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24/3/17

Revolucionar el mundo de la moda... con la venta exclusivamente online, con básicos de diseño y un importe hasta un 60% menos que en tienda... y mejor calidad


"Hace unos meses que conocí la marca The Brubaker. Inicialmente como un proveedor de ropa más que disponía de un catálogo atractivo y a buen precio. 

Me interesaban mucho algunas de sus camisas y sobretodo los jerseys en lana de merino que utilizo en rodajes de televisión o para un look algo informal pero que necesariamente tiene que tener un punto de elegancia.

Sin embargo, una vez descubierta la marca, tuve la oportunidad de conocer a un equipo de profesionales liderados por Manuel de Timoteo apasionados con la idea de revolucionar el mundo de la moda.

Por supuesto The Brubaker es un negocio, un buen negocio, pero detrás de esa obligatoria necesidad de vender sus productos, se esconde una filosofía y un método de trabajo que me interesó mucho como analista de economía digital.

 Su propuesta es la venta exclusivamente online con básicos de diseño para hombre y con un importe final de hasta un 60% menos que lo que pudiera encontrarse en una tienda física. Lo interesante es que ese descuento no se refleja en una rebaja de calidad sino todo lo contrario pues, al contrario de lo que suelen hacer los que buscan recortar costes, su catálogo se fabrica íntegramente en España con tejidos italianos de primera calidad.

 La pregunta que te estarás haciendo es ¿cómo consiguen estos precios? Obviamente aquí entra la tecnología digital y el conocimiento a partir de la experiencia y la ‘prueba/error’ que la define. Eliminan intermediarios y la venta se produce de un modo directo desde su tienda online. No pasan por tiendas, distribuidores o almacenes. 

Además logran algo que poco a poco se está convirtiendo en el modelo de competencia que tienen las marcas más pequeñas contra las grandes industrias. Se trata de lanzar ediciones limitadas a fin de controlar precios.

Un control de precios que se muestra trasparente. Por ejemplo, como muestra el gráfico de acompaña y que la propia marca me ha proporcionado, el coste que tiene hacer una camisa modelo Oxford es el que es y no se añaden importes vinculados a la intermediación.

Pura economía digital en definitiva. De una producción que se inicia con costes inclusive más caros para The Brubaker, se recupera ese exceso basado a la calidad de la materia prima en las fases finales justo antes de llegar al comprador. Los márgenes en la distribución multiplican por siete el valor de fabricación en la industria tradicional.

 Pero, permitidme recalcar un hecho que, sin duda, al final es lo que importa. Lo bien que sientan sus prendas. En mi caso busco siempre camisas ‘slim fit’ porque proporcionan una imagen más estilizada. Para lograrlo, la camisa, por ejemplo tiene que estar muy bien hecha o el resultado puede ser un drama. La tela debe ser fina y ligera. No soy experto en moda pero si tengo experiencia en el uso y os aseguro que esa es la clave.

Claves que también se encuentran en algunas de las características de esta marca: mangas que se estrechan justo donde deben hacerlo, pinza superior que refuerce la posición de la espalda, curvas en el costado porque sino no entallan adecuadamente y, algo fundamental, las puntadas del cosido lo más cortas posible. Esto hace que tu ropa dure mucho más tiempo en buen estado.

 En definitiva, moda de calidad, bien de precio y Made in Spain. Una de mis marcas de cabecera de la que soy fan."                   (Marc Vidal, 16/02/17)

20/12/16

Una plataforma para la moda responsable

 
 Kavita Parmar, cofundadora de I Owe You Project, junto a algunos modelos de la firma.  

"Elena, metro en mano, corta el patrón de lo que será una capa gris marengo. Lo hace en mitad de la tienda de I Owe You Project, en el callejón de Jorge Juan, en el madrileño barrio de Salamanca. Su trabajo de hoy forma parte de una escenificación, pero la imagen se repite todos los días en la cadena de producción del proyecto.

 "Nos hemos olvidado de cómo se hace la ropa que nos ponemos, y estamos aquí para recordarlo", explica Kavita Parmar, madre de un proyecto de moda sostenible que nació en 2011 a raíz de la iniciativa #quiénhacemiropa. "Las tiendas deben ser lugares interactivos, donde la gente vea la ropa pero también entienda de dónde viene".

Y su motivación es también su modelo de negocio. Kavita y su socio, el ingeniero del Instituto de Tecnología de Massachussetts (MIT) Enrique Posner, de Elizondo, llevan la trazabilidad y la transparencia del mundo de la moda a otro nivel. Cada paso que da la prenda, desde que sólo es una fibra que se convertirá en tejido, queda documentado y se puede consultar en la plataforma online creada para el proyecto, "la parte más cara y más costosa, pero que hemos registrado porque no existía nada parecido", cuenta la diseñadora.

 Y esta documentación no es otra que la de poner cara al artesano, o sea, saber "quién ha puesto las manos en la prenda que cubre tu cuerpo, de dónde viene, a qué se dedica, cómo lo ha hecho y cuánto vale su trabajo".

"Creemos que si humanizamos así la prenda, todos ganan", explica: "El que compra, porque sabe de dónde viene lo que viste, pero también las personas que tratan el tejido y lo cosen, que si ven que sirve para algo se motivan y aman más su trabajo". 

Por eso, cada prenda, —que suele ser única porque producir a gran escala sería contrario a sus principios— tiene una etiqueta con un código QR que ayuda a seguir la pista a la ropa para "establecer un diálogo que demuestre que cuando compras ropa compras el tiempo de una persona".

 El "sueño" de Kavita empezó en 2001, cuando creó sus dos marcas: Raasta y Suzie Wong. Hasta entonces había trabajado en la moda "por casualidad". "Me fui de casa con 16, lo cual fue una revolución para mi familia", explica, "les había dicho que quería ser política pero una joven india no parecía poder serlo, así que me fui". 

Y entonces sus pasos la llevaron de Canadá, donde vívía, a Europa y Asia, donde a los 21 ya era dueña de su propia empresa. La venta de aquella marca le dio capital suficiente para abrir en 2008 su tienda, una vez que se instaló en España. I Owe You Project vería la luz algo después, en 2011.

La inversión inicial no contó con fondos externos: ella y un socio aportaron un millón y medio de euros. "Estoy sola en esto, ¿crees que un inversor va a creer en un modelo a largo plazo?", intenta explicar, "mi lógica como empresaria es que quiero cambiar el pensamiento de consumo, y eso no te lo compra ningún inversor". 

Así que después de la adquisición del local en Serrano, que costó dos millones y medio de euros —para los que pidieron una hipoteca—, el proyecto echa a andar en forma de tienda física, online, multimarca y consultoría (que supone el 30% del volumen de negocio). Ya están presentes en 400 puntos de venta. Su facturación en 2015, fue de cuatro millones y medio de euros, con un 12% de beneficio neto. Cada año crecen un 15%: "Era nuestro objetivo".

¿Es posible vivir de la revolución sostenible de la moda? "Sí, porque el crecimiento para nosotros es la idea del cambio, aspiramos a cambiar las cosas", apunta. "Antes la moda era casi un comodity, pero si Inditex y H&M empiezan a preocuparse por la sostenibilidad, como lo están haciendo, es que estamos generando cambios". 

El valor que aporta el proyecto de Kavita, en palabras de la directora de Slow Fashion Next, Gema Gómez, consultora referente de este mercado, "es que ella conoce bien lo que pasa en India y en Estados Unidos y es capaz de entender por qué no tiene sentido seguir produciendo a gran escala".

"Cuando llegó la crisis", explica la diseñadora india, "que nos dio de pleno porque las tiendas nos cerraron sus puertas y hubo problemas con nuestra hipoteca, nos dijeron que el futuro era que todo fuera low cost'". 

"Me negué, porque sé lo que es que un pueblo entero no pueda beber agua porque está contaminada de los tintes de la producción masiva de ropa". I Owe You Project, que trabaja con su propia lana merina española, no está en contra de la globalización "siempre que sirva para que cada centro de producción sea local, tengan salarios justos y podamos enseñarlo".

Kavita trabaja con artesanos de India, y aunque es de allí donde viene gran cantidad de su materia prima, ésta se teje también en la planta de Elizondo (Navarra) donde cuatro personas trabajan para ellos. "Pusimos un cartel en el bar del pueblo y se apuntaron unas señoras maravillosas", explica la empresaria, "con ellas ya somos 11 las personas que estamos en este proyecto, y el resto son 315 artesanos entre India y Europa y empresas externas con las que hacemos proyectos puntuales".

Ejemplo en la ONU

No puntualmente, sino como parte central del proyecto, I Owe You ofrece talleres, charlas y hace consultoría que también computa en su cuenta de resultados. "Hemos colaborado con Levi's, Ikea y Nike y nos han llamado para dar clases las Universidades como FIT, Parsons, el Instituto de Empresa, Swedish School... los libros escritos sobre sostenibilidad nos dedican capítulos enteros", explica.

Su trabajo, además, ha merecido la invitación de las Naciones Unidas, como parte del programa de líderes en Turín (Italia). Este mismo organismo les concedió el UNSSC Leadership Award. Y han recibido varios premios en materia de innovación y dado charlas sobre el valor de la artesanía y de la moda sostenible en los cinco continentes. 

 "Gandhi emprendió la primera revolución textil y hay un lema suyo que nos guía, que es que seas el cambio que tú quieres ver". Kavita resume así su labor: "Gracias a la tecnología, a enseñar a la gente quién hace su ropa y el tiempo que les lleva, cambiamos la conversación sobre el valor y el precio del trabajo. El acto de compra es un voto muy poderoso".

El largo viaje de una empresaria precoz


Kavita Parvar (India, 1972) empezó estudios universitarios en Literatura inglesa y Filosofía, pero su vida dio un giro cuando se mudó a Hong Kong, donde montó su primera empresa con 18 años. Allí conoció de cerca el trabajo con artesanos y con proveedores. Ha pasado por India, Singapur, Estados Unidos y España, donde vive con su marido y socio. 

 Antes de montar la marca online I Owe You, de ropa casual y con una cesta media de 85 euros, lanzó dos marcas que también hacían hincapié en lo artesanal y la transparencia en el trabajo. Suzie Wong, es una línea de moda de fiesta inspirada en los años 20, cuyos productos rondan los 350 euros, y Raasta vende ropa de mujer "contemporánea" con prendas sobre los 120 euros."                    ( , El País, 18/12/16)

13/3/13

Dita Von Teese usa el primer vestido hecho por una impresora 3D



"La explosión que desde hace tiempo ha tenido la tecnología de impresión en 3D, ha logrado impactar cada vez a más sectores; desde medicina y arquitectura, hasta la industria de los juguetes y la moda.Prueba de esto último, fue la prenda usada por Dita von Teese en un evento en Nueva York el pasado lunes.

 Un vestido cuya mayor particularidad, es que es el primero en haber sido fabricado enteramente por una impresora 3D.

La pieza fue creada por los diseñadores Michael Schmidt y Francis Bitonti, quienes, debido a que viven en lados opuestos del país, tuvieron que organizar el proyecto a distancia y de forma digital.

En primer lugar, el vestido fue diseñado de un iPad, se afinaron detalles vía Skype y luego se rendereó el modelo, para finalmente enviarlo a la compañía Shapeways que se encargó de la impresión.

El vestido está inspirado en la secuencia de números Fibonacci y fue diseñado con el software maya y luego con Rhino, programa en el que se detallaron 2,633 enlaces independientes que forman el cuerpo de la prenda.

 Todo fue creado con una impresora EOS P350 que fabricó 17 piezas distintas, las cuales fueron ensambladas a mano y a las que se añadieron 13 mil cristales Swarovski.Un increíble trabajo que más allá de la parte tecnológica e industrial, llama la atención por su estética y claro, también por la espectacular y riquísma figura que presume la señorita von Teese."           (ElGolfo.info, 12/03/2013)


 The World's First Fully Articulated 3-D Printed Gown


"¿Estaremos asistiendo al nacimiento de la ropa 3d?
 
Creado con la ayuda de Shapeways,  el vestido se basa en la secuencia de números de Fibonacci.
Para su impresión, se han utilizado 17 piezas teñidas de negro, que posteriormente fueron lacadas y adornadas con mas de 13.000 cristales de Swarovski.
La malla está compuesta por piezas articuladas, lo que permite que el vestido se adapte al cuerpo a la perfección, permitiendo una total adaptación a la persona que lo lleva. Es el equivalente mecánico a la tela elástica, pero mucho mas sofisticado. Solo por esta particularidad, está claro que la ropa 3d tiene muchas posibilidades de hacerse un hueco en el mundo de la moda.

De todas formas, el proceso de producción ha sido bastante complejo, que nadie crea que por tratarse de un vestido hecho con impresoras 3d puede descargarselo de thingiverse y regalarselo a su novia, por si se lo estaba planteando, pero si que ejemplifica la posibilidad de utilizar la impresión 3D en la industria de la moda, y especialmente cuando se trata de diseñar un vestido para una persona con concreto.
Según vaya madurando la industria, veremos nuevos materiales de impresión que aplicar a la moda.
Creo que ahora mismo, cuando pensamos en un vestido producido con una impresora 3d, todos pensamos en una especie de malla de plástico, muy espectacular pero poco práctico.  No podemos evitar pensar que eso de la ropa 3d es mas para las películas de ciencia ficción y para algún pase de modelos futurista que para el mundo real. 
Sin embargo, del mismo modo que la impresión 3d está empezando a utilizarse para imprimir chocolate, tejido vivo o filamento con aspecto de madera, poco a poco iremos concomiento nuevos materiales mas aptos para su uso en la moda, por lo que no sería de extrañar que la ropa 3d acabe siendo un término familiar."         (impresoras 3D, 11/03/2013)

14/1/13

¿Cambiará la impresión 3D las reglas de la moda?

 Bukobot, la impresora 3D 'open source'

"Es probable que en alguna ocasión hayas pensado que sería genial descargar unos zapatos, joyas o un biquini por internet como el que hace lo propio con una película, un disco o un libro. Aunque parezca mentira eso ya es posible con las impresoras 3D. Unos dispositivos al alcance de muy pocos pero que puede transformar el mundo de la moda.
En 3D Printshow, un evento realizado en Londres el pasado mes de octubre sobre esa tecnología, se pudo asistir a un desfile en el que se vieron creaciones impresas tridimensionalmente por varios diseñadores. Otros pioneros en el uso de esos sistemas de impresión son la firma de zapatos United Nude, que emplea en algunos de sus modelos piezas esculpidas por estas máquinas

 Vestido 3D de Continuum Fashion

También la firma de gafas Protos realiza con ellas diseños que sería difícil lograr empleando las técnicas de producción tradicionales. Son tres ejemplos de cómo la impresión 3D está dejando huella en la moda.

Son muchos los inconvenientes que existen para lograr imprimir objetos por nuestra cuenta de la misma forma que imprimimos una carta o una foto. Aunque la cosa va  en tan en serio que en Nueva York se abrió en septiembre la primera copistería que usa esa tecnología: la MarketBot Store. En ella además de vender impresoras 3D y accesorios para ellas esculpen los diseños que realicemos o que descargamos de internet.

 Zapatos de Continuum Fashion

Aunque no hace falta irnos tan lejos para encontrar un servicio de esa clase. Gustavo Ferrari tiene su propia empresa de impresión 3D en Madrid, StereoPrint. Sus principales clientes son profesionales de la arquitectura y el diseño industrial.

 Pero su negocio está abierto a encargos de toda clase. De hecho en la charla telefónica que mantenemos con él explica que algunos estudiantes de moda han contactado con ellos para interesarse por los servicios que ofrece esta innovadora empresa.

Al preguntar a Gustavo lo que puede costar producir unos zapatos impresos en 3D similares a los que vende la empresa Continuum Fashion –una startup especializada en moda e impresión tridimensional- nos dice que con la tecnología actual un único par puede valer en torno a los 600 euros. Entre otras cosas porque para obtener algo así es necesario emplear una costosa máquina que cuesta unos 90.000 euros. Por eso Gustavo señala que esa novísima tecnología está “más cerca del taller que del hogar”.

 Zapatos de impresión 3D de la firma United Nude.

Para los que buscan una impresora 3D relativamente barata una buena opción es Cubify. Por algo más de 1.500 dólares es capaz de esculpir piezas de 14 hasta centímetros de lado. 

Pero el verdadero negocio de la empresa que produce ese dispositivo, 3D System, está en los recambios del material que emplean, una especie de nylon. Son el equivalente a los cartuchos de las impresoras de tinta y cuestan algo más de 50 dólares.

También se rentabilizan los diseños creados para estas máquinas, que se descargan en tiendas online especializadas, como Shapeways. Muchas de las creaciones que encontramos en ellas son precisamente joyas y complementos de moda. Aunque también existen webs como Thingiverse en las que se comparten libremente diseños 3D listos para imprimir.
 
 Este modelo de gafas impresas lo propone la marca Protos

Gustavo Ferrari también forma parte del colectivo de MADfab de hardware libre, que experimenta con alternativas a las impresoras comerciales existentes, como RepRap. Una impresora tridimensional de código abierto más económica que las que actualmente se venden

Es similar a Bukobot, un sistema de impresión 3D con un coste de 600 dólares que fue lanzado en Kickstarter. Para demostrar las posibilidades creativas de aparatos como esos Gustavo nos descubre el proyecto hacking my vagina. Tras ese nombre se esconde un vibrador creado por la diseñadora Elizabeth Scott y esculpido parcialmente con una impresora tridimensional.

Precisamente la libertad creativa es la gran ventaja de una tecnología que aún es una gran desconocida pero que parece estar a punto de dejar de serlo. Quizá nunca llegue el día en el que estos sistemas se perfeccionen y se abaraten tanto como para que cualquier diseñador pueda producir por si mismo sus creaciones, o para que cualquiera pueda descargarlas y fabricarlas en casa. Pero parece claro que la impresión 3D y la moda son una pareja destinada a encontrarse"           (SModa, 03/01/2013)

2/2/12

La plataforma online Unico and cool venderá las colecciones que desfilarán en Cibeles este año

"Quién no se ha preguntado alguna vez al ver un desfile de moda: ¿Eso de verdad se lo pone alguien para salir a la calle? Hasta ahora la respuesta era no. Muchas de las prendas que vemos sobre las pasarelas más prestigiosas del mundo son creadas exclusivamente para ser lucidas por las modelos sobre ellas, luego estos diseños, en la mayoría de los casos, no ven la luz. (...)


En esta nueva edición, el certamen madrileño cuenta con novedades de peso: la creación de la plataforma Unico and Cool, a través de la cual se pondrán a la venta en su tienda online las colecciones completas de algunos diseñadores españoles.

Pero, ¿qué es Unico and Cool? Se trata de un proyecto pionero en España que nace con el objetivo de aglutinar a los diseñadores españoles y dar salida a nuevos artistas con una historia detrás: diferente o novedosa. También pretende acercar los artículos de pasarela al público nacional e internacional.

Con esta iniciativa se salvan varios escollos asociados al elitista mundo de la moda de pasarela. Por un lado, la posibilidad de adquirir las prendas exhibidas en el certamen a través de internet, acercando así las colecciones de los diseñadores de la alta costura a la gente de la calle, y por otro lado, se acaba con la dificultad de acceso a marcas emergentes y no comerciables en España, que son difíciles de conseguir por su baja penetración en el mercado español.

Este centro comercial virtual, como ellos mismos se definen, cuenta con dos tipos de tiendas: permanentes con rotación de artículos, en las que se podrán encontrar desde artículos ligados al mundo de la moda y decoración hasta productos gourmet (bebidas y alimentación) y ediciones limitadas, en venta a partir del seis de febrero.

En estas ultimas es donde se "colgarán" las colecciones completas que hayan sido presentadas por los diseñadores en Cibeles. Entre los modistas que se han sumado a esta iniciativa se encuentran David Delfín, Ion Fiz, Ángel Schelesser, Agatha Ruiz de la Prada y Debota & Lomba. El compromiso se extiende durante dos años, o lo que es lo mismo, cuatro colecciones.

"En estos momentos estamos cerrando a otros diseñadores para futuras colecciones" nos aseguran fuentes consultadas de Unico and Cool, desde donde hacen hincapié en que en esta plataforma no van a vender stocks de otras colecciones ni aplicaran rebajas, sino que se tratará de productos exclusivos, especiales y diferenciadores, además de productos que crean tendencia en otros países y viceversa.


Desde el seis de febrero y hasta la presentación de la próxima colección, dentro de seis meses, los 'looks' al completo mostrados en la Mercedes-Benz Cibeles Week Madrid 2012 estarán visibles en el Front Row, sección exclusiva de cada diseñador.

De esta manera, la compra de los artículos se realizará bajo pedido y será recibido por el cliente en un periodo de entre uno y tres meses, dependiendo del diseñador. Eso sí, se le garantiza al comprador que podrá lucir su prenda antes de que ésta adorne el escaparate de las tiendas.

En cuanto a las tallas, los diseñadores adheridos a este proyecto han abierto el abanico del tallaje, adaptándolo a las personas reales, aunque el ancho del abanico dependerá de cada diseñador. De igual manera, si el cliente no esta contento con el resultado se le da la posibilidad de ajustar la prenda a su figura, y en último caso la devolución del producto, bajo unas condiciones.

Y ahora llega lo más peliagudo, ¿cuánto cuesta vestirse como las modelos de la pasarela Cibeles? Depende del diseñador en cuestión, pero los precios van de los 100 a los 3.000 euros.

Un look sencillo con bolso, zapatos, camisa y pantalón oscila entre los 500 y los 700 euros. Si ya queremos incluir alguna frivolité la factura asciende de los 1.000 a los 2.000 euros.

Entre los diseñadores, Devota & Lomba es una de las firmas que mejor se adapta a estos precios, mientras que la colorida Agatha Ruiz de la Prada y el trasgresor David Delfín son los que más se pasan de este presupuesto."             (Cinco Días, 01/02/2012)

8/11/11

Buylevard promociona y vende en línea moda de autor de marcas independientes, dando al cliente la posibilidad de comprar entre un montón de creadores

"Buylevard es el primer marketplace español especializado en la comercialización de diferentes colecciones de moda de autor y quiere convertirse en ese barrio dedicado a la moda independiente y alternativa en la Red. (...)

... el objetivo de la firma es "promocionar y vender moda de autor de marcas independientes, dando al cliente la posibilidad de comprar entre un montón de creadores, sin tener que ir web por web. Así, creamos vínculos directos entre diseñadores y clientes, sin que exista ningún tipo de intermediario. Las prendas van, directamente, desde el taller del creador a la casa del comprador".

En su opinión, la forma de trabajar de Buylevard ofrece ventajas tanto para el creador, ya que "en la plataforma puede subir sus productos y gestionarlos; introducir las tallas que quiere pedir.

Tiene la oportunidad de estar en un sitio en el que, de forma online, aparece sin tener que pagar nada" como para el cliente, que "encuentra ropa diferente que es difícil de hallar en la calle, a no ser que vayas a pequeñas tiendas multimarca del centro de Madrid o Barcelona.

Uno mete sus pedidos y el diseñador hace, individualmente, las prendas para cada persona y todo ello con las mismas garantías que se pueden encontrar en un comercio en la calle", dice la emprendedora.

Aunque ahora Buylevard cuenta con el aval de las ventas y pedidos realizados a través de la página, "prevemos facturar un millón de euros en 2012" y de la buena acogida de los internautas, Gemma aún recuerda cómo el pasado 15 de junio, "el primer día en el que estuvimos operativos", la Ley de Murphie se cumplió una vez más: "Se nos colgó el servidor, aunque, al final tuvimos muchísimas visitas, lo que, sinceramente, nos sorprendió".

A partir de aquel día, el consumidor que entra en la web de Buylevard sabe que va a encontrar prendas de ropa y complementos de nuevos diseñadores y marcas independientes, entre ellos firmas de prestigio como Tass Joies, Ida Johansson, La Importadora o Irismorata.

"Algunas de ellas, incluso, han presentado sus diseños en pasarelas internacionales como Madrid Fashion Week o New York Fashion Week". Luego, una vez que uno ha decidido qué prenda quiere para su ropero, Buylevard se pone en marcha para tramitar los pedidos de modo sencillo y eficaz. "Los pedidos a cada diseñador van a una cesta de compra.

Al finalizar la operación, el cliente recibe un e-mail confirmando su compra, mientras que cada diseñador recibe otro con el encargo correspondiente. Cuando la prenda o el complemento están listos, desde Buylevard mandamos recogerlo al taller del diseñador y lo llevamos a casa del cliente", explica García." (El País, Negocios, 06/11/2011, p. 35)

27/9/11

Descárgate y cose esta capa de Miguel Palacio

Capa con aplicaciones de tachuelas de la colección otoño-invierno 2011/12 de Miguel Palacio



Miguel Palacio da los últimos retoques a la prenda

"Todo lo que necesitas para confeccionar la prenda estrella de la temporada con tus propias manos.

Tijeras, alfileres, una máquina de coser, un metro, tejido de paño de lana y el patrón que nos ha cedido en exclusiva Miguel Palacio es todo lo que necesitas para confeccionar esta capa de su colección de otoño-invierno 2011/12.

Para comenzar la tarea, el diseñador recomienda comprar unos 2 metros de tela, más o menos dependiendo del largo. Y aunque podría servir cualquier lana, él utiliza paño de lana porque le gusta más la caída.

Aún así, el creador apunta: "se podría hacer con otros tejidos, una versión en cuero más corta o con telas con cuerpo de algodón, que podrían darle un aire más veraniego".
Si se desea, la capa puede acortarse para hacer el diseño menos marcado, siempre y cuando sigamos el patrón a escala y no modifiquemos los bolsillos: pieza clave en la estructura.

Una vez terminada, Palacio nos anima a darle un toque personal. Él empleó tachuelas en las hombreras: "a mí me gusta que todo vaya bordado pero los transfer de tachuelas también funcionan muy bien aunque podrían cambiarse por bordados de tela o strass". (S Moda, El País, 24/09/2011)

- DESCARGAR PATRÓN DE LA CAPA DE MIGUEL PALACIO (PDF)

13/6/11

Gisela.com pretende vender 15.000 euros al mes de ropa interior en la Red

"En su pequeña oficina, que comparte con dos empleadas en un centro de negocios de Madrid, Fernández-Velilla se define como "una tendera tecnológica". A finales de abril inauguraron la comercialización de ropa interior a través de su web. (www.gisela.com)

"No esperábamos una acogida así. Actualmente el negocio tradicional no crece, mientras que el potencial en la Red es inmenso. Sin embargo, no queremos pararnos en la tienda online, sino explorar otros proyectos", dice la emprendedora.

Pero ¿es posible comprar algo tan íntimo como la ropa interior a través de Internet? "Si conoces tu talla y copa de sujetador, es fácil. De hecho, tenemos un porcentaje de devoluciones bajísimo, de menos del 1%", dice. Eso sí, las braguitas no se pueden devolver.

No obstante, la web incluye una "guía de tallas" con consejos desbrozados "en cuatro pasos" para ayudar a los indecisos a saber cómo escoger prendas íntimas de mujer, pijamas y ropa para la playa. (...)

"El proceso de compra es fácil, puedes registrarte, pero si no quieres dar muchos datos personales también puedes comprar figurando como invitado. Nuestra prioridad es que la web no solo sea atractiva sino que sea extremadamente sencilla de usar", añade.

"El pago se realiza con tarjeta de crédito o el sistema PayPal, que transmite mayor confianza al cliente y permite no tener que introducir todos los datos cada vez que se entra para adquirir una prenda.

El pedido llega al cliente en dos o tres días" a cualquier punto de la España peninsular, Baleares, Portugal y Andorra.

El objetivo de Circedigital es alcanzar una facturación de 180.000 euros durante su primer año de vida.

En Gisela, la empresa ofline, hay un equipo de diseño de siete personas encabezado por Yolanda Ferrer -hermana de Iván y también socia-, que trabajó para Women' Secret.

"Estar en contacto con las tendencias, viajar a otros países y seguir los blogs sobre moda y temas artísticos" proporciona las ideas para las colecciones -12 al año-, que se fabrican en Asia.

De Oriente las prendas se transportan hasta Málaga, donde está la sede y almacenes centrales de Gisela. Y de la ciudad andaluza a Coslada (Madrid) para la distribución, externalizada a una empresa que se encarga de enviar la ropa a la casa del comprador.

Fernández-Velilla insiste en la necesidad de ponérselo fácil al cliente, que en todo momento "puede consultar en la web el estado de su pedido". (...)

"En este negocio", agrega, "hay que ir de la mano de las blogueras y dejarse ayudar". Por eso invitaron a cinco de estas voces autorizadas a conocer las instalaciones de la empresa en Málaga. "Les abrimos nuestras puertas y les enseñamos todo.

Esto casa además con el espíritu de Internet, que es el de apertura". Junto a las tres personas que trabajan en Madrid, el funcionamiento de la tienda ocupa a otras 12 personas entre expertos en analítica web (medición de audiencias), posicionamiento de la página en buscadores, redes sociales, contenidos, diseño, desarrollo tecnológico...

El objetivo es, si las cosas marchan, ampliar el equipo "pero con cautela. No queremos cargarnos de costes fijos hasta que sepamos el potencial del negocio", advierte." (El País, Negocios, 12/06/2011, p. 37)

20/5/11

"La ropa se vende en la web... Blogueros seleccionan sus prendas favoritas y las ofrecen a sus amigos. Se llevan un porcentaje"

"Cambiar no es fácil. Ni siquiera en un sistema de renovación constante como la moda. Las reacciones que Kavita Parmar obtuvo cuando planteó IOU Project oscilaron entre el escepticismo y la carcajada. Su idea tiene algo de proceso de adopción.

Un artesano en India teje una pieza de dos metros de tela. Le da su apellido. La manda a un sastre en Italia que realiza con ella las prendas que quiera a partir del catálogo de Parmar. Suma su nombre al del primero.

Entre los dos han creado criaturas únicas. No habrá otras con la misma combinación de apellidos, color o talla. Y quien la compre podrá seguir en la Red el rastro de los implicados.

La producción apela a lo personal; la distribución, también. La ropa se vende en la web de IOU o a través de simpatizantes. Blogueros o aficionados seleccionan sus prendas favoritas y las ofrecen a sus amigos.

Se llevan un porcentaje que mengua con el tiempo: del 20% al 12,5%. Desde el lanzamiento el 10 de mayo, 87 personas se han convertido en distribuidores. (...)

Hace dos años empezó a cavilar acerca de IOU Project y trató de que la vendieran las mismas tiendas que sus otras marcas. La imposibilidad de prever el color exacto o el tallaje que recibirían, así como la necesidad de remunerar a los artesanos de forma adecuada y mantener un precio final asequible bloqueó los canales habituales.

Parmar produjo 600 piezas y probó a venderlas en su tienda de Madrid. En 10 días colocó más de 300. "A la gente no le importaba que el tono que quería no estuviera en su talla. Veían en la prenda un valor mayor". (...)

Eso la animó. Formó equipo con su marido y dos socios. Con dos millones de euros pusieron en marcha la idea. "Llevo 15 años en la moda. Es un sistema con demasiado desperdicio. Necesitamos volver a lo artesanal.

Los indios están abandonando sus telares tradicionales para trabajar en fábricas. Cuando la mano de obra no sea tan barata, los empresarios se llevarán las máquinas a otra parte. En Europa, los talleres de costura casi han desaparecido. Se trata de juntar a todos lo que están sufriendo".

Para el lanzamiento, IOU se ha centrado en cuadros de madras y vaquero japonés. Irá lanzando productos de otros materiales según estén listos. En unas semanas esperan contar con alpargatas elaboradas en España.

No hay colecciones ni temporadas. Una camisa ronda los 70 euros y una americana, los 150. "El sistema cambia cuando estos productos llegan al mercado masivo. Se trata de ofrecer alternativas". (El País, 19/05/2011, p. 44)

31/3/11

Tutús en red... desde Cazalla... cualquier bailarín puede encargar un vestuario personalizado

"Yumiko Takeshima, ciudadana japonesa y primera bailarina del Semperoper Ballet de Dresde (Alemania), está casada con el bailarín norteamericano Mark Mahler Gómez.

La madre de Mark, esposa de un militar norteamericano, es natural de Cazalla de la Sierra, pueblo de la sierra Norte de Sevilla y lugar en el que esta pareja de profesionales de la danza decidió abrir el taller de confección del que han salido los maillots que Natalie Portman luce en la película el Cisne Negro. ¿El nombre de la empresa? Yumiko. (...)

"Mark tiene, por costumbre, dejar encendida una luz del local por seguridad, por si hay que entrar por alguna urgencia durante la noche. La gente enseguida empezó a decir que lo que en realidad había era un taller clandestino de costura que había puesto una china, en el que, sin parar, teníamos a chinos trabajando día y noche".

Afortunadamente aquello pasó y "aunque algunos siguen diciendo que es la fábrica de los chinos", lo cierto es que la gente de Cazalla está muy orgullosa de que "gracias a Yumiko el nombre de Cazalla de la Sierra se conozca en todo el mundo".

Claro que, para que la calidad de los trabajos de Yumiko llegaran a oídos de Amy Wetcott (diseñadora de vestuario del Cisne Negro "y antes de Madonna, que lució prendas de la marca en su última gira mundial", la diseñadora tuvo que labrarse un camino nada fácil de transitar... Un camino que comenzó cuando Takeshima comenzó a bailar a la edad de cuatro años.

Continúo cuando, con 14 años, dejó la casa de sus padres "fabricantes de kimonos" para unirse al ballet de la escuela de San Francisco (Estados Unidos). Y prosiguió cuando se trasladó desde la ciudad de Nueva York a unirse al Dutch National Ballet.

"Durante gran parte de este tiempo, Yumiko, además de bailar, estuvo preparándose para convertirse en diseñadora de vestuarios para bailarines", cuenta Carmoma.

El sueño comenzó a hacerse realidad en 2002, cuando la bailarina lanzó las líneas de prendas Yumiko Dancewear y Red YumiGirl. Aunque la bailarina ya había comenzado a despertar el interés de sus compañeros por las prendas que lucía en sus coreografías, "ella misma se hizo su primer leotardo y otros bailarines comenzaron a pedirla que diseñara para ellos.

Cada modelo recibía el nombre del bailarín en el que se inspiraba para diseñarlo". Al poco tiempo los encargos habían aumentado tanto que Yumiko ya casi no hacía otra cosa que bailar y coser. Fue a Mark a quien se le ocurrió abrir el taller en Cazalla, "era 2003 y la empresa empezó con cuatro personas", dice.

Ahora en Yumiko trabajan una media de 25 trabajadores "todos de Cazalla o de la comarca, aunque su número fluctúa según los picos de producción" y las prendas se exportaron a 18 países.

Centrados en la confección de vestuario de danza, en Yumiko no se plantean, extender su actividad a la confección de trajes de flamenco. La ubicación del taller si que ha influido en la alta calidad de las prendas confeccionadas.

En Yumiko siempre se está investigando, ya que uno de sus pilares empresariales es precisamente la innovación y el riesgo, un riesgo que ha llevado a la empresa a abrir tienda en Tokio y Nueva York.

"El 56% de nuestro mercado está en Estados Unidos y por estrategia empresarial teníamos que estar cerca de nuestros clientes". Y allí están y, gracias a Internet, cualquier bailarín puede encargar un vestuario personalizado.

Se lo elaborarán, de un modo cuasi artesanal, sobre la base de 50 modelos, más de 70 colores y cinco tipos de tejidos. Solo hay que teclear http://global.yumiko-online.com y ¡que comience el espectáculo!." (El País, Negocios, 27/03/2011, p. 33)

16/3/10

Comprar en un 'outlet' con un clic

"Pocas empresas pueden presumir de haber captado tres millones de clientes en apenas tres años y medio. Son los compradores que han pasado por el escaparate virtual de Privalia, una tienda outlet que nada tiene que envidiar a Las Rozas Village, en Madrid, o La Roca Village, en Barcelona. Porque la mayoría de las marcas que están en los grandes ejes comerciales de las ciudades también están en su web. La crisis ha dado gas a este modelo de negocio. Los descuentos de hasta un 70% resultan muy apetitosos para el cliente. Y a la vez, a medida que el stock de las firmas de moda se ha ido engrosando por la caída del consumo, la oferta de Privalia ha ido ampliándose.

Lucas Carné explica que la venta de ropa por Internet sin "el valor del precio", es decir, sin descuento, es "muy complicada". La receta de Privalia es conseguir una cuota de mercado alta para poder despachar paquetes de productos voluminosos y lograr márgenes altos, de alrededor del 40%. Y a la vez, ofrecer al proveedor una salida atractiva al producto que ya no puede poner en su escaparate. "Les aportamos un volumen de compra muy alto y unas ventas muy rápidas", explica Carné.

A grandes rasgos, el proceso es el siguiente: Privalia formula una opción de compra a la marca, es decir, una reserva de su stock, que luego los proveedores mandan al almacén. El cliente, a su vez, se hace socio de Privalia, navega en su página y hace el encargo. Dos semanas después, el cliente recibe el producto. Una de las claves de la empresa, además, consiste en que los socios de Privalia pueden recomendar la tienda virtual a un amigo a cambio de descuentos. Y de hecho, el 50% de los nuevos clientes proviene de esas sugerencias, lo cual aporta más de 100.000 registros mensuales." (El País, Negocios, 14/03/2010, p. 39)

20/5/08

Mercadillo en red para el pret-a-porter

“La fuerza del boca en boca. Vip Venta comercializa ropa de marca rebajada en la red.

La venta privada a través de Internet nació en Francia, donde hoy más de cincuenta portales comercializan artículos de marca con rebajas de entre el 30% y el 80%. David Ducos es francés -"nacido en París, educado en Burdeos y con más de la mitad de mis años vividos en España"- e importó este modelo de cibercompras para fundar Vip Venta, uno de los principales portales españoles de venta privada online. (…)

"Trabajando para Induyco, la división de prendas militares de El Corte Inglés, me di cuenta del gran problema que supone administrar stocks descatalogados". "Se acaban enviando inmensos contenedores de ropa a países lejanos para evitar que acaben en los mercadillos", señala. (…)

"Al principio, no confiaba demasiado en que fuera a salir bien", confiesa. Por eso, y después de comprar el dominio vipventa.com, tan sólo dos personas, en un garaje, comenzaron a montar la página. "Pusimos los pocos recursos que teníamos y, a los tres meses de abrir, y sin más publicidad que el boca en boca, contábamos con 50.000 miembros", mantiene.

Mientras abre, en un ordenador portátil, la presentación de la página web de la compañía, David sonríe al recordar cómo fue la primera campaña de venta: "La montamos con prendas de Nuka, un diseñador francés. Vendimos siete vestidos en dos semanas y, evidentemente, la firma estaba encantada, ya que eran sus primeras ventas en España". Eran tiempos en los que las fotografías se hacían con una cámara digital de seis megas y un pequeño trípode, en los que había que pagar la mercancía por adelantado; en los que entraban a la página 20 personas al día y se hacía una venta por cada 60. "Afortunadamente hemos crecido y hay días que cerramos con 2.000 bolsos vendidos y 15.000 visitantes". La fuerza del boca en boca.” (El País, Negocios, 18/05/2008, p. 48)