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16/10/14

Rajoy: me tratáis bien, cambiáis a los directores hostiles al gobierno, y os conseguimos el dinero de Google. Google News abandona España

"Ya han sido varias las ocasiones en las que los editores de AEDE han ido a reunirse con Google enarbolando una factura, pretendiendo cobrar al buscador por reseñar sus titulares en su servicio Google News. Para ellos, era “dinero fácil”, algo casi “de cajón”: Google usa nuestros contenidos, por tanto Google debe pagar, porque ellos ganan dinero y nosotros no somos capaces de hacerlo.

 Los matices iban aparte: que Google News fuese un servicio gratuito y sin publicidad alguna, o que fuese una muy importante fuente de visitas para las páginas de sus periódicos era algo para ellos secundario. La cuestión era que Google debía pagar, “porque tenía mucho dinero”. Y si no pagaba, habría que obligarlo.

Los dinosaurios de AEDE encontraron en el gobierno de Rajoy y en Soraya Sáenz de Santamaría la horma perfecta para su zapato. Un presidente obsesionado con el control de los medios y con lo que los periódicos “de toda la vida” decían de él, y una vicepresidenta que se cree omnipotente, que desprecia internet y que es la reina absoluta del “sostenella y no enmendalla”.

 El presidente que quiere verse guapo en la portada del ABC, y su todopoderosa vicepresidenta. La única diferencia entre Soraya Sáenz de Santamaría y Dios es que Dios no cree ser Soraya Sáenz de Santamaría. Así que la maquinaria se puso a trabajar de la única manera que sabe hacerlo: a golpe de decreto. 

O de “artículo colado de rondón”, una costumbre muy española: metemos un nuevo artículo en una ley, sin encomendarnos ni siquiera a Europa – peor aún, enviando a Europa la versión de la ley sin ese artículo – y organizamos una componenda con los periódicos de AEDE digna de una república bananera: nos tratáis bien, cambiáis a los directores hostiles al gobierno, y os conseguimos el dinero de Google. 

 Impresionante, muy democrático, muy estético… pero da igual. Habrá daños colaterales, se perjudicará a los emprendedores y a páginas que citan noticias en toda la red española, se convertirá a España en el único país del mundo que institucionaliza un “pago por enlazar”, iremos en contra de la dinámica de la red desde sus mismos orígenes… da lo mismo. Soy Soraya, y puedo hacerlo. Todo sea por “la causa” y por controlar las portadas de los periódicos “de toda la vida”.

Quisieron tensar la cuerda… y la cuerda se ha roto. Quisieron forzar a Google a pagar, y ahora Google afirma no solo que no pagará, sino que además, cerrará Google News en España si es preciso para no hacerlo. Que pagar no es una cuestión de dinero, sino de defender la naturaleza de la red. 

El “dinero fácil” con el que el gobierno pretendía comprar la línea editorial de los medios de AEDE va a resultar que no es tan fácil. Para el gobierno era el acuerdo ideal: controlo a los periódicos, y pago con dinero de otro. Un trato al que en España estamos ya, en realidad, muy acostumbrados: los sucesivos gobiernos llevan décadas pagando a la prensa sus favores mediante el desvío interesado del dinero de todos que supone la publicidad institucional.

De poco sirvió que la Coalición pro-Internet, los medios no afiliados a AEDE, los analistas internacionales, publicaciones de prestigio o la mismísima Wikimedia Foundation insistiesen en que el canon era una barbaridad, que no podía ser aceptable de ninguna manera, que atentaba contra la propia naturaleza de internet o que supondría un impacto económico negativo.

 ¿Peticiones de firmas? Bah, cuatro gatos. La ley tenía que salir sí o sí, porque lo contrario habría sido una muestra de debilidad. Para beneficiar a unos cuantos dinosaurios inadaptados, había que cambiar cómo funciona internet.

¿Y ahora? La situación actual, con la ley finalizando su trámite de aprobación y Google anunciando que cerrará Google News España, es la de “y para que se fastidie el sargento, no como rancho”. Por un lado, los periódicos no cobrarán ni un euro de Google. Por otro, perderán una fuente importante de tráfico para sus páginas, posiblemente unida a muchas otras páginas que, como yo mismo llevo haciendo desde que se anunció la tramitación de la ley, decidirán no enlazar.

 Muchos poquitos, sí, algunos casi insignificantes, pero que juntos acaban dando lugar a un tráfico apreciable. Al final, un ostracismo digital que la ciudadanía ve como el mejor premio a la tozudez y a la inadaptación, como una forma de dar a los viejos periódicos precisamente lo que se merecían.

Para España, toda una evidencia de la alarmante pérdida de calidad democrática que ha supuesto el mandato del gobierno actual: España se convierte en uno de los pocos países del mundo donde Google News no está presente, y el único donde tuvo que cerrar sus operaciones debido a la presión gubernamental. 

Un país donde por ley ocurre algo tan disparatado como que no se pueden citar las noticias sin pagar. Repítelo despacio: para poder referirme a una noticia y enlazarla, ¡tengo que pagar!! ¿Pero qué clase de dinosaurio estúpido e iletrado concibe una ley así?

Finalmente, Richard Gingras y Google han planteado el único escenario lógico que podían plantear: no capitular ante unas exigencias que suponían un auténtico pecado capital contra la libertad de información, contra el derecho de cualquiera para enlazar a una noticia.

 La posición de Google es incómoda, era una decisión que no interesaba a nadie tomar. Pero el problema no era pagar: era convertirse en el que, con su pago, legitimaba semejante barbaridad – o semejante estupidez irracional. Para el “consejo de ancianos” en el que se ha convertido AEDE y para el gobierno español, todo un “triunfo”: ni honra, ni barcos. Enhorabuena. Por el bien de todos, esperemos que no obtengan muchos más triunfos como este."                (Enrique Dans, 15/10/2014)

1/2/11

Periodismo digital sin animo de lucro... de investigación... y por suscripción

"Steiger es el impulsor, director y presidente de una de las propuestas periodísticas más atrevidas del siglo XXI: ProPublica, una plataforma dedicada al reportaje de investigación, creada en 2008 y financiada estrictamente con donaciones. En 2009, ProPublica publicó 139 reportajes, en su mayoría en colaboración con grandes medios tradicionales.

En sus escasos tres años de vida ha acumulado 28 premios de periodismo, entre ellos un Pulitzer, el máximo galardón para el periodismo de investigación. Arrancó con 10 millones de dólares procedentes de la Fundación Sandler, pero en apenas tres años ha conseguido recaudar otros cuatro millones.

Está constituida como una organización sin ánimo de lucro y, por tanto, no responde a las exigencias de un consejo de accionistas que busca resultados económicos, sino a su propio manifiesto: "Producir información que denuncie la explotación del débil frente al fuerte y los fracasos de aquellos en el poder para reivindicar la confianza depositada en ellos. Seguimos la tradición del periodismo como servicio público para estimular cambios positivos", reza su página web. (...)

Con una redacción de apenas 33 reporteros, ProPublica no solo ha demostrado que su modelo económico es viable, sino que el periodismo de investigación, desterrado o reducido a la mínima expresión de muchas grandes cabeceras por sus altos costes, interesa a los lectores. (...)

En su corta existencia, ProPublica ha recibido además varios galardones por innovaciones relacionadas con la aplicación de herramientas digitales al mundo de la investigación periodística. "Sospechábamos que había potencial, pero desconocíamos el alcance de cara a manejar información y comunicarla", afirma Steiger.

Y en una era en la que los becarios son tan ubicuos en las redacciones como el vacío de sus bolsillos, ProPublica también marca la diferencia: nadie trabaja gratis. Es más, sus becarios tienen un sueldo mensual de 2.800 dólares al mes. "Si quieres calidad, hay que pagar por ella" (...)

P. ¿Cómo se garantiza la independencia?

R. A todos nuestros donantes se les advierte de que su dinero no influirá en la elección de los temas, sobre los que no se les informa previamente. No tienen acceso a ninguno de nuestros periodistas.

P. ¿Cree que el futuro del periodismo de investigación está en el mundo .org?

R. No todo, pero una parte sí. La prensa tradicional aún dedica recursos al periodismo de investigación, aunque menos que antes. Pero también hay otras empresas nuevas que nacen con esa vocación en su ADN. No todo tiene que venir de organizaciones sin ánimo de lucro, pero creo que en parte tendremos que apoyarnos en la filantropía.

P. ¿Tienen algún plan para convencer a las nuevas generaciones de la necesidad de pagar por adelantado para financiar este tipo de periodismo cuando llevan al menos 10 años leyendo información online gratuitamente?

R. Creo que la gente joven es inteligente y puede ver que el periodismo de investigación contribuye al ejercicio del Gobierno democrático y ejerce un control sobre lo que hacen gobernantes y sociedad civil.

Durante casi toda mi carrera fue una parte muy exitosa del modelo de negocio en el que se apoyaba esta industria, pero ahora que ese modelo está en crisis hay que buscar alternativas. El periodismo de investigación es caro, pero es importante y necesario. Tanto como la educación o la cultura. Quien comparta esa idea donará dinero. (...)

P. ¿Cómo se trabaja en ProPublica? ¿Quién decide qué temas se van a investigar?

R. Siempre he defendido que las mejores ideas de reportajes vienen de los reporteros, no de sus jefes. Alguna vez a los jefes se nos ocurren ideas brillantes, pero no es lo habitual. Una vez que se pone en marcha una investigación, el trabajo del reportero es supervisado por un redactor jefe, que tiene a su cargo entre cuatro y nueve periodistas. Cuando se trata de una investigación que puede durar meses, entonces también los principales responsables de la redacción nos implicamos." (Paul Steiger. DIRECTOR Y PRESIDENTE DE ProPUBLICA: "El periodismo de investigación es tan necesario como la cultura". El País, Domingo, 19/12/2010)