector agrario español.

La comercialización de los productos del campo se mantiene en manos de cada una de las cooperativas, pero el segundo reto lo tienen prácticamente resuelto los más de 17.000 profesionales del sector agrario, especialmente ganaderos de la cornisa cantábrica, a través de la Central de Compras Delagro. (...)

"Somos la central de compras para el sector agrario más importante de toda la zona norte y mantenemos contactos con grupos de otras zonas en la filosofía de que debería existir una gran central de compras para el sector agrario en todo el mundo cooperativo", señala Carlos Castro, responsable del grupo.

Delagro ofrece suministros a 17.000 socios, de los que 13.000 son profesionales. Hay un claro predominio de ganaderos, pero también de agricultores productores de vino y hortalizas. (...)

Entre los medios de producción más importantes que compra Delagro hallan los piensos, con 500.000 toneladas de materias primas por valor de casi 100 millones de euros. En fertilizantes maneja unas 26.000 toneladas anuales.

Además, también compra productos farmacológicos, semillas, fitosanitarios o combustible. El coste del trabajo administrativo se eleva al 0,8% del valor de su actividad.

Esta centralización de la política de compras supone un ahorro importante para los socios. (...)

Junto a la actuación como central de compras, Delagro ha puesto en marcha una segunda iniciativa para la constitución de una red de tiendas con todos los productos que utilizan agricultores y ganaderos para su actividad profesional, que van desde productos a útiles de trabajo, ropa, etcétera.

La primera de estas tiendas se inauguró hace unos meses bajo la marca Merca Rural en la cooperativa lechera Feiraco en Galicia." (El País, Negocios, 28/08/2011, p. 11)

22/6/11

Mercadona estabiliza los precios del campo... para el futuro

"Hoy, con la crisis afectando a la demanda de bienes de gran consumo y la renuncia del grupo en la actualidad a la política de ofertas, Mercadona ha dado una nueva vuelta a la tuerca en su estrategia de asegurarse un ajuste en los costes.

La vía elegida ha sido la propuesta a los interproveedores de la Estrategia Girasoles para que los mismos articulen las fórmulas que les aseguren el aprovisionamiento estable en volumen y precios de las materias primas en origen, a ser posible en España y, además, lo más cerca de sus centros de transformación.

Mercadona no es una ONG ni una hermanita de la caridad. No regala nada al productor en origen ni a la industria transformadora. Su estrategia para mantener la confianza del consumidor y seguir creciendo en volumen y beneficios se basa en lograr el máximo ajuste de costes, desde los lineales hasta el productor de las materias primas, pasando por los industriales.

"Nuestra política de precios bajos", señalan fuentes del grupo, "no puede tener una gran dependencia de las fuertes oscilaciones de los mercados, en unos casos, respondiendo a la realidad, pero, en otros, sin que haya razones objetivas para ello.

Con esta iniciativa pretendemos que la política seguida con los proveedores de la industria alimentaria la trasladen igualmente a los productores en origen". Esta política, que ya se ha iniciado en el sector agrario, se va a trasladar también al sector de la pesca. (...)

Ante las expectativas y los interrogantes que se abren para el sector de las materias primas en el futuro, un primer objetivo de este programa es evitar la actual volatilidad de los precios de las materias primas, en unos casos consecuencia de factores climatológicos, pero en otras ocasiones debido simplemente a movimientos especulativos en los que están al margen los productores.

Desde este planteamiento, se propugna que los interproveedores desarrollen una política de contratos con agricultores y ganaderos que ofrezca seguridad a ambas partes.

Un segundo objetivo de esta política a desarrollar por los interproveedores es promover en el propio sector agrario una mayor especialización en la producción.

A partir de tener unas ventas aseguradas a unos precios bajo contrato y, en definitiva, una rentabilidad, se defiende la necesidad de que se produzca una mayor eficiencia en los costes en origen para trasladar los mismos al resto de la cadena.

Un tercer objetivo de esta estrategia es tratar de producir en España lo que demanda la industria transformadora y, en definitiva, los consumidores. Hay productos básicos para las industrias alimentarias cuya calidad no es la que se necesita y, como secuencia de ello, son necesarias las importaciones.

Con este plan se quiere cubrir ese vacío y cultivar también en territorio nacional productos demandados por los consumidores que hoy no se cultivan en España. En este escenario se han promovido ya nuevas producciones de cultivos tropicales o productos hortícolas.

Finalmente, con el mismo objetivo de reducir costes de transporte el plan pretende que los aprovisionamientos de materias primas en origen se produzca lo más cerca posible de las industrias transformadoras desde la perspectiva de que un kilómetro de camión supone 1,2 euros de coste añadido." (El País, Negocios, 19/06/201, p. 19)

13/6/11

Gisela.com pretende vender 15.000 euros al mes de ropa interior en la Red

"En su pequeña oficina, que comparte con dos empleadas en un centro de negocios de Madrid, Fernández-Velilla se define como "una tendera tecnológica". A finales de abril inauguraron la comercialización de ropa interior a través de su web. (www.gisela.com)

"No esperábamos una acogida así. Actualmente el negocio tradicional no crece, mientras que el potencial en la Red es inmenso. Sin embargo, no queremos pararnos en la tienda online, sino explorar otros proyectos", dice la emprendedora.

Pero ¿es posible comprar algo tan íntimo como la ropa interior a través de Internet? "Si conoces tu talla y copa de sujetador, es fácil. De hecho, tenemos un porcentaje de devoluciones bajísimo, de menos del 1%", dice. Eso sí, las braguitas no se pueden devolver.

No obstante, la web incluye una "guía de tallas" con consejos desbrozados "en cuatro pasos" para ayudar a los indecisos a saber cómo escoger prendas íntimas de mujer, pijamas y ropa para la playa. (...)

"El proceso de compra es fácil, puedes registrarte, pero si no quieres dar muchos datos personales también puedes comprar figurando como invitado. Nuestra prioridad es que la web no solo sea atractiva sino que sea extremadamente sencilla de usar", añade.

"El pago se realiza con tarjeta de crédito o el sistema PayPal, que transmite mayor confianza al cliente y permite no tener que introducir todos los datos cada vez que se entra para adquirir una prenda.

El pedido llega al cliente en dos o tres días" a cualquier punto de la España peninsular, Baleares, Portugal y Andorra.

El objetivo de Circedigital es alcanzar una facturación de 180.000 euros durante su primer año de vida.

En Gisela, la empresa ofline, hay un equipo de diseño de siete personas encabezado por Yolanda Ferrer -hermana de Iván y también socia-, que trabajó para Women' Secret.

"Estar en contacto con las tendencias, viajar a otros países y seguir los blogs sobre moda y temas artísticos" proporciona las ideas para las colecciones -12 al año-, que se fabrican en Asia.

De Oriente las prendas se transportan hasta Málaga, donde está la sede y almacenes centrales de Gisela. Y de la ciudad andaluza a Coslada (Madrid) para la distribución, externalizada a una empresa que se encarga de enviar la ropa a la casa del comprador.

Fernández-Velilla insiste en la necesidad de ponérselo fácil al cliente, que en todo momento "puede consultar en la web el estado de su pedido". (...)

"En este negocio", agrega, "hay que ir de la mano de las blogueras y dejarse ayudar". Por eso invitaron a cinco de estas voces autorizadas a conocer las instalaciones de la empresa en Málaga. "Les abrimos nuestras puertas y les enseñamos todo.

Esto casa además con el espíritu de Internet, que es el de apertura". Junto a las tres personas que trabajan en Madrid, el funcionamiento de la tienda ocupa a otras 12 personas entre expertos en analítica web (medición de audiencias), posicionamiento de la página en buscadores, redes sociales, contenidos, diseño, desarrollo tecnológico...

El objetivo es, si las cosas marchan, ampliar el equipo "pero con cautela. No queremos cargarnos de costes fijos hasta que sepamos el potencial del negocio", advierte." (El País, Negocios, 12/06/2011, p. 37)

20/5/11

"La ropa se vende en la web... Blogueros seleccionan sus prendas favoritas y las ofrecen a sus amigos. Se llevan un porcentaje"

"Cambiar no es fácil. Ni siquiera en un sistema de renovación constante como la moda. Las reacciones que Kavita Parmar obtuvo cuando planteó IOU Project oscilaron entre el escepticismo y la carcajada. Su idea tiene algo de proceso de adopción.

Un artesano en India teje una pieza de dos metros de tela. Le da su apellido. La manda a un sastre en Italia que realiza con ella las prendas que quiera a partir del catálogo de Parmar. Suma su nombre al del primero.

Entre los dos han creado criaturas únicas. No habrá otras con la misma combinación de apellidos, color o talla. Y quien la compre podrá seguir en la Red el rastro de los implicados.

La producción apela a lo personal; la distribución, también. La ropa se vende en la web de IOU o a través de simpatizantes. Blogueros o aficionados seleccionan sus prendas favoritas y las ofrecen a sus amigos.

Se llevan un porcentaje que mengua con el tiempo: del 20% al 12,5%. Desde el lanzamiento el 10 de mayo, 87 personas se han convertido en distribuidores. (...)

Hace dos años empezó a cavilar acerca de IOU Project y trató de que la vendieran las mismas tiendas que sus otras marcas. La imposibilidad de prever el color exacto o el tallaje que recibirían, así como la necesidad de remunerar a los artesanos de forma adecuada y mantener un precio final asequible bloqueó los canales habituales.

Parmar produjo 600 piezas y probó a venderlas en su tienda de Madrid. En 10 días colocó más de 300. "A la gente no le importaba que el tono que quería no estuviera en su talla. Veían en la prenda un valor mayor". (...)

Eso la animó. Formó equipo con su marido y dos socios. Con dos millones de euros pusieron en marcha la idea. "Llevo 15 años en la moda. Es un sistema con demasiado desperdicio. Necesitamos volver a lo artesanal.

Los indios están abandonando sus telares tradicionales para trabajar en fábricas. Cuando la mano de obra no sea tan barata, los empresarios se llevarán las máquinas a otra parte. En Europa, los talleres de costura casi han desaparecido. Se trata de juntar a todos lo que están sufriendo".

Para el lanzamiento, IOU se ha centrado en cuadros de madras y vaquero japonés. Irá lanzando productos de otros materiales según estén listos. En unas semanas esperan contar con alpargatas elaboradas en España.

No hay colecciones ni temporadas. Una camisa ronda los 70 euros y una americana, los 150. "El sistema cambia cuando estos productos llegan al mercado masivo. Se trata de ofrecer alternativas". (El País, 19/05/2011, p. 44)

1/3/11

El éxito comercial de la moda... es porque ni tiene derechos de autor ni usa patentes

"El software libre es una prueba de que los nuevos modelos pueden ser sostenibles", entre otras cosas, porque "durante décadas ha habido grandes proyectos que ahora forman parte de la infraestructura en la que se basa Internet". Sin embargo, se enfrenta a numerosos retos. (...)

Este análisis sobre el software libre contrasta con el éxito comercial que atribuyen a la moda, porque "carece de derechos de autor ni usa patentes (salvo contadas ocasiones)".

La moda, dicen, es una de las pocas industrias culturales que "apenas intenta imponer derechos sobre sus trabajos. Básicamente se registran marcas y logotipos", pero también se puede beneficiar de los nuevos sistemas digitales, la producción distribuida y la producción colaborativa." (El País, Ciberpaís, 28/02/2011, 60)

7/2/11

El videoclub en el telemando. En el español Wuaki.tv, series y películas se ven por 'streaming'

"El videoclub online ha llegado al mando de la tele. Literalmente. Se llama Wuaki.tv y sus fundadores lo definen como "el Netflix a la española" (el sitio norteamericano de alquiler de películas en la red).

Las series y películas llegan a través de Internet y se ven por streaming, es decir, en visión directa, sin descarga alguna. "Wuaki no vende líneas de ADSL ni aparatos. Vende contenidos", dice Jacinto Roca consejero delegado de la compañía, de 35 años.

Este servicio español está en marcha en la Red desde diciembre. En marzo habrá en el mercado el primer televisor que lleva el videoclub integrado y antes de que termine el año otros tres fabricantes lo incluirán en sus modelos de televisión. Además, se podrá adquirir como aparato de cine en casa (con o sin disco duro) y disfrutarse en cualquier PC, Mac, tableta y consola de videojuegos conectada a Internet.

En Wuaki.tv las películas se venden y alquilan. Las series, de momento, se venden. A diferencia de ofertas similares, que requieren darse de alta antes a través del ordenador o necesitan un mando específico para controlarse, en Wuaki se gestiona todo desde el del televisor.

Al registrarse, el cliente suministra sus datos personales y los de su tarjeta de crédito, de momento la única forma de pago disponible. Después el sistema genera una clave de cuatro dígitos que le servirá para interactuar con el servicio cada vez que decida disfrutar de su videoclub (con buscador incluido) en la tele u otros aparatos.

"Cualquier petición que se realiza a través del mando, aparece automáticamente en el ordenador. Y viceversa. Así, mientras disfrutas de la película en la tele, tu hijo puede ver una serie en su equipo", asegura Otto Wüst, socio y responsable tecnológico del proyecto.

Ex alumno de la escuela de negocios ESADE, Roca y sus compañeros llevan tres años incubando el proyecto, demostrando a las grandes productoras estadounidenses (Warner y Paramount, entre otras) y a las españolas Filmax y Vértice "que su tecnología es segura, fiable y respetuosa con los derechos de autor".

Incluye los sistemas anticopia de Microsoft y Adobe y ha sido proporcionada por Nice People at Work, cuyo socio fundador también es Otto Wüst. Vodafone Internet TV, por ejemplo, ya ofrece este videoclub a sus clientes desde el pasado diciembre.

Las películas, disponibles a precios que oscilan entre 1,99 y 3,99 euros, se alquilan durante un mes, pero cuando las empiece a reproducir disfrutará de ellas tantas veces como quiera durante 48 horas; luego desaparecerán de la biblioteca de Wuaki en la nube. Las series, aunque se venden, no se descargan físicamente, pero siempre estarán en el servidor del servicio en la Red.

La oferta de contenidos, que incluye la versión original del filme con subtítulos, llega a Wuaki al mismo tiempo que sale en DVD. Es decir, entre tres y seis meses después de su estreno en las pantallas de los cines. El catálogo, de 500 películas en alta y baja definición, incluye una sección de filmes que se pueden ver gratuitamente, porque se financia con publicidad.

No es un sistema intrusivo: "El anuncio solo aparece durante 20 segundos antes del inicio", dice Wüst, ingeniero de telecomunicaciones de 38 años." (El País, Ciberpaís, 06/02/2011, p. 60)

9/11/10

Cuatro españoles lanzan un proyecto de libros gratis en red

"Todo comenzó hace menos de un año, cuando era la hora de comer en la empresa. Los treintañeros Aitor Grandes, Ángel Luengo, Justo Hidalgo y David Sánchez, tres ingenieros informáticos y un teleco, empezaron a pergeñar una idea que uniera los libros y las tecnologías.

Tras darle algunas vueltas, llegaron a la conclusión de que la clave estaba en el concepto nube en el que se había inspirado el programa de música Spotify. Es decir, el usuario podría leer gratis en cualquier dispositivo iPhone, iPad, libro electrónico, PC el libro que quisiera sin necesidad de descargárselo. Todo estaría en internet.

Así nació 24symbols , un proyecto que toma su nombre de las 24 letras del alfabeto griego y que se registró como empresa el pasado abril. Desde entonces, el tiempo ha tomado una velocidad intempestiva para sus cuatro creadores.

Ya han vendido el 20% de la empresa por 250.000 euros y el proyecto ha sido valorado en 1.250.000 euros. Entre los inversores que los apoyan se encuentra Zinkia, la productora de animación creadora de Pocoyó. (...)

El proyecto está en plena creación. Tienen previsto que empiece a funcionar en marzo de 2011 a través de invitaciones a determinados usuarios, aunque todavía no saben con cuánto contenido. "Aún estamos negociando con las editoriales, pero las grandes como Planeta y Mondadori se han interesado", afirma Aitor, quien señala que no sólo tendrán narrativa sino también libros de texto y técnicos. (...)

El servicio de pago garantizará la lectura sin publicidad, un catálogo ampliado de libros y la posibilidad de leer sin conexión por una cantidad de entre seis y nueve euros al mes. Nunca ofrecerán el archivo digital del libro, a menos que comience a funcionar el tercer pilar del proyecto: el comercio electrónico.

"En la primera fase, no lo vamos a lanzar, pero después, si llegamos a acuerdos con las editoriales, nos gustaría vender los archivos y también los libros en papel", explica Aitor.

24symbols.com no quiere ser como Libranda ni tampoco como Google Editions, la tienda de ebooks que planea el buscador. Del proyecto de Google, Grandes indica que la principal diferencia es que "en un principio nosotros no vendemos, mientras que ellos quieren ser una librería online".

Sobre Libranda, confiesa que pretenden llegar a acuerdos con ellos. "Creo que lo están haciendo bien, aunque han tenido un fallo con el DRM, el dispositivo anticopia. Por eso han recibido tantas críticas", comenta.

También quedan por negociar los ingresos que tendrá la empresa. La idea es que el programa tenga un servicio gratuito y uno de pago. Con el primero, el usuario podrá leer los libros gratis, pero tendrá que cargar con publicidad contextual. "Si, por ejemplo, estás leyendo El Quijote y aparece una población de Castilla- La Mancha, si pinchas en esa población, te puede aparecer el anuncio del parador de esa ciudad. Pero no es una publicidad intrusiva", avisa Grandes. " (Público, 09/11/2010)

25/10/10

El escritor Hernán Casciari explica cómo será la nueva revista ‘Orsai’, sin publicidad y distribuida gracias a internet, sin intermediarios.

"¿Quedan idealistas en el mundo de la literatura y la industria editorial? ¿Quién puede escribir lo que realmente le gusta? ¿Y quién puede editar su propia revista para leer lo que le hubiera gustado leer desde hace años? Pues bien, Hernán Casciari, un “contador de historias”, ha decidido romper moldes, mandarlo todo -en el ámbito profesional- al carajo y editar la revista, sin publicidad, que a él le hubiera gustado encontrar en las librerías o quioscos.

En una conversación en exclusiva para LA VOZ DE BARCELONA, Casciari (Argentina, 1971) explica las consecuencias del “reencuentro tranquilo” con su amigo íntimo el Chiri que tras “ocho años sin hacer nada juntos” ha servido para poner en marcha, en plena era digital, una revista en papel, sin publicidad y distribuida gracias a internet, sin intermediarios. ¿Se ha vuelto usted loco? Solo tienen un objetivo: “Cagarnos mucho de risa”. Algo asegurado. (...)

El “proyecto es raro y caro” pero es tan “interesante” que no hay nada compatible con el nuevo Orsai. Así se llamará la revista y así se llama su blog, alojado en Bitacoras.com. ¿En qué consiste? Será una revista de papel -con edición en PDF y para iPad- de más de 200 páginas, trimestral y cuyo contenido tendrá 12 textos, con otras tantas ilustraciones, de no menos de 4.000 palabras.

“Nosotros elegimos en cada número a 12 autores y a 12 ilustradores que hagan algo que no han hecho nunca, nosotros se lo encargamos”, asegura Casciari, que añade: “No hay un breve. Son páginas y páginas” de historias, sin publicidad -como la francesa XXI-, una revista con la que “reír y llorar”, seria pero no impersonal. En definitiva, una revista sin moldes en la que encajar la “crónica narrativa” que en los últimos diez años, puntualiza el alma máter del proyecto, “perdimos de vista” por culpa de que “la prensa quiso parecerse a internet, quiso competir contra internet”.

“No hay conflicto” entre internet y el papel

Le pregunto por internet. ¿Es la salvación del periodismo, de la literatura? No, porque, entre otras cosas, nunca estuvo en juego su salvación: “Nunca estuvo en coma”, ni la literatura ni el periodismo. Simplemente, “algo se puso encima y necesitamos diez años para adaptarnos” y que “las lucecitas dejen de ser revolucionarias y se conviertan en algo normal”. “No hay conflicto”, entre internet y el papel, añade. (...)

Volvamos a Orsai, a la nueva e inmediata Orsai -el primer número saldrá este enero-. Solo tiene pensado hacer cuatro números, Casciari tiene muy claro que el éxito se mide en un imaginativo y personal termómetro de la felicidad. No en el dinero: “Sé lo que quiero hacer en 2011 y no nos preocupamos del éxito, según el concepto tradicional de la palabra”. Pero, el dinero importa. Y tanto, pero no para ser feliz, “no tengo ganas de hacer la revista más de un año”. Dirán que ha fracasado… “¿Cómo podrá decirme alguien que he fracaso si nos divertimos? Sí, probablemente, no tenga tu dinero, tu coche… vos tenés mis amigos”, asegura que le dirá a los voceros de la industria editorial en cuanto le digan que fracasó.

Ya tienen el proceso de distribución muy avanzado
. Los lectores de su blog se han autogestionado en muchos lugares, sobre todo, en Argentina y México. En España, somos más perezosos y confía en que en Europa triunfe más la versión para el iPad. No así en Hispanoamérica, donde estos aparatos tecnológicos son, todavía, privativos para la mayoría de la sociedad.

Una medida de precio universal

En cada país la revista tendrá un precio. Casciari se ha inventado una nueva medida para que en todos los países de habla hispana -que es el mercado potencial que se han marcado- se pueda equiparar en función de las ncesidades de los ciudadanos. ¿Qué medida? El PD$ o periódico del sábado. Así, el precio de la revista en Cuba será irrisorio si se compara con el de España, que rondará los 16 euros: “Quiero que la revista sea casi gratis en los países en que hay bloqueo como Cuba o Venezuela”.

Y todo esto, ¿por qué? Con lo cómodo que estaría un periodista con sus dos columnas, una en La Nación (Argentina) y otra en El País, escribiendo de lo que más o menos a uno le gusta, con un libro recién salido de las imprentas y con éxito en internet. “Me quiero quitar de encima a la industria editorial porque no lo hacen bien”. Si de algo sabe Casciari, dejando a un lado las teclas del ordenador que le permiten plasmar lo que imagina, es de la industria editorial. No soporta que le modifiquen una portada en un libro suyo o le cambien una frase, una palabra o una coma en uno de sus textos. Eso le hicieron las editoriales que, para más inri, no le pagan.

No es fácil que no te seduzca. Tiene el dinero ahorrado para quemarlo durante este año en esos cuatro números. Sabe que no va a ser rentable y no va a cambiar ninguno de los conceptos originales de Orsai. De hecho, al preguntarle por la posibilidad de hacer un quinto número, u otro año más. Sentencia: “Los tiempos, las longitudes, son conceptos de la industria. ¿Por qué las canciones duran tres minutos y medio? ¿Por qué las películas tienen una duración de 90 minutos o 120? ¿Por qué duran mil años las revistas?”. Tate. Porque es un negocio. “Exacto. Y nosotros estamos pensando en hacer un 2011 divertido. ¿Rentable? Sí, yo pago Orsai para ser feliz. No quiero recuperar el dinero”.

Casciari no está solo. Este mastodóntico proyecto, alejado del concepto mastodóntico que es la industria editorial -nadie de Random House Mondadori le ha devuelto el recibí de que no volverá a escribir con ellos-, cuenta con excelentes profesionales. Por ejemplo, entre otros, José Luis Perdomo, de Bitacoras.com, será el director digital; Ermengol Tolsà, de Humoralia, será el director creativo de arte; y Víctor Correal y Adrià Cuatrecasas, salidos de la factoría APM? de TV3, estarán al frente del tema audiovisual.

“No hay que hacer lo que hay que hacer”

“Si tienes la revista en tus manos es porque hiciste algo y porque alguien hizo algo”, así podría empezar el primer número del que Casciari no suelta prenda. ¿Quiénes serán las primeras 12 firmas? Se ríe pero no cede. De momento, los que quieran aspirar a ver su firma en Orsai pueden hacerlo enviado directamente el texto, no menor de 4.000 palabras, al propio equipo de la revista. Aseguran que uno de los que reciban se incorporará a la revista “pagando, como todos”. En este sentido, no buscan “plumas consagradas”.

Desde luego, pocos proyectos se pueden dar como este en la España actual. En plena crisis económica. Quizás sea por esto por lo que Casciari espera “cagarse mucho de risa”. “Le pongo fe en las cosas”, dice, y asegura que está acostrumbrado a “vivir en crisis permanentemente y buscarte la vida”. Es argentino. Ha motado una pizzería -los argentinos se creen que hacen las mejores pizzas del mundo- para tener la redacción perfumada y puede que acabe grabando un disco. No da consejos pero tiene frases de mármol: “No hay que hacer lo que hay que hacer”. (lavozdebarcelona.com, 25/10/2010)