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28/4/11

¿Qué aportan los agregadores? ¿Perjudican a los medios? ¿Puede un diario prescindir del público que llega desde estas páginas?

" The Huffington Post. Este "periódico de Internet" combina agregación de noticias, producción de contenido original y un sólido entramado de blogs, columnas de opinión y comentarios.

El pasado febrero fue adquirido por AOL por 315 millones de dólares (216 millones de euros). Prueba de su efectividad es que con apenas seis años de vida está a punto de superar en número de usuarios únicos al mes a la edición digital de The New York Times. (...)

"Hay algunos que solo obtienen contenido de forma ilegal y otros lo hacen de una manera adecuada, distribuyen el tráfico hacia los creadores del contenido y además comparten los beneficios publicitarios", señala.

Google News y Yahoo! News son ejemplos de agregadores que seleccionan contenido de forma automática. Frente a ellos, otras publicaciones combinan noticias creadas por otros con reportajes propios y secciones en las que mezclan noticias para darles mayor contexto.

Es el modelo de The Huffington Post, o TechCrunch, un blog consolidado a base de noticias sobre la industria tecnológica, producidas por otras publicaciones, con exclusivas propias. (...)

Chris Anderson, profesor y sociólogo de la Universidad de Nueva York, ofrece una perspectiva revolucionaria: eliminar la palabra "agregadores". Ha pasado el último año analizando qué publicaciones agregan y por qué, y dónde está el límite entre la agregación y la producción de contenido original.

"No hay una definición clara de lo que significa. Y cuando no hay forma de definir un término, quiere decir que no funciona", dice Anderson. El sociólogo se pregunta si él también es agregador. "Hago trabajos de campo, leo investigaciones hechas por otros y saco mis conclusiones". (...)

"Incluso el contenido supuestamente original es un trabajo de agregación. Agregamos entrevistas a fuentes, documentos, nuestras propias observaciones de gente y lugares. (...) Si de verdad estuviéramos creando contenido original, estaríamos escribiendo ficción". Niles recomendó a los medios que olviden del debate entre agregación y contenido original.

Anderson sugiere lo mismo: "El problema no son los agregadores, es que el modelo de negocio ya no sirve".La verdadera amenaza para los diarios es el elevado coste relativo que supone producir información original -sueldos de periodistas, cobertura de eventos especiales, costes de impresión y distribución- mientras sigue bajando el nivel de circulación, las audiencias migran a la Red y caen los beneficios publicitarios, todo ello en un contexto de crisis económica.

Y aunque aumenta la publicidad en sus ediciones digitales, no crecen lo suficiente como para igualar cifras anteriores. (...)

La amplia circulación de información en la Red también elimina las diferencias entre el contenido de unas cabeceras y otras. Los agregadores aprovechan para seleccionar las noticias más interesantes para el público a un coste mucho más reducido, lo que permite consolidar empleos y publicaciones enteras basados simplemente en gestionar la información que circula en internet.

Ken Doctor, autor de Newsonomics, un análisis sobre modelos de negocio en la era digital, cree que el argumento económico en la pelea entre medios y agregadores no deja ver la gran oportunidad que llega con el nuevo panorama de los medios: audiencia. Doctor define el nuevo ecosistema como un embudo.

Un gran número de fuentes de tráfico, ya sea por búsquedas en Google, redes sociales, recomendaciones por correo electrónico, agregadores o visitas directas a la versión digital de un diario envían lectores hasta la información.

"Hay que dejar de pensar si es bueno que lleguen desde una dirección u otra, y centrarnos en qué hace cada clase de lector y cómo asegurarnos que vuelven a consultar el medio", comenta.

Para Grueskin, parte de la respuesta de los medios tradicionales debería ser precisamente "convertirse en mejores agregadores, basándose siempre en reglas de uso justo". (...)

Algunos medios podrían haber encontrado la solución sin llegar a juicio. Una treintena de compañías de periódicos, con un total de 800 cabeceras, firmaron un acuerdo en 2006 con Yahoo!.

El portal de Internet también tiene un agregador de noticias y se comprometió a trabajar en la difusión del material periodístico, la distribución de tráfico de lectores y negociar contratos publicitarios compartidos con los diarios.

La agencia de noticias Associated Press (AP) también respondió al reto con el lanzamiento de un "registro de noticias" en 2009. Siguen cada contenido para aprender cómo se consume la información en la Red.

A partir de esos datos, AP confía en vender licencias para reproducir el contenido a través del recién creado News Licensing Group. La decisión despertó mucha polémica hace dos años: agregadores, blogs e internautas que quieran reproducir contenido deberán pagar una licencia por los derechos de copia del material. (...)

Fórmulas mixtas

La otra solución adoptada es una combinación de agregación y periodismo. The Miami Herald, The Charlotte Observer y The Seattle Times, todos diarios locales, agregan contenido creado por blogueros de estas ciudades para complementar los reportajes de sus reporteros.

"Se trata de un modelo de negocio muy claro. El medio ofrece una audiencia mucho más grande que la que puede conseguir el bloguero por su cuenta. Este logra difusión y promoción. El periódico consigue contenido gratis", explica Doctor.

Los autores de blogs deben atenerse además a estándares periodísticos muy similares a los de los reporteros del diario. Según el autor de Newsonomics, es "un proceso que utiliza la tecnología actual y que puede servir para los medios de comunicación en áreas muy distintas. The Huffington Post es el único que ha conseguido hacer que funcione en el ámbito nacional".

La crisis económica y de los medios ha hecho que muchos periódicos ya no puedan permitirse una plantilla de decenas de reporteros para cubrir la actualidad de una gran ciudad.

Este sistema de agregación de contenido local llega en el momento perfecto desde el punto de vista económico, pero también sirve para atraer a la audiencia, indispensable para mantener cualquier empresa de comunicación.

El gurú Jeff Jarvis apodó al nuevo contexto como "la economía del link". Un ecosistema nuevo, en constante evolución y en el que conviven medios tradicionales con los recién llegados. Un ecosistema que presenta tantos desafíos como oportunidades.

Uno en el que la remuneración económica y directa por un artículo dejará de ser la única forma de recompensa y donde el poder de atracción de la marca y su reputación, como explica Doctor, siguen siendo algo por lo que luchar." (El País, 27/04/2011, p. 30)

25/10/10

El escritor Hernán Casciari explica cómo será la nueva revista ‘Orsai’, sin publicidad y distribuida gracias a internet, sin intermediarios.

"¿Quedan idealistas en el mundo de la literatura y la industria editorial? ¿Quién puede escribir lo que realmente le gusta? ¿Y quién puede editar su propia revista para leer lo que le hubiera gustado leer desde hace años? Pues bien, Hernán Casciari, un “contador de historias”, ha decidido romper moldes, mandarlo todo -en el ámbito profesional- al carajo y editar la revista, sin publicidad, que a él le hubiera gustado encontrar en las librerías o quioscos.

En una conversación en exclusiva para LA VOZ DE BARCELONA, Casciari (Argentina, 1971) explica las consecuencias del “reencuentro tranquilo” con su amigo íntimo el Chiri que tras “ocho años sin hacer nada juntos” ha servido para poner en marcha, en plena era digital, una revista en papel, sin publicidad y distribuida gracias a internet, sin intermediarios. ¿Se ha vuelto usted loco? Solo tienen un objetivo: “Cagarnos mucho de risa”. Algo asegurado. (...)

El “proyecto es raro y caro” pero es tan “interesante” que no hay nada compatible con el nuevo Orsai. Así se llamará la revista y así se llama su blog, alojado en Bitacoras.com. ¿En qué consiste? Será una revista de papel -con edición en PDF y para iPad- de más de 200 páginas, trimestral y cuyo contenido tendrá 12 textos, con otras tantas ilustraciones, de no menos de 4.000 palabras.

“Nosotros elegimos en cada número a 12 autores y a 12 ilustradores que hagan algo que no han hecho nunca, nosotros se lo encargamos”, asegura Casciari, que añade: “No hay un breve. Son páginas y páginas” de historias, sin publicidad -como la francesa XXI-, una revista con la que “reír y llorar”, seria pero no impersonal. En definitiva, una revista sin moldes en la que encajar la “crónica narrativa” que en los últimos diez años, puntualiza el alma máter del proyecto, “perdimos de vista” por culpa de que “la prensa quiso parecerse a internet, quiso competir contra internet”.

“No hay conflicto” entre internet y el papel

Le pregunto por internet. ¿Es la salvación del periodismo, de la literatura? No, porque, entre otras cosas, nunca estuvo en juego su salvación: “Nunca estuvo en coma”, ni la literatura ni el periodismo. Simplemente, “algo se puso encima y necesitamos diez años para adaptarnos” y que “las lucecitas dejen de ser revolucionarias y se conviertan en algo normal”. “No hay conflicto”, entre internet y el papel, añade. (...)

Volvamos a Orsai, a la nueva e inmediata Orsai -el primer número saldrá este enero-. Solo tiene pensado hacer cuatro números, Casciari tiene muy claro que el éxito se mide en un imaginativo y personal termómetro de la felicidad. No en el dinero: “Sé lo que quiero hacer en 2011 y no nos preocupamos del éxito, según el concepto tradicional de la palabra”. Pero, el dinero importa. Y tanto, pero no para ser feliz, “no tengo ganas de hacer la revista más de un año”. Dirán que ha fracasado… “¿Cómo podrá decirme alguien que he fracaso si nos divertimos? Sí, probablemente, no tenga tu dinero, tu coche… vos tenés mis amigos”, asegura que le dirá a los voceros de la industria editorial en cuanto le digan que fracasó.

Ya tienen el proceso de distribución muy avanzado
. Los lectores de su blog se han autogestionado en muchos lugares, sobre todo, en Argentina y México. En España, somos más perezosos y confía en que en Europa triunfe más la versión para el iPad. No así en Hispanoamérica, donde estos aparatos tecnológicos son, todavía, privativos para la mayoría de la sociedad.

Una medida de precio universal

En cada país la revista tendrá un precio. Casciari se ha inventado una nueva medida para que en todos los países de habla hispana -que es el mercado potencial que se han marcado- se pueda equiparar en función de las ncesidades de los ciudadanos. ¿Qué medida? El PD$ o periódico del sábado. Así, el precio de la revista en Cuba será irrisorio si se compara con el de España, que rondará los 16 euros: “Quiero que la revista sea casi gratis en los países en que hay bloqueo como Cuba o Venezuela”.

Y todo esto, ¿por qué? Con lo cómodo que estaría un periodista con sus dos columnas, una en La Nación (Argentina) y otra en El País, escribiendo de lo que más o menos a uno le gusta, con un libro recién salido de las imprentas y con éxito en internet. “Me quiero quitar de encima a la industria editorial porque no lo hacen bien”. Si de algo sabe Casciari, dejando a un lado las teclas del ordenador que le permiten plasmar lo que imagina, es de la industria editorial. No soporta que le modifiquen una portada en un libro suyo o le cambien una frase, una palabra o una coma en uno de sus textos. Eso le hicieron las editoriales que, para más inri, no le pagan.

No es fácil que no te seduzca. Tiene el dinero ahorrado para quemarlo durante este año en esos cuatro números. Sabe que no va a ser rentable y no va a cambiar ninguno de los conceptos originales de Orsai. De hecho, al preguntarle por la posibilidad de hacer un quinto número, u otro año más. Sentencia: “Los tiempos, las longitudes, son conceptos de la industria. ¿Por qué las canciones duran tres minutos y medio? ¿Por qué las películas tienen una duración de 90 minutos o 120? ¿Por qué duran mil años las revistas?”. Tate. Porque es un negocio. “Exacto. Y nosotros estamos pensando en hacer un 2011 divertido. ¿Rentable? Sí, yo pago Orsai para ser feliz. No quiero recuperar el dinero”.

Casciari no está solo. Este mastodóntico proyecto, alejado del concepto mastodóntico que es la industria editorial -nadie de Random House Mondadori le ha devuelto el recibí de que no volverá a escribir con ellos-, cuenta con excelentes profesionales. Por ejemplo, entre otros, José Luis Perdomo, de Bitacoras.com, será el director digital; Ermengol Tolsà, de Humoralia, será el director creativo de arte; y Víctor Correal y Adrià Cuatrecasas, salidos de la factoría APM? de TV3, estarán al frente del tema audiovisual.

“No hay que hacer lo que hay que hacer”

“Si tienes la revista en tus manos es porque hiciste algo y porque alguien hizo algo”, así podría empezar el primer número del que Casciari no suelta prenda. ¿Quiénes serán las primeras 12 firmas? Se ríe pero no cede. De momento, los que quieran aspirar a ver su firma en Orsai pueden hacerlo enviado directamente el texto, no menor de 4.000 palabras, al propio equipo de la revista. Aseguran que uno de los que reciban se incorporará a la revista “pagando, como todos”. En este sentido, no buscan “plumas consagradas”.

Desde luego, pocos proyectos se pueden dar como este en la España actual. En plena crisis económica. Quizás sea por esto por lo que Casciari espera “cagarse mucho de risa”. “Le pongo fe en las cosas”, dice, y asegura que está acostrumbrado a “vivir en crisis permanentemente y buscarte la vida”. Es argentino. Ha motado una pizzería -los argentinos se creen que hacen las mejores pizzas del mundo- para tener la redacción perfumada y puede que acabe grabando un disco. No da consejos pero tiene frases de mármol: “No hay que hacer lo que hay que hacer”. (lavozdebarcelona.com, 25/10/2010)

9/9/10

La futura información

"Vivimos en la sociedad del prosumer, o sea, del productor-consumidor de contenidos, explica. El consumidor ya no es un ser pasivo que recibe la información empaquetada por otros. La información ya no circula en paquetes cerrados, sino en unidades abiertas, en flujos que se distribuyen por la Red. Nos enfrentamos a una lógica totalmente distinta de la de la sociedad industrial.

Pregunta. Y esa nueva lógica, ¿adónde nos conduce?

Respuesta. Yo soy ciberentusiasta, pero no soy un ciberutópico. La creación de la sociedad en red abre camino a una democratización de la información como nunca se pudo imaginar. (...)

P. Los periódicos desempeñaron y desempeñan un papel de control de poder, capitanean el periodismo de investigación. En la medida en que el papel vaya convirtiéndose en algo residual, ¿se mantendrá ese periodismo?

R. Yo creo que sí. El capitalismo es lo suficientemente dinámico, flexible y adaptativo; y la existencia de una prensa libre es tan importante en la sociedad que soy optimista, vamos a encontrar una fórmula de mantener este papel del periodismo libre e independiente. Pero será distinto. Espero que sea mejor, incluso. Estamos atravesando una revolución con muy pocos precedentes históricos, es comparable con la que produjo Gutenberg. Pero una revolución no es rápida, está llena de procesos evolutivos complejos. El periódico impreso no se va a acabar de un día para el otro.(...)

En la era industrial no es que no hubiera información, pero estaba muy centralizada. Hubo un diluvio digital fortísimo que está inundando y creando caos, desorganizándolo todo, pero también creando la base biológica del nuevo ecosistema, donde están naciendo una enorme cantidad de nuevos organismos. Estamos pasando de los medios de masas a la masa de medios.

Pasamos del sistema media-céntrico al yo-céntrico, donde el individuo se transforma en un microorganismo al tener el poder de comunicarse, de intercambiar información, de redistribuir, de mezclar cosas, de hacer sus propios vídeos y colgarlos para que los vean miles de personas. El periodismo va a sobrevivir a eso, pero de una forma diferente. Cuanto antes pueda adaptarse, mejor. (...)

Se muestra muy esperanzado con la emergencia de nuevos microorganismos. Le interesa particularmente la fuerza que en Estados Unidos está tomando el periodismo sin fines de lucro. Señala iniciativas online como la del Texas Tribune: preocupado por la ausencia de periodismo de investigación, un mecenas puso un millón de dólares -776.000 euros- sobre la mesa y recaudó otros tres millones más -2,32 millones de euros-, además de conseguir contribuciones de más de 1.500 personas que aportaron 90 dólares -70 euros- de media cada una.

Con ese capital, puso en marcha un equipo de primer nivel y creó una unidad de periodismo caro y de calidad. "Este tipo de iniciativas complementarán al periodismo con fines de lucro en el nuevo ecosistema", asegura. Habla del Voice of San Diego, que creó un brazo de periodismo de investigación sin fines de lucro; y por supuesto, de Propublica, la exitosa iniciativa liderada por el ex Wall Street Journal Paul Steiger que se hizo con el último Premio Pulitzer de periodismo de investigación.

También confía en las posibilidades del llamado data driven journalism, el periodismo que busca en grandes bases de datos. "El acceso instantáneo a bases de datos, por ejemplo, de los gobiernos, nos permitirá ver cómo es administrado el dinero público", ilustra, "esa es una de las conquistas de la democracia moderna, y lo va a ser cada vez más".

R. Sí, el lenguaje de Internet está por descubrir; o está por juntar todo lo que se descubrió. Pero no son los periodistas los que van a descubrir el lenguaje de Internet, son los usuarios. En el sistema media-céntrico del pasado, los descubrimientos los hacían los medios, que creaban productos y los probaban para ver si funcionaban o no. Ahora es la Red quien tiene el poder de la innovación. Las empresas de comunicación están siguiendo a la gente, no es al revés. Lo que se crea en las redes sociales, la producción de los aficionados, los blogs, determinan lo que está por venir.

La principal diferencia entre Google y los medios convencionales es que Google trabaja a partir de la perspectiva del usuario; y las empresas de medios trabajan desde la perspectiva de los productos. Diseñan productos y acuden al usuario para preguntarle: "¿Cómo puedo mejorar mi producto?", en vez de ir directamente a ver qué es lo que está haciendo el usuario, cómo reacciona, qué produce y qué consume. Es una lógica nueva, y pienso que la innovación y el nuevo lenguaje van a salir de allí.

P. Crear redes sociales alrededor de los medios, como ha hecho EL PAÍS, que acaba de poner a caminar su propia red social, Eskup, ¿forma parte de esa nueva lógica?

R. Claro que forma parte, es intentar adoptar esa lógica. Pero, una vez más, en eso, los medios llegamos tarde. Véase la fuerza que adquiere un medio como Twitter, y en lo que se ha convertido en dos o tres años. Los medios tradicionales van a seguir llegando tarde porque no consiguen romper la dificultad de la innovación. En primer lugar, porque tienen muchos compromisos con el statu quo: la primera preocupación de un periódico es no canibalizar el papel, por ejemplo.

Eso supone una gran limitación. ¿Acaso es mejor que otros canibalicen en vez de canibalizarse uno mismo? Esta es la receta para un suicido: si alguien va a canibalizar tu producto, mejor que seas tú mismo el que lo haga. Los medios están sufriendo los efectos de unas tecnologías disruptivas, una ruptura tecnológica que afecta profundamente a su actividad. Es necesario tener una distancia para poder actuar con fuerza.

P. ¿Caminamos hacia un futuro de periodistas-programadores? La sección de tecnología de The New York Times tiene una gran reputación por su equipo de programadores...

R. Sí, The New York Times tiene un equipo de 10 personas en el departamento de noticias interactivas. Todos muy jóvenes, y la mayoría de ellos con formación de programadores. Pero más allá de eso, The New York Times es un periódico en el que, hace poco más de un año, el editor jefe dijo: "Ya no somos más una empresa de periódicos, somos una empresa de tecnología".

Hay que entender que la revolución digital está transformando productos en plataformas. Un periódico es una plataforma digital. Y tiene que ser entendido de esta manera, como un automóvil, que ya no es más un auto, es una plataforma digital móvil que transmite y recibe información todo el tiempo de forma digital. Será así cada vez más, el auto va a manejarse a sí mismo, apretaremos un botón y diremos: "Quiero ir a casa". Y el auto te llevará a casa. (...)

Y se despide a lo grande: "Los medios tradicionales tienen que aparcar la arrogancia de las últimas décadas. La arrogancia del poder que da tener las llaves de la puerta. Los medios tienen que abrazar la revolución digital y aceptar que los individuos se apoderen de la Red, intentar sobrevivir en el nuevo ecosistema.

La información pasa a ser algo abierto, ya no es una información final, como antes, que se cierra y se publica. La información pasa a ser un proceso dinámico en la búsqueda de la verdad". (ROSENTAL C. ALVES: "Los medios deben aparcar su arrogancia". El País, Domingo, 05/09/2010, p. 5/6)

3/9/10

¡No somos prensa!

"¿El responsable de la publicación? WikiLeaks, la elusiva y novel organización a medio camino entre una agencia de inteligencia privada, un ejército de hackers y expertos informáticos y un nuevo tipo de canal de difusión de información. (...)

El sitio se define a sí mismo como un servicio público internacional diseñado para proteger a delatores, periodistas y activistas.

Aunque no se considera parte de los medios: "No somos prensa", afirma su fundador, Julian Assange. Son, dice, un grupo dedicado a defender fuentes de información. Lo que WikiLeaks proporciona es la plataforma para realizar las filtraciones: anónimas, sin intermediarios y sin otro objetivo que el de hacerlas públicas; se trate de correos electrónicos personales o de documentos clasificados que pongan en riesgo la seguridad nacional de países.

El objetivo es utilizar la Red para desafiar los secretos de Estado y obligar a la clase política a que rinda cuentas y opere de manera más transparente. Un terreno tradicionalmente reservado a los medios de comunicación que hoy, con la apertura de las redes y la multiplicación de los canales de difusión, organizaciones como WikiLeaks han comenzando a disputar.

Estamos ante el surgimiento, en palabras de Jay Rosen de la Universidad de Nueva York, de la organización informativa "sin Estado" -stateless-. Es decir, el nacimiento de un nuevo agente capaz de impactar informativamente en prácticamente cualquier país del mundo al tiempo que no se sujeta a ningún tipo de acuerdo tácito o explícito con Gobierno nacional alguno (una forma de control a la que siempre han estado sometidos los medios tradicionales).

Su decisión de proporcionar el material por adelantado a Der Spiegel, The Guardian y The New York Times fue una astuta medida que sobre todo consideró la ayuda que brindarían para interpretar y hacer digeribles los miles de folios escritos en jerga militar -una posibilidad que no utilizó cuando publicó el vídeo de la matanza en el centro de Bagdad-. En pocas palabras, es David utilizando a Goliat.

Además, en una era en la que el coste marginal de distribuir información ha descendido prácticamente a cero, surge también una nueva manera de valorar las noticias que explica en parte por qué WikiLeaks adelantó la información a tres medios cuidadosamente seleccionados. "Pensarías que cuanto más importante es un documento, más interés generaría en la prensa", afirma Assange. "Pero no es así. La clave ahora está en la oferta y demanda. Oferta cero aumenta la demanda, le otorga valor. Tan pronto como un material se publica en la Red y su oferta se hace infinita, el valor percibido se reduce a cero". Una nueva y por ahora confusa lógica que domina ya la era de la sobreabundancia de información.

Hablamos de un trasvase de poder sin precedentes: de los medios tradicionales a nuevos actores cuya fuerza principal reside en saber utilizar la ubicuidad de la Red para cambiar el sentido de los flujos de información; invertir el orden y tomar por asalto aquellos espacios que ya sea por negligencia, incompetencia o complicidad, los medios de comunicación y el Estado han dejado desocupados. Repentinamente y debido al poder de las redes, surge un nuevo tipo de organización capaz de reclamarlos e imponer sus exigencias.

Pero, así como las demandas hoy provienen de una organización que exige transparencia y apertura en los Gobiernos, mañana podrían venir de grupos terroristas o el crimen organizado, de especuladores financieros o grupos de interés. El mayor atractivo de las redes -anonimato, viralidad, interconexión-, afirma Evgeny Morozov, estudioso del tema, es también su mayor debilidad. Siempre se han utilizado y se podrán utilizar en cualquier sentido y para cualquier propósito." (DIEGO BEAS : El nuevo ecosistema de la información. El País, Opinión, 05/08/2010, p. 21)

19/2/10

Futura industria islandesa... la de la proteger a los periodistas perseguidos en todo el mundo

"Varios diputados islandeses han hecho suya la idea lanzada por la página WikiLeaks, que gana cada vez más adeptos: se trata de recopilar las leyes más favorables a los medios de comunicación y proteger a los periodistas de todo el mundo contra las demandas.

Islandia pretende convertirse en el paraíso de los periodistas. El Parlamento de Reikiavik va a debatir una iniciativa que prevé la adopción de leyes que ofrezcan una mayor protección a los periodistas y a sus fuentes, con el fin de reforzar la libertad de expresión. La propuesta no es casual, pues Islandia ya había sido clasificada por Reporteros sin Fronteras como el país donde los periodistas tenían mayor libertad de expresión. El proyecto, llamado "Iniciativa islandesa para la modernización de los medios de comunicación", fue presentado oficialmente el 16 de febrero al Parlamento de Reikiavik por algunos diputados movilizados por la página web Wikileaks, especializada en la publicación de primicias periodísticas.

Si la iniciativa consigue los apoyos necesarios, el Gobierno pedirá al Parlamento que debata la introducción de un conjunto de leyes dirigidas a proteger a los periodistas y a sus fuentes. En este caso, periódicos, televisiones y páginas web del mundo entero podrían abrir oficinas en Islandia. Tal como explica Julian Assange, editor de Wikileaks, el objetivo se alcanzaría mediante la introducción en la ley islandesa de “buenas prácticas” legislativas del mundo entero. “Diversos países tienen buenas leyes, pero no hay ningún país que las tenga todas.” Wikileaks dispone de servidores situados en lugares estratégicos de todo el mundo, lo cual le permite publicar o canalizar información a través de países donde el marco jurídico es más permisivo con sus actividades. La página ha recibido más de 100 demandas en los tres últimos años, pero no ha perdido un solo juicio. La propuesta que presenta a Islandia se funda en su propia experiencia.

Poner fin al turismo de difamación

En principio, la nueva legislación debería ofrecer protección jurídica a las fuentes, así como a las comunicaciones entre los periodistas y éstas. Se incluirían también medidas que permitan poner fin a lo que se conoce como “turismo de la difamación”, a saber, la práctica de presentar demandas en países donde la legislación sea más favorable, con independencia de los países donde están establecidas las partes. En virtud de estas propuestas, aquellos que sean acusados de difamación podrían plantear un contra-proceso en Islandia contra los “turistas de la difamación”. Andrew Scott, profesor de derecho en la London School of Economics estima que estas medidas “transformarían al humilde [periodista] islandés en un superhombre jurídico, fuera del alcance de los tribunales de fuera de Islandia por todos los comentarios realizados desde su país. "

Estas medidas tienen como objetivo no sólo la protección de los periodistas, sino también de las empresas que publican su trabajo, las páginas que recogen la información u otros intermediarios. “La finalidad de la legislación no es permitir la publicación de insultos sin restricciones, o convertir Islandia en el país de los tabloides, de los pedófilos o de otras actividades de este género”, explican los promotores del proyecto de ley. “La idea es crear un marco favorable para el periodismo de investigación y para la libertad de expresión, un entorno propicio capaz de atraer a los medios de comunicación del mundo entero”, precisa Julian Assange.

Islandia ha sido escogida porque su clase política es receptiva al cambio. El país ocupa por lo demás el primer lugar en la clasificación de “Libertad de prensa 2008” de la organización Reporteros sin Fronteras, y el noveno en la clasificación 2009, lo cual significa que ya posee una de las legislaciones más permisivas del mundo para la libertad de expresión. Los redactores de Wikileaks piensan que en Islandia existe además voluntad política para realizar una reforma de esta clase, pues los medios de comunicación islandeses han sido víctimas del “turismo de la difamación”.(Presseurop, 02/18/ 2010, citando a Adevarul)

3/9/09

Pagar por los contenidos, pero de muchas y muy diferentes maneras

"R. Ha quedado claro que los ingresos por publicidad en Internet no son suficientes para sostener redacciones independientes y fuertes, tanto en los periódicos tradicionales como en los medios nuevos que operan exclusivamente en Internet. Las empresas periodísticas se están viendo obligadas a recortar sus plantillas y los espacios que dedican a las noticias y, por ese motivo, la cantidad de periodismo de calidad está disminuyendo. Quienes invierten en la creación de contenidos deberían ser capaces de tener un modelo de negocio sostenible.

P. ¿En qué consiste ese modelo?

R. El propósito de Journalism Online es ayudar a las empresas informativas a generar nuevos ingresos procedentes de sus lectores y de los distribuidores de contenidos digitales, conservando al mismo tiempo su capacidad para captar publicidad. Las empresas pueden restaurar esa combinación óptima de ingresos por difusión y por publicidad que es imprescindible para financiar un periodismo de calidad. Para los editores de periódicos, la decisión de cobrar por el acceso a los contenidos en Internet contribuirá a restablecer el valor de su medio de papel, pues desaparecerá la alternativa de acceder de forma gratuita a los contenidos en la Red.

P. Pero los lectores se han acostumbrado a acceder gratis a las noticias en Internet. ¿Cómo espera que ahora paguen por ello?

R. La gente está ya muy acostumbrada a pagar por el acceso a contenidos y servicios en Internet, ya sea música a través de iTtunes, tonos para sus teléfonos móviles o información en distintos formatos. Nuestro consejo para los editores de periódicos es que intenten transformar un porcentaje pequeño de sus lectores más activos y comprometidos, un 10% en la mayoría de los casos, en suscriptores de pago. Este grupo de fieles valorará el acceso completo a los contenidos lo suficiente como para pagar una cantidad modesta por él. El 90% restante seguirá teniendo acceso gratuito a parte de los contenidos.

P. ¿Qué servicios presta Journalism Online?

R. Mis socios y yo fundamos Journalism Online para ayudar a las empresas y a los lectores a hacer lo más fácil posible la transición hacia un modelo de pago por el acceso a las noticias. A partir de este otoño ofreceremos un motor de comercio electrónico que permitirá a las compañías editoras ofrecer distintas combinaciones de suscripciones anuales y mensuales, y micropagos. Recomendaremos la creación de paquetes de todo lo que usted pueda leer que abarquen distintos medios para ayudar a los lectores a acceder fácilmente a las noticias. Usaremos los datos de nuestra plataforma para ayudar a los editores a crear ofertas premium. Y en nombre de nuestros afiliados, negociaremos acuerdos con editores de libros electrónicos y de otras plataformas para garantizar que los periódicos mantienen la relación con sus suscriptores en lugar de obligar a los consumidores a tener múltiples suscripciones a la misma enseña informativa.

P. Intermediarios y motores de búsqueda como Google News se están beneficiando de los contenidos de los periódicos sin pagar nada. ¿Cómo pueden los diarios compartir esas ganancias?

R. Las empresas periodísticas que tengan un modelo de pago estarán en posición de trabajar con los motores de búsqueda más como amigos que como enemigos. Los motores de búsqueda clasifican los contenidos tras los muros de pago y los proveedores podrán determinar qué contenido estará disponible para todo el mundo, qué contenido podrá ser visto sólo por los suscriptores y qué muestras u otras herramientas de marketing les ayudarán, a través de los motores de búsqueda, a maximizar sus ingresos por publicidad y suscripciones. Un ejemplo: los medios podrán decidir que los usuarios lean sólo un máximo de cinco artículos al mes a través de un motor de búsqueda como Google y después invitarles a convertirse en suscriptores de pago. Journalism Online también negociará licencias de distribución al por mayor y royalties con aquellos intermediarios que actualmente basan buena parte de su negocio en redirigir a sus lectores a los contenidos originales de los periódicos, revistas y otras páginas web de noticias.

P. ¿Qué cambios exige la transición a Internet en la mente de los periodistas y directivos de las empresas informativas?

R. El futuro será una combinación de modelos de pago y gratuitos. Los consumidores pagarán directamente y también habrá modelos en los que distribuidores de distinta naturaleza, como los libros digitales, pagarán royalties. Una vez restablecido el valor de las marcas y de los contenidos en Internet, las empresas periodísticas encontrarán muchas fuentes de ingresos nuevas. El modelo de negocio actual de acceso libre al contenido en Internet claramente no funciona." (GORDON CROVITZ, Fundador de Journalism Online: "Quienes invierten en contenidos deberían tener un modelo de negocio sostenible".El País, Negocios, 09/08/2009, p. 7 )

10/6/09

La prensa del futuro la harán los periodistas, los usuarios y los ciudadanos... juntos y revueltos

"EXPUESTA DE MANERA brutal durante los ataques contra Bombay, la emergencia de Twitter como fuente de la actualidad más caliente podría sacudir profundamente la manera de informarse online y hasta el periodismo. No hay nada más rápido que Twitter, nada más diverso, nada más caótico, aunque no todo lo que se publica ahí tenga credibilidad. Medios y periodistas no pueden ignorar el fenómeno y tienen que aprender a cumplir su función de manera diferente. "El impacto de una nota redactada en primera persona está en este mismo hecho: yo estaba yo ahí; tú, no. Sé lo que pasó. Tu quieres saber", escribió Prempanicker en Twitter pocas horas después de que terminaran los combates.

Frédéric Fillioux, redactor de MondayNote.com, sitio sobre la evolución de los medios, cuenta que "por costumbre profesional fui a las fuentes equivocadas". Se trataba de CNN y SkyNews, pero rápidamente se dio cuenta que "ninguna era tan absorbente como Twitter, el lugar donde ir esa noche". (...)

La importancia asumida por los medios sociales (Flickr y YouTube suministraban imágenes; Wikipedia realizó un trabajo de síntesis en tiempo real) ha llevado a medios como The New York Times, CNN o The Guardian a reconocer que la tragedia de Bombay fue "La hora de Twitter", como publicó Forbes. "Los usuarios mandando notas con comentarios sobre la crisis transformaron un servicio de distribución de mensajes personales cortos para una red de conocidos en un servicio de información mundial y en tiempo real basado en los relatos personales de los ataques", explicaba la web de Forbes.

Voces importantes de la blogosfera reafirmaron sus convicciones. "No puedo creer que todavía haya gente diciendo que Twitter no es una fuente de noticias", escribió Michael Arrington en TechCrunch antes de precisar que lo importante no "es la velocidad de llegada de la nota. Twitter también sirve como fuente de actualización".

Tras reconocer la presencia de informaciones equivocadas, Mathew Ingram insiste en la capacidad de los participantes de corregirlas mientras afirma rotundamente "Sí, Twitter es una fuente periodística". (...)

Om Malik apunta a una de las graves carencias que dan los testigos directos: "A pesar del enorme volumen de información -y su inmediatez-, conseguir el contexto de la situación ha sido una lucha". (...)

La discusión ilustra la importancia de un acontecimiento que marcará un punto de inflexión en la manera de informarse en situaciones de crisis. Se cuestiona la forma de la nota tradicional: aparece al lado del relato organizado y estructurado una expresión en fragmentos donde el receptor (lector, espectador) tiene que participar para enlazar los elementos de los cuales dispone y buscar varias fuentes. Los medios tradicionales pueden adaptarse y dedicar parte de sus recursos a filtrar lo que llega y lo que se encuentra hasta tener su propia capacidad de análisis. También pueden organizar una cobertura en la que participen, con idénticas herramientas, periodistas profesionales, usuarios seleccionados y, por qué no ciudadanos. Como ha hecho el todavía experimental LePost.fr." (FRANCIS PISANI: La revolución Twitter y los medios. Ciberpaís, 04/12/2008, p. 2 )

1/6/09

El diario personalizado

"La prensa escrita se adapta a las necesidades y preferencias de los lectores con suplementos temáticos y periódicos individualizados para sortear la crisis. (...)

Vandevanter presentó en el encuentro un ejemplo significativo de diario personalizado servido a una lectora por uno de los periódicos del grupo, The Denver Post, el de mayor tirada del Estado de Colorado. Amy, lectora del diario y amante del esquí, pidió recibir información personalizada sobre el estado de las pistas de esquí todos los viernes durante la temporada de nieve. Se le pidió responder una encuesta sobre sus necesidades y gustos, y cuando el viernes por la mañana se levantó encontró en su impresora -"sin ni siquiera haber dejado encendido su ordenador", según Vandevanter- cinco folios a ella dirigidos con las últimas noticias y reportajes sobre esquí, información detallada del estado de las pistas que frecuenta, así como vales descuento y de consumición a su nombre de productos que usa. Y, en tres de las cinco páginas, publicidad relacionada con su deporte favorito.

"¡El diario personalizado ha llegado!", enfatiza el ejecutivo de MediaNews. "Es verde, pensado para una persona e impreso bajo demanda". La respuesta de los anunciantes fue favorable, ya que, indicó Vandevanter, les permite acceder a consumidores realmente interesados en sus productos, lo que posibilita cobrar proporcionalmente tarifas más elevadas a los anunciantes que las que se aplican a un diario de información general.

La información destinada a segmentos específicos de lectores por intereses, sexo, aficiones o edad tiene un coste más elevado para una empresa periodística y también para el lector. Sin embargo, Martha Stone, directora del programa Modelar el futuro del periódico, de la Asociación Mundial de Periódicos, afirma que los anunciantes "no se conforman con llegar al 50% de los lectores de los diarios generalistas en los que insertan su publicidad, quieren acceder a un lector cualificado, verdaderamente interesado por sus productos. Debemos poder responder a la demanda anunciantes y agencias de publicidad a la par que ofrecer a los lectores el producto informativo de mayor cualidad. La creación de estos productos personalizados y de los suplementos especializados que algunos periódicos ya han empezado a ofrecer con éxito son nuevas oportunidades de mercado". (El País, ed. Galicia, sociedad, 29/05/2009, p. 40)

15/5/09

Prensa e Internet

"Pero volvemos a lo mismo. ¿Cómo ganar dinero? ¿Cómo vivir del periodismo? Ya que se trata de una revolución global la que estamos viviendo, quizá se podría buscar respuestas a la incógnita en los países llamados "en desarrollo", donde la ausencia de estructuras antiguas les obliga a empezar de cero, a forjar nuevas empresas adaptadas a la realidad tecnológica de hoy y no a las de la revolución industrial...

Dele Olojede, nigeriano que trabajó 20 años en la prensa estadounidense y ganó un Premio Pulitzer, acaba de hacer algo inimaginable en Estados Unidos o Europa: lanzar un nuevo periódico nacional en su país con la intención próximamente de extender la circulación, en papel, a cuatro países africanos. Se llama Next y se inauguró el pasado mes de enero en la red (234next.com). Antes del Mundial de Suráfrica, el año que viene, se publicará una edición africana que, si se cumplen las previsiones, se venderá, con delegaciones propias e impresoras locales, en El Cairo, Johanesburgo, Nairobi y Accra, la capital de Ghana.

Sus antiguos colegas en Estados Unidos ven lo que está montando Olojede con incredulidad, pero él insiste en que Next no es un proyecto quijotesco. "Primero, porque aquí y en India, en China y en otros países donde vemos clases medias emergentes, la gente busca símbolos de estatus social, y leer un diario es uno de ellos". Pero lo más interesante es ver cómo, contra todo pronóstico posible, África podría estar aportando a la confusa industria del periodismo una cierta idea del camino a seguir. Los periodistas en plantilla han recibido cursos intensivos en el uso de minivideocámaras y Blackberries y otros aparatos de última tecnología que agilizarán la transmisión de las noticias, sea al diario en papel, sea a la pantalla de un ordenador, o sean contenidos personalizados a un teléfono móvil. Agilidad, versatilidad, rapidez y minimización de costes son las claves del modelo de Next. "No tendremos 25 fotógrafos en plantilla, sino que dependeremos de colaboradores en todas partes", explica Olojede. "La clave consiste en tener gente capacitada en la redacción y una extensa red de reporteros colaborando por todo el país, en África y en el resto del mundo. La calidad estará garantizada porque habrá una competencia feroz. Los mejores y los más fuertes sobrevivirán, y ganarán buen dinero con nosotros".

Lo interesante es que Olojede está poniendo en marcha precisamente lo que propone Earl Wilkinson para los periódicos estadounidenses y europeos. Wilkinson insiste en la oportunidad de rebajar costes a través de un uso "selectivo" de la opción digital; adaptar el producto periodístico de abajo arriba a las necesidades de la audiencia, en vez de imponer un producto de arriba abajo, y crear una fuerza laboral capaz de moverse con facilidad entre diferentes medios de comunicación, con especial atención a los medios digitales.

Con el tiempo, como dice Bill Keller, se pondrán a prueba más y más opciones para ver cómo convertir el periodismo en un negocio viable. Una opción que se ha propuesto con entusiasmo recientemente en las páginas de The New York Times y de la revista Time se basa en la idea de "salvar" al periodismo de la misma manera que se ha "salvado", hasta cierto punto, a la industria de la música: aplicando una suerte de canon similar al de la música al comprar un ordenador, o al darse de alta en un servidor de Internet; o bien aplicando el método de micropagos de I-tunes, música adquirida por Internet, a la compra de artículos. Los blogueros, inevitablemente, no lo ven. Jeff Jarvis, uno de los personajes del anti-establishment mediático más locuaces de la web, se burla de los "viejitos" que no acaban de entender lo imposible que es restringir el acceso a artículos digitales, lo infinitamente porosa que es la web. Spencer Reiss, director del Monaco Media Forum, un encuentro anual entre dirigentes de lo que llaman new y old media, dice que buscar la salvación en el I-news es una fantasía porque niega la realidad de que una canción dura eternamente, mientras que una noticia caduca en un día. De todos modos, es seguro que el método del micropago se intentará. La clave sería descubrir un procedimiento ágil por el cual se pagaría, por ejemplo, tres céntimos para leer un determinado artículo, y quizá 50 para tener acceso ilimitado a la página web de un diario durante 24 horas." (John Carlin: el momento crucial. El País, Domingo, 10/05/2009, p. 4/5)

"La revista británica Prospect Magazine (www.prospect-magazine.co.uk) es uno de los muchos escenarios en los que se alienta ese debate. En su último número plantea la cuestión en estos términos: "Está claro que el periodismo, tal y como se conoció en el siglo XX, está en una crisis formidable (...). ¿Pueden conservarse los mejores valores de ese tipo de periodismo en sistemas online?". La respuesta la dan Steven Johnson, que mantiene un novedoso blog llamado Outside.in, en el que intenta relacionar informaciones relativas a 16.000 pequeñas ciudades norteamericanas, y Paul Starr, profesor de Asuntos Públicos de la Universidad de Princeton.

Ninguno de los dos se atreve a predecir el futuro: "No sé si los periódicos van a desaparecer. Desde luego, no van a ser el objeto dominante en el mundo de la información", es lo más lejos que llega Johnson. La pregunta, dice Johnson, es si va a surgir un nuevo modelo capaz de sostener un periodismo como bien público, como el que sostuvieron los periódicos impresos. "Yo creo que hay buenas razones para creer que el sistema online está evolucionando y será capaz, incluso, de mejorar el modelo del siglo pasado". (...)

El fin de la era de los periódicos implicaría así un cambio sustancial en el sistema político, en el carácter de la democracia como se ha entendido desde finales del siglo XIX. La democracia, afirma, depende de la cobertura independiente de noticias en todos los niveles de gobierno. "Donde la información es débil, la corrupción prevalece", anuncia Starr. (...)

Por eso, algunos defienden el modelo del británico The Guardian, que depende de una fundación que gana dinero con otras empresas, con el que financia el periodismo de alto nivel y las pérdidas del diario. (...)

Johnson es menos pesimista: "Reconozco que va a exigir trabajo... Quizá tendremos menos periodismo de investigación, pero habrá más 'ojos en la calle'... Usted ha hecho un gran trabajo describiendo lo que estamos en riesgo de perder con el fin del viejo modelo de periódico. ¿Con qué se le puede reemplazar, según usted?" , interroga a su colega. "No con la web", responde Starr. "Los 'ojos en la calle' no reemplazan al periodismo independiente y profesional, sostén de la democracia, y éste sólo sobrevivirá si existen instituciones sin ánimo de lucro que lo apoyen". (SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ: Prensa y democracia. El País, Domingo, 10/05/2009, p. 13)

25/3/09

Futuro modelo de prensa digital

"Otros dicen que la apuesta es la calidad. Y la diferenciación. Como el diario Politico, posiblemente el único proyecto completamente rentable en Internet, que lideró la opinión del país en la campaña presidencial.

Mientras los popes de la prensa escrita repetían los ampulosos discursos de Obama del día anterior, Politico destapaba sin rubor historias como las casas que poseía John McCain o el millonario guardarropa de Sarah Palin.

Newsweek,
el segundo semanario de EE UU, va aplicar una medida anticíclica: duplicar el precio de la suscripción. Quiere conservar sus mejores lectores y ofrecerles opinión e historias distintas y elaboradas. No dará cobertura a los grandes eventos de la semana. "Si no tenemos algo original que decir, no hablaremos de ello", dijo Jon Meacham, el director." (El País, ed. Galicia, Sociedad, 22/02/2009, p. 37)