20/12/16
Una plataforma para la moda responsable
29/11/13
La salida a la crisis pasa por la ´revolución verde´ de la energía... municipalizándola
12/5/10
Desde la aldeal gallega... a la aldea global
"Martin y Barbara Jablonowsky (Düsseldorf) decidieron dar un gran salto en su vida y se decantaron por el rural gallego. Pero antes de saltar, se cercionaron de tener la red bien segura. No una red para acróbatas, sino una buena conexión a Internet. Se han asentado en la aldea de Mer (Sober) desde donde dirigen varias empresas on line.
Llegaron a Santiago con Ryanair, en el vuelo inaugural de una nueva línea de la compañía. Estaban encantados porque la firma les había invitado al viaje, y quedaron más encantados aún al descubrir Galicia. Que decidieran que este era el lugar en el que querían estar era sólo cuestión de tiempo. (...)
Martin tenía su propia compañía, especializada en la creación de páginas web, en la conformación de redes internacionales y en venta on line, así como una red para contratación de viajes asociada a agencias de todo el mundo. El negocio se podía manejar desde cualquier lugar, siempre que hubiera buena conexión a Internet. Cuando eligieron Mer, en Sober, no tenían muchas esperanzas de lograr el soporte necesario, y esa fue la única condición que pusieron a la inmobiliaria. Sorprendentemente, se lo consiguieron en unos días.
Restauraron la casa reservando un pequeño apartamento independiente que alquilan para turismo rural, y que han bautizado como Casa de las Flores. Para promocionar la zona, tienen una página web www.lifeingalicia.com, donde tratan de atraer viajeros y narran sus experiencias gallegas. Barbara ha construido unos invernaderos y cultiva plantas de flores singulares y hortalizas de forma ecológica, utilizando la energía solar para el riego. Promociona su jardín a través de www.lemosverde.com.
También son pioneros en la puesta en marcha de una especie de banco de tiempo, grupo de trabajo o de apoyo, según se mire. Son un colectivo de 14 personas que reservan todos los jueves para el intercambio de tareas: van a casa de los vecinos a ayudar en el campo o en lo que haga falta. Cada tres meses, hacen un mercadillo donde cambian los productos que elaboran y cultivan. Barbara también organiza un mercadillo de Navidad en el que vende artículos decorativos artesanales, siguiendo la tradición inglesa.
Dicen que se han adaptado bien. "Los gallegos son muy reservados en el primer contacto, pero en poco tiempo ya te aceptan como amigo", dice Martin. Comentan encantados que el día de la fiesta de San José en Mer les invitaron a participar en la comida comunal. "Aquí en el pueblo somos como una gran familia, con 21 vecinos y una granja de vacas para carne y leche", explican. Apuntan con orgullo que hay 7 niños en la aldea, la garantía del futuro.
Ellos son buena muestra de cómo Internet ha borrado distancias y barreras: viven a un tiempo en la aldea rural y en la aldea global." (El País, ed. Galicia, Galicia, 08/05/2010, p. 8)
9/3/10
Cultivar la tierra para protegerla... con cooperativas...
La mayoría son mujeres y la socia más veterana ha cumplido los 80. A las tierras cultivadas desde antes de la polémica de la piscifatoría se les sumaron otras baldías en la que ahora crecen zanahorias, cebollas y espárragos, los productos que más éxito tienen entre los clientes. Los vegetales se dan bien en los terrenos arenosos de la costa, y la cercanía del océano proporciona el grado de humedad necesario para que no sea necesario regar.
En Quilmás el pretexto para reactivar la agricultura local fue la defensa de la costa, pero existen muchos otros. El de la cooperativa A Xoaniña, de Ferrol, es darle un barniz humano a una actividad sobre la que cada vez mandan más las empresas. "Aquí no es el capital el que dedice, sino los socios. Cada uno tiene un voto, independientemente del capital que aporte", resume Xan, uno de los miembros de A Xoaniña, que ya agrupa a 180 familias. Reconoce que la alimentación ecológica es más cara, "pero para una compra semanal superior a los diez euros, compensa", dice. La cooperativa reúne a los productores locales de la zona de Ferrol: ellos se benefician de la red de A Xoaniña y los clientes saben lo que comen, que es de lo que se trata.
La sabiduría del rural es de las mujeres, que se pusieron al frente de las explotaciones familiares cuando sus maridos buscaron trabajo en otros sectores. Si comercializan su productos lo hacen a través de la industria, como la lechera, y en contadas ocasiones prescinden del intermediario. Para ellas nació la asociación Lentura, que en 2005 puso en marcha el proyecto Amorodo en los municipios de Brión, Ames, Rois y Dodro. Los 30 agricultores que la forman se pasaron dos años estudiando cómo hacer requesón, conservas, cultivar la tierra y reconocer la lentura, el momento más propicio para la siembra. La suya, insiste Xan Carlos, responsable del proyecto, no es sólo una apuesta económica, sino también ideológica. "Queremos una relación directa entre productor y consumidor, centrada en el local, no nos interesa ir más allá". (...)Xan Carlos no cree en las etiquetas y rechaza que Amorodo sea presentado como un proyecto de agricultura ecológica. "Nosotros producimos alimentos sanos de forma sustentable". Cada asociado comercializa lo que sabe, y el compromiso llega hasta donde quiere el productor. Algunos socios se han entusiasmado tanto que ya se han dado de alta como autónomos para dedicarse profesionalmente a la agricultura. Otros, sobre todo los más mayores, se contentan con dar salida a un producto que de otra forma se les pudriría en casa. El colegio de Rois come durante un mes de las manzanas de una productora del municipio que rentabiliza así sus parcelas poco aptas para la agricultura.
A Lucía, Xan y Carlos les preocupa comer sano, pero también asentar población en ayuntamientos envejecidos que no tienen quien quiera trabajar la tierra. "Carnota es uno de los municipios de Galicia que más población joven pierde, y pensamos que ésta es una manera de que se impliquen", defiende Lucía desde Quilmás. La batalla contra los gastos estimula la imaginación, y en Rainha Lupa las hortalizas se transportan hasta los mercados en autobús, "para ahorrar".
La nostalgia por el rural también mueve a los activistas de la alimentación. Ramón Paz y 19 compañeros más acaban de crear la Asociación Galega de Horticultura Urbana para llevar las huertas adonde reina el asfalto. En Ferrol y Ourense ya tienen dos grupos constituídos y el propio Paz hace ensaladas con las lechugas de sus macetas. "Cuando comes lo que tú mismo cultivas, algo cambia en tu cabeza", asegura, defensor del consumo responsable. También Lucía apela a la sensatez: está convencida de que las 25 hectáreas que ambiciona Stolt Sea Farm serán más útiles para Quilmás si se las queda Rainha Lupa." (El País, ed. Galicia, Galicia, 07/03/2010, p. 16)
24/11/09
Cooperativas de aldea... de productos ecológicos
" #3 hai 16 horas e 9 minutos Geluka
Pois si, penso que ese é o problema: hai que ponher en valor o noso.
Traballando pola comarca do Carballinho, no concello do Irixo, tiven oportunidade de conhecer, na parroquia de Loureiro, a cooperativa co mesmo nome da aldea, Santa Mariña de Loureiro. Producen leite, iogurtes e queixo biolóxico, de máis está dicir o boísimos que están!.
Puden ver e comprobar cos meus propios ollos o que significou esa pequena cooperativa para a xente da aldea de Loureiro. As mulleres contáronmo, "A cooperativa salvou á aldea. Tod@s @s veciñ@s viven dela: de vendelo leite á cooperativa ou mesmo de traballar nela". Nesta ocasión a iniciativa foi do cura da aldea, nun local infrautilizado como hai moitos no rural.
Bendita iniciativa!, nunca mellor dito, e fermoso exemplo do que pode ser a Galiza si florecen e apoian iniciativas como estas. De non ser pola cooperativa, o lugar da parroquia de Loureiro estaría totalmente morto, sen poboación, sen gando, sen prados....imos deixar que ese sexa o futuro de Galiza??" (Comentario al artículo de Antonio Oca: Sorprendente discurso de Sarkozy. Vieiros, 23/11/2009)

