27/3/13
Chipre podría contar con un cajero de BitCoin
31/12/12
Suecia podría renunciar al pago en efectivo
30/12/12
Apple, Google y Amazon, amenaza para la banca tradicional, según Deutsche Bank
18/12/12
No; Italia no estaba quebrada. Sólo se había salido del euro, y adiós muy buenas. Pero, ¿por qué cargar con el gasto y las molestias de volver a imprimir liras? La nueva lira solo existía en forma digital
5/9/12
El dinero... en el móvil
19/6/11
"Poco a poco, Facebook Credits se está convirtiendo en una moneda digital "
"Nació como una moneda virtual para que los usuarios realizaran pequeñas transacciones en los diferentes juegos. Era más sencillo con una moneda única. Ahora las marcas ofrecen más cosas. Una compañía promocionó el estreno de la película y para verla permitía pagar de esta manera. Cada día se suben miles de contenidos a la plataforma.
Poco a poco, Facebook Credits se está convirtiendo en una moneda digital más amplia de lo pensado inicialmente", explica. Las compañías, de este modo, tienen la oportunidad de crear ingresos desde dentro del propio ecosistema.
Facebook podría considerarse como un país en sí mismo, en el que cientos de compañías operan. "Amazon, por ejemplo, en Estados Unidos tiene integrada su tienda con Facebook. Imagina poder entrar en la página y conocer los cumpleaños próximos de tus amigos, o los productos que tienen señalados como deseados, a través de un me gusta.
Ebay lo integra para facilitar las compras de grupos entre amigos de manera automática. Además, todo tu círculo de amigos se informa sobre los productos adquiridos", expone con ilusión. Las posibilidades alrededor del llamado comercio electrónico social son innumerables." (El País, 18/06/2011, p. 68)
10/4/11
"Hay una confabulación interplanetaria para que la gente vaya a la compra sin billetes, sin monedas, sin firma, sin códigos PIN... sin contraseñas"
Es el NFC (Near Field Comunication) el pago sin contacto, que consiste en pasar una tarjeta o el móvil por la máquina expendedora, por la caja del supermercado o por el torno del metro. (...)
A final de año habrá 40 modelos de móviles con el chip que permite los pagos sin marcar un número secreto y, por supuesto, sin firmar un papelito. (...)
Una de las grandes ventajas del sistema es su rapidez: menos de 200 milisegundos, lo que reduce colas en el transporte público, en los tornos de los estadios (los abonados del Real Madrid la tienen), en los supermercados o en los sitios de comida rápida que, al final, por culpa del cobro, resultan comida lenta. Precisamente McDonald's lo incorporará antes de los Juegos Olímpicos de Londres.
En principio, todos hacen un buen trato: el consumidor hará menos colas, los emisores de tarjetas llegan a un sector al que no llegaba (los pequeños pagos de cafés o periódicos: 85.000 millones de euros en Europa, según sus datos oficiales) y el comercio reduce costes: la empresa de transportes deja de emitir bonobuses pues ya vale la visa, y el supermercado no tiene que cuadrar la caja al final del día.
De momento el sistema más adelantado y extendido es el de la tarjeta, ya que el móvil necesita el acuerdo de operadoras y fabricantes. Como dejaron claro en el congreso de ayer de Visa Europa, para que el NFC triunfe la campaña tiene que llegar y convencer a la vez al consumidor y al comerciante, a los bancos y a las telefónicas. Con el fracaso de la tarjeta monedero, ya se tuvo bastante.
Las tarjetas o el móvil NFC están pensados para pequeños pagos, lo que no quiere decir que no se puedan facturar grandes cantidades, solo que en ese caso, se pide el clásico código de autorización.
Otra ventaja del sistema es su universalidad: lo mismo vale en el metro de Madrid que en el de Londres, incluso puede aplicar los descuentos por multiuso, o elegir la propina adecuada para el taxista. También, antes de dar el OK al pago, se pueden añadir el lugar y el motivo del gasto, con lo cual quedará registrado.
"El NFC no solo es para pagos", dice Henri Ardevol, vicepresidente de NXP, fabricante de los chips NFC. "Es un elemento de comunicación rápido y fácil, por ejemplo, para el intercambio de tarjetas o de datos entre dos móviles, de forma más natural que con el Bluetooth". (El País, Ciberpaís, 09/04/2011, p. 52)
28/2/11
"Nuestra misión es ayudar al pequeño comercio de los países en vías de desarrollo a controlar su negocio desde el móvil"
"Así es como Guillermo Caudevilla, director de tecnología de Frogtek, explica el sentido de TiendaTek, la aplicación ganadora de los premios mWomen App Challenge, organizado por el GSMA y patrocinado por Vodafone.
Frogtek, nacida en 2009 en Huesca y con sedes en Colombia y México, tiene el propósito de "hacer algo para que los más pequeños puedan operar en el mercado en igualdad de condiciones".
Con esta premisa idearon TiendaTek, una aplicación para móviles inteligentes que "lleva la contabilidad y el control de existencias de su negocio", algo que hasta ahora se hacía de manera rudimentaria.
La aplicación está pensada para pequeñas tiendas, tenderetes y mercados ambulantes, en muchos casos, regentados por mujeres. Mediante un lector de código de barras conectado por Bluetooth con un smartphone, el comerciante puede llevar un control exhaustivo sobre qué vende y qué le falta.
La información se almacena directamente en los servidores de Frogtek, que, procesando estos datos "obtiene información de interés para grandes marcas que consiguen la trazabilidad total de sus productos en estos países y poder calcular mejor sus inversiones en mercadotecnia".
La única inversión del comerciante es el teléfono y el lector del código de barras. FrogTek -que emplea a 15 personas y facturó 180.000 euros el pasado año- va a lanzar una prueba en México junto a Telefónica, que financiará el smartphone del comerciante.
"Tanto en México como Colombia, los bancos están interesados en dar créditos a quienes tengan unas cuentas reales sobre su negocio, y esto es justamente lo que proponemos con la aplicación", explica Caudevilla." (El País, Ciberpaís, 27/02/2011, p. 60)
21/1/11
Película producida por... todos
" El Festival de Sundance, meca entre las montañas nevadas de Utah (EE UU) para las películas independientes, presenta en su programa, que se inaugura hoy, a varios alumnos aventajados de lo que Hollywood llama crowdfunding y en realidad supone otorgar a la multitud el viejo papel del productor cinematográfico.
The Woods, presente en la cita, es un inmejorable ejemplo de todo esto: por medio de una colecta popular, el director Matthew Lessener logró los 10.000 dólares de presupuesto necesario para terminar su película. ¿Cómo? Acudiendo a la financiación popular en la red.
La clave, como en el resto de los procesos de democratización cultural que imperan en Internet, es que cualquiera puede traspasar la frontera entre el espectador y el agente creador. Y como es habitual en estos casos, todas las aportaciones, por pequeñas que sean, cuentan.
Allison Anders, otra de las hijas predilectas de la nación indie que se da cita en Sundance, también ha recurrido a la financiación popular para Strutter. Su último filme digital cuenta con un presupuesto de 20.000 dólares recaudados mediante Kickstarter, una de las páginas de Internet dedicadas a encontrar dinero para los artistas necesitados.
Hay quien habla de los nuevos mecenas de calderilla. Sea como sea, desde su nacimiento en 2009, Kickstarter asegura haber recaudado 15 millones de dólares entre sus usuarios para los diferentes proyectos fílmicos. Su competencia, IndieGoGo, habla por su parte de millones de dólares para 14.000 proyectos. (...)
En plena preproducción, Nico Alcalá, Carola Rodríguez y Bruno Teixidor, los ideólogos, esperan rodar en mayo, mientras asisten a las reuniones que Alex de la Iglesia ha convocado en la Academia sobre la ley Sinde. La película, por cierto, ha abierto otra nueva vía de explotación: al producirse con licencias libres, podrá verse gratis en Internet, donde ya está su teaser.
Claro que en esto, como en casi todo, siempre hay clases. Anders, tras 25 años en la industria, juega con ventaja. La realizadora puede ofrecer a sus contribuyentes regalos donados por sus amigos, como Quentin Tarantino.
Otro ilustre metido a buscar productores en la multitud es Simon Helberg, del reparto de The Big Bang Theory. Está utilizando a sus seguidores de Twitter para recolectar fondos para I Am I. Lo mismo que Neil Gaiman, el autor de Coraline, ha movilizado a sus seguidores para recaudar en la Red los 150.000 dólares que necesita Christopher Salmon para un cortometraje animado.
Las webs de ayuda a los artistas acostumbran a cobrar un porcentaje de los recaudado (un 4% en el caso de IndieGoGo. En cuanto a los donantes, adelantan su dinero normalmente a cambio de que figure su nombre en los títulos de crédito o de algún otro obsequio que por lo general no incluye ningún derecho sobre el filme acabado ni sobre sus posibles ganancias posteriores.
Por un porcentaje similar, Kickstarter marca un tiempo específico para recolectar un mínimo garantizado (por lo general, 2.500 dólares) meta que de no alcanzarse determina el fin de la colecta y con ello la devolución del dinero a quienes se interesaron por el proyecto.
Dicen quienes lo han intentado que conseguir los primeros mil dólares es fácil. Lo complicado llega después. Pero no solo el dinero importa: las películas empiezan a cultivar seguidores y publicidad a la vez. Y serán los propios inversores los que se molestarán en correr la voz por la cuenta que les trae.
Las posibilidades de financiar una película de cien millones de dólares, la media de un blockbuster estadounidense, son escasas con este sistema. Pero como sugiere Slava Rubin, de IndieGoGo, quizá la cosa cambie si un día un Kevin Smith, con 1,7 millones de seguidores en Twitter, decide rodar con financiación popular ese Superman que los estudios nunca le dejaron realizar."
También en España. Se está ensayando la fórmula en largometrajes como El cosmonauta, que ayer ya contaba con más de 2.570 productores (los crowdfounders que han comprado en su tienda y que tienen derecho a nombre en los títulos de crédito y una entrada para ver la película). El proyecto lleva dos años con un gran número de seguidores en Internet. Además unos 80 inversores han puesto unos mil euros cada uno.
En plena preproducción, Nico Alcalá, Carola Rodríguez y Bruno Teixidor, los ideólogos, esperan rodar en mayo, mientras asisten a las reuniones que Alex de la Iglesia ha convocado en la Academia sobre la ley Sinde. La película, por cierto, ha abierto otra nueva vía de explotación: al producirse con licencias libres, podrá verse gratis en Internet, donde ya está su teaser.
Claro que en esto, como en casi todo, siempre hay clases. Anders, tras 25 años en la industria, juega con ventaja. La realizadora puede ofrecer a sus contribuyentes regalos donados por sus amigos, como Quentin Tarantino.
Otro ilustre metido a buscar productores en la multitud es Simon Helberg, del reparto de The Big Bang Theory. Está utilizando a sus seguidores de Twitter para recolectar fondos para I Am I. Lo mismo que Neil Gaiman, el autor de Coraline, ha movilizado a sus seguidores para recaudar en la Red los 150.000 dólares que necesita Christopher Salmon para un cortometraje animado.
Las webs de ayuda a los artistas acostumbran a cobrar un porcentaje de los recaudado (un 4% en el caso de IndieGoGo. En cuanto a los donantes, adelantan su dinero normalmente a cambio de que figure su nombre en los títulos de crédito o de algún otro obsequio que por lo general no incluye ningún derecho sobre el filme acabado ni sobre sus posibles ganancias posteriores.
Por un porcentaje similar, Kickstarter marca un tiempo específico para recolectar un mínimo garantizado (por lo general, 2.500 dólares) meta que de no alcanzarse determina el fin de la colecta y con ello la devolución del dinero a quienes se interesaron por el proyecto.
Dicen quienes lo han intentado que conseguir los primeros mil dólares es fácil. Lo complicado llega después. Pero no solo el dinero importa: las películas empiezan a cultivar seguidores y publicidad a la vez. Y serán los propios inversores los que se molestarán en correr la voz por la cuenta que les trae.
Las posibilidades de financiar una película de cien millones de dólares, la media de un blockbuster estadounidense, son escasas con este sistema. Pero como sugiere Slava Rubin, de IndieGoGo, quizá la cosa cambie si un día un Kevin Smith, con 1,7 millones de seguidores en Twitter, decide rodar con financiación popular ese Superman que los estudios nunca le dejaron realizar." (El País, 20/01/2011)
"Dos webs españolas, que introducen el fenómeno importado de EE UU, ayudan a encontrar financiación para proyectos creativos.
Producir un documental solidario, escribir una novela fantástica o montar un banco de tiempo. El crowdfunding, en español financiación en masa o micromecenazgo, encuentra el dinero necesario para sacar adelante cualquier proyecto creativo a través de Internet.La idea es sencilla: poner en contacto a creadores y mecenas. Un creador expone su proyecto, lo publicita y lo presupuesta. En un plazo fijo, pero limitado, recibe aportaciones de los mecenas, usuarios que les gusta el proyecto y se involucran en él.
Las aportaciones sólo se hacen efectivas si al acabar el plazo completa la financiación. Los mecenas, a cambio, reciben recompensas: obsequios, descuentos, experiencias... Cuanto más atrayentes y exclusivas sean estas, más mecenas atraerá el proyecto.
Álvaro Neil es el biciclown. Desde 2001, recorre el mundo en su bicicleta bajo el lema Miles of Smiles Around the World (millas de sonrisas alrededor del mundo). Ofrece espectáculos de clown, magia, malabares y acrobacia a favor de los más desfavorecidos y es usuario de Verkami.
"Somos consumidores culturales y creemos que podemos sacar adelante ciertos proyectos que, de otra manera, nunca verían la luz". Joan Sala, biólogo de 52 años, ha impulsado junto a sus hijos Jonás y Adriá, Verkami.
Solo aceptan proyectos creativos o solidarios y establecen un plazo de 40 días para conseguir la financiación. El pago se realiza con tarjeta de crédito a través de Catalunya Caixa, que cobra entre un 1,30 y un 1,45% por cada operación. Se quedan una comisión del 5%, si proyecto sale adelante.
En estos momentos, Neil continúa su gira por Japón, mientras espera producir su documental. "Cuando cierra un periodo de tiempo, suele escribir un libro contando sus experiencias", explica David Tugués, amigo y responsable de la web del biciclown, en conversación telefónica. "Sin embargo, tenía ganas de ganas de grabar un documental de su paso por Mongolia.
Compró cámaras y comenzó a grabar". Para producirlo, busca financiación en Verkami. A falta de 16 días para la finalización del plazo, ha conseguido 1.850 euros, poco más del 50% de lo presupuestado. Desde su propia página web, Neil ha impulsado el clownfunding "para lograr conseguir el dinero. El documental se hará sí o sí", afirma Tugués.
Otra página web es Lanzanos de la que Rafael Cabanillas es uno de sus socios. "Pretendemos diferenciar el mundo creativo y cultural del empresarial", asegura en conversación telefónica. "No ponemos trabas por el lugar de residencia como enla web estadounidense Kickstarter, que si no resides en EE UU no la puedes utilizar".
En Lanzanos, el pago se realiza a través de paypal, una página web que envia dinero a cualquier persona del mundo que disponga de dirección de correo electrónico. El plazo para conseguir la financiación lo establece el propio creador.
Condenados ya ha superado el 120% de la financiación, 828 euros, a menos de mes para que finalice el plazo. Santiago Eximeno, el autor, ha escrito una novela de terror sobre cuatro supervivientes atrapados el Día del Juicio Final. Aunque ya ha publicado varios libros, recurrió a Internet "para probar formas de publicación alternativas".
Con el dinero de más podrá pagar "como es debido" a los colaboradores e ilustradores que han participado en la edición. Y tiene claro que volverá a utilizar este sistema "para sacar adelante otro tipo de edición de revistas". (El País, 21/01/2011)
17/11/10
Google se apunta al pago móvil
El NFC -un chip para comunicaciones de corto alcance que puede ser reconocido por otros dispositivos a una distancia de solo diez centímetros- será uno de los atractivos del nuevo móvil de Google (...)
"La gran ventaja respecto al bluetooth es que NFC cumple todos los protocolos de seguridad para que la transacción, tanto de datos sensibles como financieros, sea segura", afirma Benjamí Puigdevall, director general de e-LaCaixa. (...)
Los participantes pueden pagar con el móvil (se carga en la tarjeta de crédito) el periódico, el café o un ramo de flores. De momento, el 66% está más que satisfecho y el 90% lo usaría en el futuro si se implanta de verdad. Las tiendas también lo aprueban porque la facturación ha crecido alrededor del 30%. Sorprende también de esta prueba piloto que la brecha generacional no sea problema. Menos del 20% de las compras las han hecho menores de 25 años.
Puigdevall calcula que el sistema se implantará de forma masiva para los micropagos en comercios en tres o máximo cinco años. "La realidad es que todavía hay pocos móviles, la mayoría de gama alta, con chips NFC y, menos aún, lectores" para las tiendas.
NFC no es la única tecnología para el pago por móvil. En Japón y Corea del Sur triunfan los sistemas sin contacto para comprar en máquinas de comida o acceder al transporte público; mientras que los pagos por SMS triunfan en las zonas rurales de África y Asia.
PayPal, sistema de micropagos para la web, también funciona en el móvil para enviar dinero a otra persona y pagar directamente productos adquiridos en Internet. Una solución más complicada es la de Square, en Estados Unidos, que conecta un lector de tarjetas al móvil para que procese transacciones en tiendas." (El País, 17/11/2010)

