8/7/15
El fabricante soy yo. Impresoras 3D reproducen objetos cotidianos, desde un tornillo a la dentadura de la abuela
8/4/14
Las empresas que pueden leer tu correo (es legal y lo has aprobado). El contenido de tu cuenta de Hotmail, de hecho, pertenece a Microsoft
21/3/14
Los problemas de la industria del cine no se deben a los usuarios, ni a la tecnología, ni a los hackers: se deben únicamente a su patente estupidez.
21/10/13
La culpa no es de Spotify… es de los de siempre, de las discográficas, que siguen pagando a los músicos un 15% de los ingresos
15/5/13
El Gobierno de Nueva Zelanda eliminó las patentes de software
Aunque técnicamente nunca fueron explícitamente permitidas las patentes de software, la enmienda introducida a la ley de patentes vigente va aún más allá, al definirse en base a tres principios básicos - novedad, altura inventiva y aplicacion industrial- que “un programa de computadora no es una invención ni tampoco una forma de fabricación para los propósitos de esta acta“.
Con esta decisión, el gobierno neocelandes considera legalmente que las las actuales leyes de patentes ya otorgan la suficiente protección al software, pues es cada vez más común un estancamiento en la innovación causado por el patentamiento masivo de supuestas innovaciones que no son tales.
La empresa Orion Health, el mayor exportador de software de Nueva Zelanda, considero acertada la decisión del gobierno,pues bajo el régimen anterior hasta las cosas más obvias se estaban patentando.
“Si identificas una mejora lógica en tu software, no puedes implementarla porque alguien más tiene la patente. En general, las patentes de software son contraproductivas y frecuentemente utilizadas para obstruir la innovación“, afirmó el CEO de Orion Health.
La decision podría ser el argumento, contrariamente a lo que consideran los gobierno de los Estados Unidos, para excluir totalmente al software de las leyes de patentes de cualquier país." (Observatorio Sudamericano de Patentes, Rebelión, 15/05/2013)
25/3/13
No, las descargas no afectan negativamente a las ventas de productos culturales. La doctrina de “una descarga, una venta perdida” es completamente absurda
7/3/13
Las impresoras 3D pueden ser un problema para los derechos de autor
13/1/13
La fabricación digital doméstica es “revolucionaria porque pone en jaque la producción en masa y seriada de productos, el sistema de distribución mundial y la lógica del consumo y la obsolescencia programada.
27/12/12
El congreso de Holanda dictamina que bajar películas y música es perfectamente legal
8/11/12
"No eres dueño de nada de lo que alojes en la nube", dice el gobierno de Estados Unidos
11/10/12
La tecnología nos trae una nueva forma de leer
Cualquier usuario puede acceder, pagando por contenidos sueltos, o una tarifa plana mensual (casi de 10 euros, como en 24symbols) que da acceso ilimitado a los e-books y revistas.
Todo, dentro de lo que existe en e-book, que no es mucho. Los expertos no creen que haya más de 20.000 e-pubs -el formato más universal de libro electrónico- en español, frente a un mercado de varios millones en inglés. “Ese es el gran problema -apunta Mellado-, que no hay contenidos”.
Los escritores tendrán que empezar a pensar en eso, porque esos niños que leen en iPad, conforme vayan creciendo, mantendrán su exigencia de productos más elaborados.
Y apunta otras vías de negocio como la fragmentación de contenidos -”ya lo hacía Dickens, novelas en entregas semanales”-, la venta de singles -”libros cortos, que se leen en una hora, a muy bajo precio”- o algo que permite la tecnología, como “vender los libros por piezas, solo algunos capítulos que sumamos a los de otro libro, lo que hacen los universitarios con las fotocopias”.
Si J. K. Rowling ha creado la web Pottermore, donde vende directamente los libros de Harry Potter, queda claro que cualquier autor superventas puede hoy fundar su propia editorial en internet para vender sus libros. “Es un toque de aviso para los editores”, cree Mellado.
27/7/12
Los Sundayers: "El Copyleft ha sido un gran soplo de aire fresco"
2/4/12
La verdad es que los pesados de los “derechos de autor” me tocan las narices cada vez más, por decirlo así de sencillo y de claro
2/1/12
La empresa española Safe Creative facilita la autogestión de la propiedad intelectual a través de Internet
"La principal ventaja de Safe Creative, frente a los registros oficiales y las bases de datos de las entidades de gestión colectiva", explica Asín, "es la transparencia y la accesibilidad, que permite a todo el mundo poder conocer quiénes son los autores y titulares de derechos sobre las obras registradas, la forma en que estos han licenciado sus obras, tanto en copyright como en copyleft (o Creative Commons) y también ponerse en contacto directamente con ellos o con quien ellos designen como representantes o gestores para la negociación de derechos".
Según el anuario del Ministerio de Cultura, en 2009 se registraron en España 43.974 obras, lo que supone una media de 120 obras diarias. En Safe Creative registran 1.000 obras al día.
A juicio de Asín, la autogestión de los derechos beneficia a los autores. "Vuelven a tener el control de sus obras, sin necesidad de encomendárselo ciegamente a un tercero. Además, si lo encomiendan voluntariamente a un representante o agente individual o a una entidad de gestión colectiva, el sistema de Safe Creative les permite tener información y, por tanto, el control de la gestión que estos hacen de sus derechos, al ser un sistema transparente, que permite monitorizar el uso efectivo que se hace de sus obras y, por tanto, los derechos que le corresponden". (...)
Safe Creative ofrece servicios de pago desde hace tres meses. Por el momento, han conseguido 600 clientes y esperan llegar a 1.500 a final de año. Su objetivo es superar los 7.000 clientes de pago en 2012. Desde su creación en la empresa, donde trabajan 11 personas, han invertido 2,5 millones de euros.
La tecnología facilita que las obras se puedan registrar con facilidad. Por los cauces convencionales, las creaciones de música electrónica pueden dar algún quebradero de cabeza. "Ante la dificultad para escribir música electrónica, un creador acudió a la ventanilla con un lápiz de memoria. Le dijeron que sin partitura no se podía inscribir.
El funcionario, no obstante, fue creativo y le recomendó que se lo enviara por correo certificado a sí mismo y no abriera el sobre. Así podría probar que esa obra existía desde que la certificó en Correos. Con nosotros es más fácil. Basta con invertir unos pocos minutos en Internet".
El registro de la propiedad intelectual por Internet de Safe Creative se basa en una semántica desarrollada con la Universidad Politécnica de Madrid, que puede convertirse en un estándar internacional para la gestión de derechos por Internet." (El País, Ciberpaís, 07/12/2011)
18/5/11
Muchos autores han decidido que la cultura se defiende compartiéndola y que la difusión de sus obras es más beneficiosa que impedir su acceso
El papel crucial de las tecnologías en el consumo trasciende ahora también en el impulso de nuevas vías de relación entre el artista y el público.
Las licencias copyleft -libres de derechos- o Creative Commons -derechos definidos por los autores-, alumbradas en la época digital, empiezan a consolidarse en un panorama donde el tradicional control de la industria musical sobre la obra del autor está más en entredicho que nunca. (...)
"Muchos autores han decidido que la cultura se defiende compartiéndola y que la difusión de sus obras, a medio plazo, termina siendo más beneficiosa que impedir su acceso", asegura David Bravo, abogado especialista en propiedad intelectual y derecho informático.
Entre ellos, se encuentra Jorge Otero, líder de Stormy Mondays, grupo de rock que lideró en 2001 una campaña contra la antipiratería y distribuye su música en Creative Commons. "Internet es una oportunidad", afirma.
Lo mismo piensa Luis Asiaín, de la formación folk Triolocría, que vive, como Stormy Mondays, fuera del modelo clásico sin registrarse en la Sociedad General de Autores (SGAE) ni contar con una compañía discográfica: "El mainstream cierra las puertas a músicos que quieren darse a conocer".
Es ir más allá de la conocida autoedición, que lleva a muchos artistas, como proclamaba Prince, a publicarse sus trabajos y luego distribuirlos ante un mercado concentrado en cuatro grandes discográficas y con pocas opciones de riesgo.
"Hay una dimensión de autogestión que pide paso en Internet", dice Juan Palacio, responsable de Safe Creative, plataforma creada en 2006 que permite a los creadores autogestionar las licencias de sus obras así como sus ventas en los nuevos modelos, además de certificar su autenticidad ante terceros. "Esto es imparable", sentencia. (...)
"Las licencias copyleft y Creative Commons son una forma de adaptarse a la nueva realidad que nos ha tocado vivir", explica Bravo. "Las entidades de gestión llevan años inoculando la idea de que el conflicto con las nuevas tecnologías se logra con la persecución de usos masivos e imposibles de frenar", añade.El responsable de Safe Creative justifica el desarrollo de otros tipos de licencias por la mera lógica de los tiempos: "La propiedad intelectual ha cambiado más en dos décadas que en dos siglos".
La práctica de copyleft, nacida a mediados de los ochenta en la industria informática, forma parte de la cultura de puertas abiertas y es contraria al habitual copyright de derechos reservados. Permite la libre distribución de copias y versiones modificadas.
Es el espíritu de la Wikipedia. Trasladado a la música, una canción se puede explotar y transformar tantas veces como se quiera. Las licencias Creative Commons (CC), en cambio, vienen condicionadas, haciendo posibles seis tipos de permisos diferentes más abiertos y flexibles que los tradicionales.
"Damos satisfacción al autor. Le damos las herramientas para que pueda decidir qué hacer con su obra", señala Ignasi Labasida, responsable de CC en España. La organización, que se mantiene a través de donaciones, reduce las barreras legales de la creatividad, por medio de nueva legislación y nuevas tecnologías, pone encima de la mesa una gestión que no tiene por qué ser colectiva.
En el modelo tradicional, el músico cede toda la gestión de sus derechos a la SGAE. Ahora, por primera vez en la historia, la gestión individual de los derechos de autor adquiere el máximo valor, que puede reservar los derechos que quiera.
"La clave es el protagonismo de las personas", asegura Palacio. "Los últimos que lo van a reconocer son los intermediarios, que se les ha ido el suelo de los pies", añade. (...)
"Ha sido divertido ver la evolución de las entidades de gestión", dice el responsable de Creative Commons. "Al principio decían que ellos las gestionarían, luego lo vieron como un ataque y últimamente empiezan a ver que esto es interesante y quieren estudiarlo".Con la consolidación de estas licencias y su registro en Internet, Labasida afirma que "el objetivo es que el músico no esté atado al mismo modelo de siempre".
Las ataduras a las que se refiere Labasida recuerdan a las cadenas de las que hablaba Prince. Por el año en que el autor de Purple rain tomó la decisión insólita de adueñarse de sus canciones, el líder de Stormy Mondays chocó con la SGAE.
Otero se convirtió en el primer músico que quería distribuir por descarga su obra en MP3 en una web. Pero la SGAE, que gestionaba sus derechos por copyright, no le dejaba. "No teníamos cabida dentro del sistema", señala Otero, que tardó años en darse de baja de la sociedad debido a los trámites burocráticos.
Gracias a Internet, Stormy Mondays fueron contratados para tocar en el aniversario de Woodstock en 1999 y ahora se han convertido en el primer grupo español en sonar en el espacio, a bordo del Endeavour. Su iniciativa, que fue un obstáculo en el anterior contexto, tiene un abanico de opciones en la era digital.
Una de las más atractivas es Jamendo, una web nacida en 2005 con más de 300.000 canciones y 45.000 músicos bajo licencias CC. "Hemos creado una gran comunidad con más de un millón de usuarios en el mundo", cuenta Alexandre Saboundjian, director general de Jamendo.
La plataforma, cuya música se escucha en streaming, protege el trabajo de los artistas al mismo tiempo que los difunde. Especializada en hilos musicales y listas de reproducción para comercios, vende también las obras que almacena, en catálogos o de forma individual, para todo tipo de soportes informáticos y móviles.
"Es un nuevo mundo para la música, donde los artistas se llevan más porcentajes por su obra", asegura Saboundjian. En Jamendo este porcentaje gira en torno al 35%. Otras páginas como Musicleft, creada en 2006 y con más de 100 artistas, buscan ser un trampolín para los músicos desconocidos o que no quieren participar en el sistema actual licenciando sus obras en copyleft.
"La música ya no es como hace 20 años", afirma Borja Sánchez, responsable de Musicleft. "Somos gratuitos y una buena manera de promocionar al artista que recibe ingresos a través de conciertos, merchandising...", añade." (El País, 18/05/2011)
28/4/11
¿Qué aportan los agregadores? ¿Perjudican a los medios? ¿Puede un diario prescindir del público que llega desde estas páginas?
El pasado febrero fue adquirido por AOL por 315 millones de dólares (216 millones de euros). Prueba de su efectividad es que con apenas seis años de vida está a punto de superar en número de usuarios únicos al mes a la edición digital de The New York Times. (...)
"Hay algunos que solo obtienen contenido de forma ilegal y otros lo hacen de una manera adecuada, distribuyen el tráfico hacia los creadores del contenido y además comparten los beneficios publicitarios", señala.
Google News y Yahoo! News son ejemplos de agregadores que seleccionan contenido de forma automática. Frente a ellos, otras publicaciones combinan noticias creadas por otros con reportajes propios y secciones en las que mezclan noticias para darles mayor contexto.
Es el modelo de The Huffington Post, o TechCrunch, un blog consolidado a base de noticias sobre la industria tecnológica, producidas por otras publicaciones, con exclusivas propias. (...)
Chris Anderson, profesor y sociólogo de la Universidad de Nueva York, ofrece una perspectiva revolucionaria: eliminar la palabra "agregadores". Ha pasado el último año analizando qué publicaciones agregan y por qué, y dónde está el límite entre la agregación y la producción de contenido original.
"No hay una definición clara de lo que significa. Y cuando no hay forma de definir un término, quiere decir que no funciona", dice Anderson. El sociólogo se pregunta si él también es agregador. "Hago trabajos de campo, leo investigaciones hechas por otros y saco mis conclusiones". (...)
"Incluso el contenido supuestamente original es un trabajo de agregación. Agregamos entrevistas a fuentes, documentos, nuestras propias observaciones de gente y lugares. (...) Si de verdad estuviéramos creando contenido original, estaríamos escribiendo ficción". Niles recomendó a los medios que olviden del debate entre agregación y contenido original.Anderson sugiere lo mismo: "El problema no son los agregadores, es que el modelo de negocio ya no sirve".La verdadera amenaza para los diarios es el elevado coste relativo que supone producir información original -sueldos de periodistas, cobertura de eventos especiales, costes de impresión y distribución- mientras sigue bajando el nivel de circulación, las audiencias migran a la Red y caen los beneficios publicitarios, todo ello en un contexto de crisis económica.
Y aunque aumenta la publicidad en sus ediciones digitales, no crecen lo suficiente como para igualar cifras anteriores. (...)
La amplia circulación de información en la Red también elimina las diferencias entre el contenido de unas cabeceras y otras. Los agregadores aprovechan para seleccionar las noticias más interesantes para el público a un coste mucho más reducido, lo que permite consolidar empleos y publicaciones enteras basados simplemente en gestionar la información que circula en internet.
Ken Doctor, autor de Newsonomics, un análisis sobre modelos de negocio en la era digital, cree que el argumento económico en la pelea entre medios y agregadores no deja ver la gran oportunidad que llega con el nuevo panorama de los medios: audiencia. Doctor define el nuevo ecosistema como un embudo.
Un gran número de fuentes de tráfico, ya sea por búsquedas en Google, redes sociales, recomendaciones por correo electrónico, agregadores o visitas directas a la versión digital de un diario envían lectores hasta la información.
"Hay que dejar de pensar si es bueno que lleguen desde una dirección u otra, y centrarnos en qué hace cada clase de lector y cómo asegurarnos que vuelven a consultar el medio", comenta.
Para Grueskin, parte de la respuesta de los medios tradicionales debería ser precisamente "convertirse en mejores agregadores, basándose siempre en reglas de uso justo". (...)
Algunos medios podrían haber encontrado la solución sin llegar a juicio. Una treintena de compañías de periódicos, con un total de 800 cabeceras, firmaron un acuerdo en 2006 con Yahoo!.
El portal de Internet también tiene un agregador de noticias y se comprometió a trabajar en la difusión del material periodístico, la distribución de tráfico de lectores y negociar contratos publicitarios compartidos con los diarios.
La agencia de noticias Associated Press (AP) también respondió al reto con el lanzamiento de un "registro de noticias" en 2009. Siguen cada contenido para aprender cómo se consume la información en la Red.
A partir de esos datos, AP confía en vender licencias para reproducir el contenido a través del recién creado News Licensing Group. La decisión despertó mucha polémica hace dos años: agregadores, blogs e internautas que quieran reproducir contenido deberán pagar una licencia por los derechos de copia del material. (...)
Fórmulas mixtas
La otra solución adoptada es una combinación de agregación y periodismo. The Miami Herald, The Charlotte Observer y The Seattle Times, todos diarios locales, agregan contenido creado por blogueros de estas ciudades para complementar los reportajes de sus reporteros.
"Se trata de un modelo de negocio muy claro. El medio ofrece una audiencia mucho más grande que la que puede conseguir el bloguero por su cuenta. Este logra difusión y promoción. El periódico consigue contenido gratis", explica Doctor.
Los autores de blogs deben atenerse además a estándares periodísticos muy similares a los de los reporteros del diario. Según el autor de Newsonomics, es "un proceso que utiliza la tecnología actual y que puede servir para los medios de comunicación en áreas muy distintas. The Huffington Post es el único que ha conseguido hacer que funcione en el ámbito nacional".
La crisis económica y de los medios ha hecho que muchos periódicos ya no puedan permitirse una plantilla de decenas de reporteros para cubrir la actualidad de una gran ciudad.
Este sistema de agregación de contenido local llega en el momento perfecto desde el punto de vista económico, pero también sirve para atraer a la audiencia, indispensable para mantener cualquier empresa de comunicación.
El gurú Jeff Jarvis apodó al nuevo contexto como "la economía del link". Un ecosistema nuevo, en constante evolución y en el que conviven medios tradicionales con los recién llegados. Un ecosistema que presenta tantos desafíos como oportunidades.
Uno en el que la remuneración económica y directa por un artículo dejará de ser la única forma de recompensa y donde el poder de atracción de la marca y su reputación, como explica Doctor, siguen siendo algo por lo que luchar." (El País, 27/04/2011, p. 30)