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3/7/20

La empresa española seleccionada por ‘Nature’ como una de las más prometedoras del mundo

"La fotónica integrada es una tecnología que promete revolucionar la comunicación 5G, los centros de datos, los sistemas de inteligencia artificial, la conducción autónoma o la computación cuántica.

 Pero a día de hoy, salvo en centros de datos, prácticamente solo la incluyen en sus productos gigantes tecnológicos como Google, Intel, Facebook o Huawei y grandes centros de investigación. El gasto elevado que conlleva crear circuitos de este tipo y los largos tiempos de desarrollo dejan fuera de juego a pequeñas y medianas empresas e investigadores con pocos recursos. La española iPronics, que acaba de ser seleccionada por la revista científica Nature y la multinacional alemana Merck como una de las mejores spin-off tecnológicas del mundo, pretende cambiarlo.

El objetivo de esta empresa, que nació en 2019 de la Universidad Politécnica de Valencia (por eso se la denomina spin-off), es democratizar el uso de la tecnología fotónica. Para ello, ha fabricado un procesador fotónico programable que se puede configurar para diferentes aplicaciones. De esta manera, los tiempos de desarrollo se reducen a apenas tres semanas y los costes asociados se reducen por la posibilidad de aumentar el volumen de fabricación.

¿Qué es exactamente la fotónica y en qué se diferencia de la electrónica? La fotónica usa la luz y sus propiedades para procesar, modificar, crear y detectar señales a muy alta velocidad. Daniel Pérez, ingeniero de Telecomunicaciones y CTO y cofundador de iPronics, explica que “la gran diferencia entre la fotónica y la electrónica reside en la física fundamental”: “La electrónica lo que hace es utilizar las propiedades de los electrones. En el caso de la fotónica, utilizamos fotones”.

“Hay gente que dice que la fotónica viene a competir con la electrónica. Nosotros decimos que viene a complementarla”, cuenta Pérez. Uno de los principales atractivos de la fotónica, según sus defensores, es la posibilidad de llegar allí donde la electrónica no podrá llegar. El ingeniero hace referencia a la Ley de Moore, que establece que el número de transistores que caben dentro de un chip se duplica cada dos años: “Hasta ahora todos los fabricantes han mantenido el ritmo de esa ley y se han forzado a cumplirla. 

Sin embargo, se está viendo que la electrónica está empezando a encontrar limitaciones en ciertas aplicaciones. Por ejemplo, las tarjetas gráficas se han empezado a utilizar para el entrenamiento de redes neuronales para sistemas de aprendizaje automático o machine learning y ahí la electrónica está empezando a hacer tope”.

Dentro de esta tecnología, destaca la fotónica integrada, que consiste en generar y controlar fotones dentro de un circuito. Los chips fotónicos son circuitos integrados similares a los que se encuentran en la electrónica integrada en teléfonos, ordenadores o coches, pero en lugar de utilizar electricidad (electrones) emplean señales ópticas (luz).

Pérez explica que los circuitos fotónicos integrados tienen más de 30 años y son los que a día de hoy hacen, por ejemplo, que millones de usuarios puedan conectarse a Facebook. Los centros de datos de esta compañía y muchos otros están integrando tecnología fotónica, según cuenta. “El mercado de la fotónica integrada sobrepasó los 1.000 millones de dólares americanos en 2020 y, según diferentes estudios de mercado, se estima una tasa de crecimiento compuesto de entre el 20% y el 26%”, cuenta Pérez. Aún así, esta tecnología a día de hoy “está escondida· en los centros de datos, las redes de comunicaciones ópticas y circuitos muy específicos.

Tres años de desarrollo y medio millón de euros

Pero si se trata de una tecnología madura que ha demostrado en investigaciones su potencial en el ámbito de la salud, defensa o telecomunicaciones, ¿por qué no se usa de forma masiva? “Para una pyme, un centro de una universidad o una empresa con pocos riñones financieros el enfrentarse al diseño de un circuito de este tipo implica un gasto que nunca va a ser menor de medio millón de euros”, señala Pérez. A esa cuantía se suma el tiempo de desarrollo, que “suele estar entre uno y tres años”: “Nadie en su sano juicio pretende meterse a diseñar un dispositivo que tiene tantos riesgos económicos para que realmente cuando quiera llegar al mercado hayan pasado tres años”.

Ahí es donde los miembros de iPronics, que llevan más de seis años investigando la fotónica programable, pretenden revolucionar el sector. Hasta ahora los chips en el mercado se han diseñado con un propósito específico. Pero el circuito creado por esta spin-off es de propósito genérico y está pensado para que un usuario programe lo que quiera sin necesidad de que tenga una carrera en física o en telecomunicaciones.

Con este chip programable, el tiempo de desarrollo sería “100 veces más rápido”, según Pérez, que calcula que el proceso llevaría unas tres semanas. Frente al más de medio millón de euros que conlleva fabricar normalmente este tipo de sistemas, las primeras estimaciones de iPronics apuntan que que el procesador fotónico reconfigurable con todo el equipo costará en torno a los 15.000 euros. 

Sus investigaciones indican que los sobrecostes se reducirán en cinco o 10 años a unos 1.500 euros. “Vamos a tener un ordenador que va a permitir configurar el chip después de haber sido fabricado. Así estamos haciendo que en lugar de esperar tres años para tener un circuito fotónico integrado, lo podamos configurar y diseñar en menos de tres semanas. Te puedes imaginar el acelerón científico que puede provocar eso”, añade.

El dispositivo de iPronics aún está en fase de desarrollo. La spin-off está trabajando en una versión precomercial que distribuirá en 2021 a los clientes que lo han demandado para realizar ensayos. Entre ellos, de momento hay gigantes tecnológicos, centros de investigación y universidades de todo el mundo. Empresas e investigadores que trabajan principalmente en inteligencia artificial y procesado con redes neuromórficas (sistemas que emulan la actividad del cerebro humano para realizar sus cálculos), según Pérez, que no ofrece los nombres de las empresas interesadas por motivos de confidencialidad.

iPronics espera empezar a comercializarlo en 2022. El ingeniero vaticina que esta tecnología se va a ir aplicando a campos más heterogéneos y “en cuatro o cinco años la empezaremos a ver de forma más extendida en el mercado”. Si finalmente se consigue que estos circuitos puedan ser utilizados para distintas aplicaciones, podría pasar algo similar a lo que ha ocurrido con la electrónica: “Cuando empezó en los años 70, eran circuitos que solo servían para una cosa, costaba mucho dinero hacerlos y era muy arriesgado ponerse a fabricarlos”. 

Pero años después, llegaron los microprocesadores y las FPGA—chips electrónicos que se pueden configurar para diferentes aplicaciones y están en televisores, coches o casas inteligente—. “Ha sido ese salto a lo genérico lo que ha hecho que la electrónica cambie nuestras vidas. Prevemos que haya un cambio similar en la fotónica”, concluye."

30/1/19

IBM presenta el primer ordenador cuántico comercial

"Si se le pregunta a Bob Wisneiff cuántas personas trabajan en la división de computación cuántica de IBM responde con la broma que le hacen muchos compañeros de otras divisiones: 366.000. 

La razón es que a todos los trabajadores de IBM les gusta decir a sus amigos y vecinos que trabajan en el futuro de la informática, en la tecnología que la compañía lleva explorando desde los años ochenta sin que aún se hayan visto resultados tangibles a escala comercial. Al menos, hasta ahora.

IBM ha anunciado en CES (la feria de tecnología de consumo más importante del mundo, que se celebra esta semana en Las Vegas) el primer ordenador cuántico para uso comercial, Q System One, del que Wisneiff es su principal responsable técnico. IBM describe su máquina como “el primer sistema de computación cuántica universal diseñado para el uso científico y comercial”. 

La máquina, de 20 cubits (bits cuánticos), ha sido diseñada para impresionar. Está metida en una urna de cristal que absorbe el sonido y las vibraciones, y mantiene la temperatura estable, ya que los chips cuánticos son extremadamente delicados. 

El diseño ha sido realizado por la famosa compañía de diseño industrial Map Project Office, que le ha dado una imagen entre vintage (es, claramente, un ordenador) y futurista. Sin embargo, y aunque la compañía hable del uso comercial del Q System One, a esta tecnología aún le queda mucho para ser utilizada fuera del circuito de la investigación científica.

La informática cuántica es distinta de la informática clásica; no usa bits sino cubits, que es la unidad de información básica. Los bits tradicionales guardan la información como 0 y 1 mientras que la informática cuántica usa un fenómeno conocido como superposición para usar básicamente ambos simultáneamente. De esta forma, el cubit puede ser 1 y 0 al mismo tiempo, por lo que la cantidad de información que puede acumular crece de forma exponencial. Las posibilidades de este tipo de computación son infinitas.

IBM ya trabaja en computación cuántica. Tiene 43 socios (entre ellos, universidades, laboratorios y el centro europeo de investigación nuclear CERN) que realizan diversas investigaciones en la nube, especialmente, según explica Wisneiff, en química cuántica (principalmente, para el estudio de moléculas) y en machine learning o aprendizaje automático. 

¿Cuál es, pues, la novedad de Q System One? La compañía dice que esta es la primera vez que logran que la computación cuántica, que aún está en un estado muy experimental, tenga la fiabilidad y el aspecto de un gran ordenador. Además, asegura que esta máquina reduce los tiempos de investigación al reducir, también, los tiempos muertos que se producen cuando el sistema está caído. Tiene también los componentes de un ordenador tradicional, en un sistema aislado necesario para mantener su estabilidad.

“Todavía estamos en un nivel muy teórico, y quedan algunos años para que realmente tengamos sistemas totalmente comerciales”, reconoce Wisneiff. El investigador, que comenzó su carrera como físico y es asesor del Departamento de Defensa de EE UU, cree sin embargo, que este es el primer y definitivo paso en ese camino y que esas máquinas cuánticas comerciales llegarán “en unos tres o cinco años”. 

El próximo paso es trabajar con los socios que ya usan los sistemas de IBM, más los que quieran unirse, en “aprender todo lo que aún necesitamos aprender sobre esta tecnología”, dice."                  (Patricia Fernández, El País, 10/01/19)

13/11/15

Buscadores alternativos que llegan a lo que no filtra Google

"Cada mes se realizan más de 100.000 millones de búsquedas en Google, más de 2,2 millones por segundo. Al buscador se le pregunta de todo y, en su ascenso al olimpo, se ha cobrado la vida de sitios como Excite, AltaVista, Lycos, AllTheWeb o, más recientemente, Yahoo!, rendido al gigante de Mountain View

En el universo de los motores de búsqueda generalistas solo hay un dios verdadero, pero a su sombra, subsisten con discreción pequeños buscadores que permiten visitar el pasado de una web (para navegar por ella tal y como se hacía en los 90) o sumergirse en la misteriosa deep web a la caza de contenidos que escapan de los índices de Google.

La máquina del tiempo: The Way Back Machine

Las palabras no se las lleva el viento, bien lo sabe Google y quienes recurren al derecho al olvido, pero sí los diseños antiguos de una web actual. Para evitarlo, este buscador envía al usuario ocioso a visitar páginas webs tal y como eran hace casi veinte años y también en fechas más recientes. 

No hace falta irse muy atrás en el pasado para asistir a la prehistoria de los sitios web, incluso existen premios a webs con sofisticado aire retro, pero basta un pequeño salto hacia atrás en el tiempo para toparse con joyas del html balbuciente: logotipos pixelados, fondos chillones y derroche de tipografías hoy impensables. La web permite e invita al usuario hacer una captura actual de cualquier web para incorporarla, cual cápsula del tiempo, a sus anales. Por cierto, no incluye el primer sitio web de la historia, creado por Tim Berners-Lee.

El museo de los memes: Oh My God LOL!!!

Ver gatos en Internet proporciona "bienestar psicológico", según asegura un estudio realizado entre 7.000 adeptos a los vídeos de felinos. Los animales reinan en Internet en forma de vídeo, GIF o congelados en un meme eterno. Para este último formato, este buscador de imágenes pretendidamente divertidas reserva un enorme apartado en el que se agrupan hordas de candidatos a Lil Bub, estrella gatuna de YouTube.

Por amor al arte: Artcyclopedia

Escarbar y atinar en un enlace que refiera la lista de museos del mundo con obras de Picasso no es cosa sencilla con Google y sus innumerables resultados. Este buscador muestra por cada artista archivos de imágenes, museos que albergan obras suyas, artículos monográficos, recursos multimedia o libros. Eso sí, la rancia interfaz no es apta para gustos refinados.

Muerte a la erudición: Wackosearch

El conocimiento enciclopédico no tiene ningún valor en los tiempos de Google y el 4G. Cualquier respuesta al Trivial está en la Red. El nombre de ese director danés que uno asegura tener en la punta de la lengua se encuentra en realidad a tiro de tecleo furtivo sobre una pantalla de smartphone. Para quienes desprecien la erudición en su antigua forma y también en la actual, este buscador gamberro ofrece las respuestas más equivocadas a una pregunta con un trasunto del "I'm feeling lucky" (me siento afortunado) de Google: "I'm feeling ducky" (me siento patito o me siento querido).  

Resultados fuera de lo común: Millionshort

Este buscador permite filtrar los resultados de una búsqueda y mostrar los menos frecuentes. Pueden descartarse, a elección del usuario, los primeros 100, 10.000 o incluso un millón de resultados más populares. También permite aplicar un filtro para excluir las webs con publicidad, las comerciales, las que incluyen chats o las de determinados países. Incluso permiten sugerir un nuevo filtro a sus usuarios.

El acceso a la web profunda: DeepPeep

La web profunda es inframundo lleno de traficantes de armas, de drogas y de seres humanos, pero también acoge miles de recursos perfectamente legales. DeepPeep ayuda a buscar dentro de 45.000 bases de datos de los temas más variados. No es, con mucho, la única opción. DeepWebTech es la puerta de acceso a cinco motores de búsqueda dedicados a la ciencia, la medicina o los negocios.

Ametralladoras y torpedos, pero solo sus sonidos: Findsounds

Este google de los sonidos (que no de música) se jacta de procesar más de dos millones de búsquedas de más de 300.000 usuarios distintos. Pueden localizarse tecleando un término o indagando en un directorio de familias y subfamilias. Ejemplo de las primeras son insectos, programas de televisión y películas, o la peculiar categoría tumulto, que incluye las subfamilias ametralladoras, azotes, bombas, cuchillos, mosquete o torpedo."         (  , El País, Madrid 12 NOV 2015)

13/4/15

Linux y el software libre es la informática que utiliza el Gran Colisionador de Hadrones

"El Gran Colisionador de Hadrones (LHC) se ponía en marcha de nuevo el domingo pasado, tras varios meses de arreglos y dos años de parón, y entre otras muchas noticias de mayor importancia nos dejaba con una instantánea nada extraordinaria, pero de las que gusta ver: GNU/Linux en acción, nada menos que en el acelerador de partículas más grande del mundo.

Como se indica, no es ninguna novedad ver a Linux en el LCH, y de hecho conforme entró en funcionamiento por primera vez para que los haces de partículas completasen el “circuito”, no nos hicimos eco no de esa noticia, sino de cómo utilizaban KDE (¡KDE 3!).

¿Qué usan ahora? Hace siete años que viéramos aquellas imágenes, así que de aparecerse KDE 3 nos daría un pasmo. No. Lo científicos están bien actualizados y KDE repite presencia, ahora en su versión 4. Y aunque parezca curioso, también están Ubuntu y Unity, en primer plano, además.

Sin embargo, si algún software libre se lleva el protagonismo, es Firefox (toca “buscar a Wally”).

En cuanto a por qué es curioso que aparezcan Ubuntu y Unity, es porque ya que el CERN -donde está ubicado el LHC- desarrolla su propia distribución, Scientific Linux, basada en Red Hat Enterprise Linux , se podría esperar que fuese la que utilizasen. Pero no es así.
Como nota aparte, el lanzamiento de Scientific Linux 7.1 está fijado para la semana que viene."                   (J.Pomeyrol , muylinux.com, en Rebelión, 11/04/2015)

26/12/12

Analizo.info usa la inteligencia colectiva para analizar datos

"La iniciativa se basa en la colaboración ciudadana para realizar investigaciones utilizando grandes cantidades de datos. Está dirigida a proyectos sin ánimo de lucro que promuevan la transparencia en política, economía y medio ambiente.

El primer proyecto de investigación que incluye el espacio Analizo.info consiste en extraer las posiciones que defienden los partidos españoles en el Parlamento Europeo en temas relacionados con el Desarrollo Sostenible, a través del análisis de 1.288 proposiciones presentadas en las últimas elecciones europeas. La intención es mostrar más claramente las propuestas de cada partido y que la ciudadanía pueda ver si se cumplen o no. 

Labores como esta resultarían lentas y tediosas si las realizan un pequeño grupo de personas, pero no tanto si se abre la participación a toda la comunidad interesada, y en eso se basa el proyecto Analizo.info, creado por un equipo de investigación de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Informática de la Universidad de Valencia.

 El espacio permite incluir iniciativas, siempre que sean sin ánimo de lucro y estén dirigidas a promover el cambio social o la transparencia democrática. Los resultados de las investigaciones se publicarán de forma abierta para que puedan ser reutilizados. 

Según sus fundadores, Diego Álvarez y David Pardo, la idea se basa en proyectos ya existentes que utilizan el potencial del crowdsourcing y la colaboración ciudadana como Datakind, Globalpulse o Change.org

Se inspira también en el conocido caso de éxito del diario The Guardian, que en 2009 consiguió analizar cerca de 200 mil documentos en pdf sobre los gastos de los parlamentarios británicos en solo 80 horas, gracias a la colaboración ciudadana."               (Funky Projects, euskadinnova.net, Rebelión, 24/12/2012)

25/10/12

¿Cómo encontrar tu alma gemela? Cuestión de tiempo, ... gracias a internet

Un usuario se descarga la aplicación para participar en el proyecto 'The human face of big data'

 "El rastro de información que dejamos constantemente en nuestra intensa relación con la tecnología se ha convertido en una base de datos inagotable cuyo uso está cambiando la humanidad. Un experimento presentado ayer en Londres mostró el poder de una aplicación que ha obtenido información privada de un millón de voluntarios a través de sus smartphones. 

La iniciativa quiere mostrar “los beneficios” de compartir nuestros datos en Internet, pero ¿seremos capaces de gestionar esa información con fines beneficiosos para todos o acabará por convertirse en un poderoso instrumento que facilitará nuestro control y manipulación? (...)

 Según un grupo de expertos encargado del proyecto Human Face of Big Data, gran parte de esta información está hoy desperdiciada en el ciberespacio y podría mejorar el futuro del ser humano en asuntos como la salud, la seguridad, el medio ambiente, las relaciones personales o los negocios.

Desde el 25 de septiembre, aproximadamente un millón de personas están compartiendo su vida privada a través del móvil para participar en este experimento y poder cotejar sus hábitos y costumbres con los de personas en todos los rincones del planeta. Se espera que de aquí a diciembre entre uno y diez millones de personas se descarguen esta aplicación gratuita llamada The Human Face of Big Data. Por ahora solo está disponible para Android, pero en los próximos días también se podrá obtener la versión de Apple. 

Todos estos voluntarios anónimos están dispuestos a compartir su vida con el prójimo a cambio de poder comparar sus hábitos con los de otros seres humanos o encontrar su alma gemela de los datos. Al terminar el experimento, dentro de dos meses, la información será cedida a un museo en Estados Unidos —que no han identificado— que la analizará y la aplicación dejará de funcionar.

 “Big Data se asocia siempre al temor de acabar viviendo en un Gran Hermano. Efectivamente, hay un elemento de esto, pero existe otra cara con la potencialidad de mejorar el mundo a través de su análisis, de comparar patrones de comportamiento y datos demográficos”, comentó ayer David Menninger, el responsable del desarrollo del negocio de EMC. (...)

La pequeña compañía de Porway, con solo dos empleados pagados, sabe utilizar la información que nos ofrece Internet para, por ejemplo, asesorar a una ONG sobre si recauda más dinero enviando sus correos electrónicos el lunes o el viernes. “Podemos analizar el número de personas que han abierto esa correspondencia, cuántas veces han pinchado sobre ella y si donaron dinero o no”.

 Porway ha reclutado a cientos de voluntarios que trabajan sin remuneración alguna para analizar los datos de la web. Él llama a sus voluntarios data scientist (científicos de los datos) y habla entusiasmado sobre cómo la presencia de uno de ellos en cada empresa podría mejorar exponencialmente sus beneficios. “Es alucinante pensar que alguien pueda dar sentido, ordenar y parangonar todos estos datos que a veces se pierden en el ciberespacio”.  (...)

Al descargarnos The Human Face of Big Data en el teléfono, el GPS comienza a obtener “información pasiva”, por ejemplo, dónde vamos, a qué hora nuestra actividad es mayor, cuántos kilómetros recorremos en una jornada y a qué velocidad. 

El usuario puede responder además una serie de preguntas sobre sus sueños, opiniones sobre la familia, confianza, sexo, suerte… Preguntas como: ¿cuál es tu fantasía?, ¿qué quieres hacer antes de morir? o ¿si pudiera modificar el ADN de su hijo qué le daría, longevidad o inmunidad?” forman parte de este juego.

 Uno de los pagos que estas personas obtienen a cambio de regalar su privacidad a la causa es poder hallar a su alma gemela. De entre todas las personas que han utilizado la aplicación encuentran aquella que más se les parece, la que hace lo mismo que ellos, la que comparte sus sueños… (...)

Marion es francesa, tiene 35 años y es una de las personas que se han enrolado en este experimento. Está contenta de haber encontrado a su alma gemela, un hombre de 42 años que vive en Madrid, pero confiesa que antes de descargarse el programa tenía miedo “de que las preguntas fueran demasiado inquisitivas”.

 La que consideró más inquietante es la que se refería a su religión y a sus sueños. “Pero esa era una cuestión muy abierta y uno puede elegir cuánto involucrarse. El resto son preguntas sobre estilo de vida, como si tenía perro cuando era pequeña y cosas así”, nos comenta al teléfono.

Marion, como el resto de voluntarios, ha aceptado un nivel más de intrusión al abrir sus vidas a esta aplicación, pero todos nosotros exponemos nuestras vidas en mayor o menor grado y contribuimos cada día a generar esos cinco exabytes de información cuando abrimos el Facebook, cuando escuchamos una canción en Spotify, cuando actualizamos nuestro perfil de Twitter.

 ¿Qué nivel de control tenemos sobre la información que emitimos? ¿Podemos ser invisibles a los ojos de Internet si lo deseamos? ¿Cómo afectan a este proyecto entusiasta noticias como la que surgió la semana pasada de que un error en la privacidad de Facebook había dejado al descubierto los mensajes privados de sus usuarios previos a 2009?

“No tengo respuesta para esto”, confiesa el fundador de Data Kind Jake Porway, cuyo eslogan es Datos al servicio de la humanidad. “En nuestra empresa somos conscientes de que cada uno de los datos que manejamos proceden de la vida íntima de un individuo, que el número cinco millones de la investigación sobre los recursos de un hospital es un ser humano enfermo.

 Pero es evidente que hay un sacrificio y puede haber errores cuando damos nuestros datos, igual que asumimos que nos pueden romper un espejo retrovisor cada vez que dejamos nuestro coche en el aparcamiento. Eso no quiere decir que el uso de estos datos en las manos apropiadas no pueda cambiar nuestra vida para mejor”.

Entre las aplicaciones positivas, los expertos citaron como ejemplo la posibilidad de detectar y llevar vacunas contra la polio a una gran parte de la población del norte de Nigeria, que no figuran en ningún registro público. Otro ejemplo fue la posibilidad de controlar la expansión de las enfermedades que contagian los insectos, como la malaria. 

“Se sabe que los insectos se acercan al agua, así que imágenes aéreas como las de Google Earth nos pueden mostrar dónde están los lagos y las piscinas y dónde están los posibles focos de infección sobre los que se puede actuar”, explicaron ayer en Londres. Las virtudes innegables de esta nueva revelación informativa se contrarrestan en la balanza con el derecho a la privacidad de los individuos. ¿Qué sucede si esa piscina es la mía y la foto aérea fue sacada cuando estaba haciendo toples en ella?"               (El País, 03/10/2012)