25/5/17
Leche de vaca sin vaca y con la ayuda de la impresión 3D... un sistema similar al de la elaboración de la cerveza artesanal, con la fermentación de antiguas levaduras
22/5/17
Primera impresión 3D de carne en Australia... la materia prima es una "tinta de carne" proteína comestible a partir de restos cárnicos y de carne molida
17/9/13
La hamburguesa sintética, “sorprendentemente cercana” a la original
27/5/13
La NASA quiere impresoras3D de comida
4/3/11
Coren abastece sus granjas con energía solar, fotovoltaica, geotérmica y biomasa
Con más de 3.000 granjeros en los sectores de pollos, huevos, porcino, patos, pavos y vacuno, y una facturación de 1.000 millones de euros, Coren es un actor clave en el conjunto de la comunidad autónoma gallega, tanto desde la perspectiva de las rentas como del mantenimiento del medio rural y del medioambiente. (...)
Un paso más en este proceso se halla en el plan iniciado por la cooperativa en los últimos años para lograr una autonomía energética de sus granjas, especialmente en el porcino. Es un proceso abierto, al que cada día se van incorporando nuevas explotaciones. En la actualidad hay un total de 137 grandes granjas, de las que 25 son propiedad del grupo, y el resto, de cooperativistas.
Para el logro de esa autonomía energética, la sociedad ha apostado por la energía solar, la fotovoltaica, la biomasa y la geotérmica.
La utilización de las placas solares en las granjas para lograr esa autonomía energética se aplica especialmente a explotaciones con más de 1.000 madres, con un coste aproximado de unos 400.000 euros, a través de una política de financiación negociada por el grupo. Esta energía se utiliza fundamentalmente para disponer de calefacción en las granjas, así como de energía eléctrica.
Se estima que la amortización de las inversiones se hará en un plazo de ocho años. Para el consejero delegado del grupo cooperativo, Manuel Gómez, aunque el proyecto tomó fuerza en los últimos años consecuencia de la subida de los precios de los combustibles, se trata de una apuesta de futuro, tanto desde la perspectiva del ahorro, como desde la defensa de energías limpias y renovables.
En algunas zonas de Ourense se utiliza la energía geotérmica y también la biomasa procedente de restos del sector maderero y, sobre todo, de los residuos de la aceituna adquiridos en las almazaras andaluzas.
En función de esta política, aplicada en cada granja junto a otras instalaciones del grupo, una parte del año más del 50% de las actuales necesidades energéticas de las cooperativas proceden de fuentes renovables, porcentaje que en algunos casos llega al 90%. (...)
Pero también, un riesgo para el medioambiente si no hay una clara política de eliminación de residuos. El riesgo de un problema de contaminación lo resolvió el grupo con la construcción de una planta de tratamiento de residuos en la que se han invertido 20 millones de euros: el Centro Tecnológico Medioambiental de Sarreaus, en una de las mayores zonas de concentración de granjas de porcino en Ourense, donde anualmente se tratan unas 110.000 toneladas de purines.El tratamiento de estos residuos supone la obtención de energía, pero, además, la disponibilidad de unas 15.000 toneladas de abono orgánico. Este producto lo utiliza el grupo para el abonado de unas 5.000 hectáreas de tierras de cultivo de cereales o praderas que tiene alquiladas la cooperativa en montes comunales, antes abandonados, donde pastan vacas de razas autóctonas, antaño en peligro de extinción." (El País, Negocios, 19/09/2010, p. 14)
1/9/10
Granjas familiares ideadas en la Universidad venden en la Red productos tradicionales

"Quien hace algún pedido, repite". Dolores, propietaria de la granja Agro do Couceiro, en Coristanco (A Coruña), está tan satisfecha con la web granxafamiliar.com como sus clientes con sus hortalizas de temporada. Lechugas, tomates, judías o patatas comercializadas a través de este portal -nacido a partir de un proyecto de investigación de la Universidad de Santiago- que permite a más de una veintena de agricultores acceder a un nuevo canal de venta más allá de los mercados tradicionales.
Además de productos de huerta, en esta feria virtual se venden carnes, quesos, mermeladas y hasta setas o flores. Un escaparate muy semejante al de las ferias tradicionales, en las que se vendían y compraban excedentes de carnes y cultivos destinados en su origen al autoconsumo por parte de las familias campesinas.
Este fenómeno fue estudiado entre 2003 y 2006 por el Grupo de Investigación Sociedade, Tecnoloxía e Territorio (GIS-T), del Instituto Universitario de Estudos e Desenvolvemento de Galicia (IDEGA) de la Universidad de Santiago, que analizó la organización económica de varias granjas familiares en Galicia e Irlanda. "Concluimos que la venta de estos excedentes de producción de autoconsumo podía suponer alrededor de 18.000 euros anuales por familia", explica el director del grupo, Carlos Ferrás.
Con una conexión a Internet, voluntad para aprender y el apoyo de la universidad santiaguesa, varias granjas de los municipos de Antas de Ulla, Brión y Lalín se lanzaron a probar esta nueva forma de venta en 2007. Ahora, con el proyecto ya consolidado y extendido, se ultima la puesta en marcha de una tienda en línea en la que los compradores puedan llenar su cesta de la compra virtual.
Por el momento, Granxa Familiar se limita a mediar entre vendedores y compradores y a ofrecer a sus usuarios ventajosos convenios con empresas de logística. Por tanto, no disponen de datos precisos sobre el volumen de ventas. "En la web medimos un tráfico de unos 3.000 visitantes únicos al mes, de los cuales entre un 5% y un 10% son compradores", calcula Ferrás.
"A nosotros nos ha venido muy bien para vender fuera de Galicia. Hace poco enviamos 30 empanadas a Valencia", comenta Carlos Reino, que ofrece en la web el pan, las empanadas y los dulces artesanos que elabora en su horno de leña. Su panaderia lleva un año en la Red.
Uno de los lemas de Granxa Familiar es "el derecho de todos a comer sano". Otro es "el comercio más justo para Galicia". Esta apuesta por las formas de producción tradicionales, por los alimentos frescos y por la sostenibilidad de las granjas familiares es uno de los motores del proyecto. "Apostamos por el comercio justo", explica Ferrás, "con la eliminación de intermediarios" en la cadena de venta de la producción agrícola.
"En la web se ofertan productos naturales propios de la alimentación familiar tradicional", añade. "Lo que no hacemos son controles de calidad directos. Pero muchos de los productos disponen de certificados, como el del CRAE [Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica], que garantizan su calidad".
Es el caso de los vinos ecológicos que vende a través de la web Esther Teijeiro, de la bodega chantadina Diego de Lemos. "Nuestro vino no lleva herbicidas ni ningún tratamiento químico, por lo que su elaboración es muy trabajosa", explica.
Otro de los pilares de la iniciativa es la extensión de las nuevas tecnologías en el medio rural. Para apoyar su implantación, el grupo de investigación ofrece cursos de alfabetización digital para que las personas que se animan a formar parte de Granxa Familiar manejen su microweb o la cuenta de correo que se les ofrece con su espacio en la página.
A través del portal, las personas interesadas en conocer sobre el terreno el proceso de cultivo y recolección de las verduras que adquieren, pueden acordar con sus proveedores visitas a las granjas para, incluso, recoger su compra con sus propias manos. "A los niños y a la gente que vive en la ciudad les gusta mucho", explica Dolores, que ha recibido ya varias visitas.
Para promover la viabilidad de las pequeñas explotaciones agrícolas y ganaderas y de favorecer la pervivencia de modos de vida tradicionales asociados al campo, el grupo GIS-T ha puesto en marcha otros proyectos estrechamente vinculados a Granxa Familiar. Además de la tienda virtual, está prevista la creación de una empresa de envasado y procesado de productos alimentarios. Y otra web ya en funcionamiento, Galicia Auténtica, recopila rutas y propuestas de ocio alternativas con las que conocer la realidad etnográfica y social de zonas alejadas de los centros turísticos convencionales." (El País, 18/08/2010)
21/12/09
Diez tecnologías son necesarias para generar alimentos, biocombustible y tratamiento de residuos...
El sistema que le valió el premio es lo que se podría llamar un mecanismo autoalimentado: combina una decena de tecnologías para crear un sistema que genera biocombustibles, trata residuos y algas comestibles, todo de forma sostenible. "Me gusta pensar en cosas que ayuden a los pobres. Es más interesante que hacer iPods para los ricos", explica Fernández-Han. (...)
"Tengo muchos amigos implicados en mi ONG, Inventores sin Fronteras. La gente de mi edad podría hacer más, pero no saben cuáles son sus pasiones". (JAVIER FERNÁNDEZ-HAN: "Inventar para pobres es mejor que hacer iPods". El País, ed. Galicia, última, 17/12/2009)
30/10/09
Galicia sólo explota la décima parte de su banco de algas, el más rico del continente
Operarias de Algamar, en Pazos de Borbén, manipulan algas wakame antes de pasar a los hornos de calor"Galicia se perfila como la gran huerta marina del sur de Europa. A la riqueza de los bancos marisqueros y pesqueros se suma uno de los filones alimenticios de los próximos años: las algas. A día de hoy no se explota ni una décima parte de los vegetales que crecen en el litoral gallego pese a que aquí se encuentra el banco de algas más valioso de Europa, junto a la Bretaña francesa, con 60 especies de interés.
Y es que la prioridad es introducir las algas en el mercado, incorporarlas a la dieta diaria como un elemento más. Propiedades no le faltan: son bajas en grasas y extraordinariamente ricas en fibras y sales minerales -el índice proteico de carnes y verduras de tierra no resiste comparación alguna con el de las algas-, aportando un gran valor nutritivo. El wakame autóctono tiene ocho veces más calcio que la leche y el espagueti de mar, seis veces más hierro que las lentejas. (...)
En empanada, con arroz, ensalada, en revuelto o tortilla las posibilidades son casi infinitas, incluso en dulce. Las algas están presentes en helados, flanes, mermeladas, conservas o mahonesas. Aportan consistencia y estabilidad en forma de extracto pero su incorporación a la dieta en países como China o Japón forma parte de la cultura culinaria tradicional. Allí, un buen ramillete de algas es tan apreciado como aquí un jamón pata negra.
En Europa, el nivel de consumo es muy bajo y la demanda se centra sobre todo en herbolarios, supermercados ecológicos y cocina de gourmet. El objetivo ahora es hacer de ellas un producto atractivo para el gran consumidor. En esto, Cataluña, País Vasco y Madrid llevan ventaja -aquí están los paladares más exquisitos según los distribuidores de marisco gallego- y, por delante de todos ellos, Portugal, donde incluso sirven algas a diario en algunos comedores universitarios. El sabor asardinado del alga nori o el toque marino del kombu o el wakame combinado con la textura de la verdura de tierra son las propiedades con las que juega la nueva cocina. Su sabor recuerda al del pescado y el marisco y, aunque la mayoría se pueden comer en crudo, es al cocinarlas cuando realzan estos matices marinos.
Deshidratadas llegan al consumidor en paquetes de 100 gramos de los que se obtiene 1 kilo de producto, una vez rehidratadas. "Es algo que la gente no ve cuando va a comprar, le parece demasiado caro", explica Fernández Sáa, que indica que su presencia no debe superar el 20% del total del plato pues se desvirtuarían los sabores. Algamar opta por la distribución de las algas deshidratadas o elaboradas: sopas, patés, pastas, cremas, galletas o sazonadores. Se trata de un camino en constante ebullición que comparten con otras firmas también pioneras en este campo, como Conservas Lou o Conservas Portomuiños. Todos ellos tuvieron que tirar de la imaginación inventando hace más de una década el sistema de secado -se colocan en unas planchas unas 48 horas bajo unas condiciones térmicas y de presión determinadas que les permitirán perder el 80% de su volumen- o seleccionando las variedades más adecuadas con la colaboración de universidades y centros de investigación como el CSIC." (El País, ed. Galicia, Galicia, 21/10/2009, p. 8)
4/9/07
Los biocombustibles deben beneficiar a los pobres
(…)
En primer lugar, se requiere la eliminación de las barreras comerciales que algunos países de
En segundo lugar, necesitamos garantizar que los pequeños campesinos puedan organizarse entre ellos para producir, procesar y comercializar los cultivos para suministrar bioenergía a la escala necesaria. En la práctica, ello supone que tengan acceso al crédito y al micro-crédito y se les ayude a organizarse en cooperativas.
Por último, se requiere un sistema de certificación que asegure que los productos bioenergéticos pueden venderse tan sólo si reúnen una serie de requisitos medioambientales. Así se promovería la producción por parte de pequeños campesinos, que tradicionalmente utilizan sistemas agrícolas complejos y biodiversificados, al contrario de las grandes explotaciones industriales que practican el monocultivo.” (JACQUES DIOUF: Los biocombustibles deben beneficiar a los pobres. El País, 02-09-07, ed. Galicia, Opinión, pp. 13)
22/2/07
Comeremos m...
"Empresarios artistas hay pocos". Pau Arboix se define a sí mismo como "artesano" y tiene como película de cabecera Mondovino, un documental norteamericano de 2004 que sacudió los cimientos del sector vitivinícola con un recorrido crítico por los más afamados viñedos del mundo. Pero Arboix no vende vino: vende longaniza de Vic. (…)
Arboix asegura que la gran decepción de los últimos años ha sido



