29/12/10

Futuras negociaciones directas, comerciales y políticas, a través de 'twitter'... sin intermediarios comerciales o políticos

"Los cineastas se han movilizado y están más que dispuestos a que la ley sea aprobada en el Senado, cuya discusión está prevista para el próximo 15 de enero, y para ello han abierto varios frentes de encuentros y negociaciones, tanto entre los partidos políticos como entre los internautas. (...)

Alex de la Iglesia, presidente de la Academia de Cine, no quiere pasar por alto esta oportunidad y después de tres días en contacto directo con ciudadanos de las distintas webs a través de twitter, sabe que puede haber soluciones.

"La falta de comunicación e información nos lleva al desencuentro. He aprendido que hay muchas formas de afrontar el problema, que hay diferentes maneras de solucionarlo", asegura el director de Balada triste de trompeta.

De la Iglesia ha convocado para el jueves una reunión en la Academia de Cine a la que asistirán también el presidente de la institución, Eduardo Campoy, y el presidente de la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales de España (FAPAE), Pedro Pérez, con el único objetivo de encontrar soluciones que satisfagan a todos.

"Será una reunión de Internet y el cine sin intermediarios", asegura De la Iglesia, para quien hay un sector de ciudadanos que navegan en la red que no están de acuerdo con las páginas webs ilegales. "Hay muchos internautas que ofrecen soluciones sin que se vea coartada de ninguna manera la libertad del ciudadanos".

Para el presidente de la Academia, el objetivo número uno es que la red siga siendo un lugar de encuentro libre compatible con el pago de los derechos de autor. "Un pago que no debe de recaer en el usuario, sino en las compañías telefónicas", afirma el presidente de la Academia.

Por parte de los internautas está confirmada la presencia de Julio Alonso, fundador de Weblog S.L.; David Maeztu, abogado especializado en propiedad intelectual y Víctor Domingo, presidente de la Asociación de Internautas.

Al encuentro también han sido convocados, aunque no podrán asistir, Ignacio Escolar, periodista y bloguero; Javier de la Cueva, abogado especializado en propiedad intelectual y Enrique Dans, profesor del IE y bloguero.

No es la de Álex de la Iglesia la única iniciativa en el mundo de la creación para superar este escollo, que se ha vivido como un auténtico drama en el Gobierno de Rodríguez Zapatero y, más concretamente, en el Ministerio de Cultura y su titular, Ángeles González Sinde.

Vía correo electrónico, la Plataforma de Creadores por el Copyright ha puesto en circulación un manifiesto en defensa de la Propiedad Intelectual, en el que reclaman al Gobierno y los partidos políticos que no sucumban a "la tentación del populismo".

Este manifiesto ha contado con la firma de escritores, cineastas y músicos. Nunca se habían producido tantas llamadas y tantas conexiones en tan poco tiempo entre los diferentes "actores".

Lo sabe bien Pedro Pérez , para quien este problema ha servido para que la industria del cine se ponga las pilas y afrontar de una vez por todas el cambio de modelo de negocio.

"Las películas por Internet tienen que formar parte de ese modelo, hay que abrir la ventana en Internet en un proceso razonable y discutido", defiende el presidente de los productores." (El País, Ciberpaís, 28/12/2010, p. 40)

"Tablas entre creadores e internautas. La reunión convocada por Alex de la Iglesia se salda solo con buenos propósitos.

La Red pareció a ratos un lugar mejor para enterarse de qué demonios se hablaba en la reunión que la propia sala en la que se celebró durante tres horas el encuentro. No digamos ya la puerta de la sede, donde los reporteros, muchos, chupaban frío y preguntaban a los que entraban su nombre de elegido internauta, ante la negativa de algunos, "celosos de su privacidad".

Pese a que la convocatoria para hablar sobre los retos de la ley Sinde se había llevado en un incomprensible secreto, desde su comienzo casi todos compartieron sus impresiones en el portal de mensajería instantánea e incluso aportaron documentos gráficos. Por la parte de la industria llevó la voz cantante (en ráfagas de 140 caracteres) el presidente de la Academia.

Se llevó como aliados a Pedro Pérez (de los productores) y al director de la institución Eduardo Campoy. De los así llamados internautas acudieron a la llamada 10 personas, aunque muchas más terciaron en directo en el debate en Internet.

Ya lo dijo Ignasi Guardans, uno de los más destacados, antes de director del ICAA, hoy destacado tuitero: "Yo estoy ante la reunión de la Academia como los buenos creyentes a las puertas del Cónclave. Y la chimenea está en Twitter". (...)

Al término, y una vez que el presidente de la FAPAE, Pedro Pérez, hubo certificado que no había encontrado "enemigos", De la Iglesia brindó su veredicto en Twitter: "Qué difícil es esto. Pero qué apasionante.

David Bravo es muy bueno. Ramón Puchades [de Unidad Editorial] es extraordinario. Pedro Pérez sabe entender, y Juan Carlos Tous, un ejemplo". Y anunció la próxima celebración de un encuentro en torno al tema.

Es de esperar que esas jornadas sean recibidas con mejor ánimo que el de estos días entre destacados miembros de los partidos políticos y del propio Gobierno.

Algunos no entendieron que el director de Balada triste de trompeta (actualmente en cartelera y disponible en una veintena de webs de descargas y enlaces que la ley Sinde pretende cerrar) se aventurase a convocar a los que hasta ayer eran supuestos enemigos.

Otro interesante ejercicio resultó leer en los blogs de los convocados sus recuentos de la reunión. Recordó, si uno se sentía imbuido por el espíritu de la Academia del Cine, a Rashomon, aquel filme de Kurosawa en el que el mismo crimen se contaba en varias versiones distintas." (El País, cultura, 31/12/2010)

16/12/10

El equipo de todos... de fútbol

"En un mundo ideal, los clubes de fútbol pertenecerían a sus aficionados". La reflexión de Michel Platini, el presidente de la UEFA, no es una utopía con la que soñar en la barra del pub de la esquina para los miles de seguidores del FC United, un conjunto semiprofesional fundado hace cinco años por hinchas del Manchester United descontentos con la entrada del multimillonario estadounidense Malcolm Glazer en el accionariado del club.

"Fue la razón final que nos animó a dar el paso, pero había muchas más. Entendemos que el fútbol moderno, en su máximo nivel, se ha alejado de los fans ordinarios... Por eso queríamos recobrar la pureza del fútbol", explica Alison Watt, miembro del Consejo del FC United, que comenzó a jugar en la Liga de los Condados del Noroeste de Inglaterra y ahora lo hace en la séptima categoría nacional -más o menos, el equivalente a Preferente en España-, a la que llegó después de tres ascensos. (...)

Fieles a sus principios, los fundadores del United Auténtico idearon un equipo que funciona como una cooperativa. "El club es una organización democrática sin fines de lucro. Los estatutos del FC United recogen que nunca podrá ser vendido o poseído por un solo individuo y su activo siempre deberá ser usado en beneficio del club y la comunidad", explica Watt.

El proyecto atrajo de inmediato a cientos de candidatos a defender su camiseta: la primera plantilla se formó tras una prueba a la que asistieron 900 jugadores que soñaban vestir la camiseta del Manchester. (...)

Desde entonces, el número de copropietarios de la escuadra ha subido hasta los 3.200 miembros. "Partimos de la paridad. Cada miembro tiene un voto. Ejercen su derecho sin distinción ni prohibición.

Desde aprobar la cuota de socio anual, que es de 12 libras [14 euros] y nos sirve para costear los gastos, entre ellos los sueldos de los futbolistas, de los que el mejor pagado cobra 150 libras [178 euros] a la semana, hasta el diseño de la camiseta", ahonda Watt, elegido por votación como uno de los 11 consejeros. Ninguno cobra en sus dos años de mandato, pero pueden ser reelegidos.

El inconformismo alimenta el ímpetu romántico de los aventureros del FC United. "Vamos a construir un campo con 5.000 localidades en Newton Heath, la zona donde el Manchester surgió en 1878. Ya nos han dado el permiso para construirlo en vez de un recinto deportivo obsoleto", concluyen desde Gigg Lane, donde entienden que "no hay que vender el alma" para disfrutar de su equipo.

Un lema que se extiende poco a poco como las bufandas verdes y amarillas, los colores primigenios del Manchester, que la semana pasada lucían seguidores del Aris y el Atlético. "Son como un código, la seña de identidad con la que nos reconocemos y que nos hace sentir de la misma familia", decía Ioannis Granouzis, el presidente de los seguidores del equipo griego, del que controlan casi el 70% de las acciones tras el fiasco que supuso otro especulador estadounidense." (El País, Deportes, 09/12/2010, p. 58)

15/12/10

Google lanza su librería digital

"Cuando Google aterriza en un negocio los usuarios suelen recibirlo con los brazos abiertos y las empresas con recelo. Tras vencer las enormes reticencias del mundo editorial y después de más de tres años de negociaciones, el gigante de Mountain View ha lanzado Google eBooks, la mayor plataforma del mundo para la venta de libros electrónicos, con un catálogo de 300.000 títulos bajo derechos de autor y otros tres millones de obras que están en dominio público. (...)

Google quiere combatir a sus rivales electrónicos como Amazon, Apple o Barnes & Nobles utilizando su mejor arma: los estándares abiertos que le permitan llegar de la forma más fácil al máximo público posible.

Por eso, su primera premisa es que sus libros se podrán leer en cualquier formato y desde cualquier dispositivo, sea un PC, un portátil, un móvil, una tableta o un lector electrónico (eReader). Para ello, quiere utilizar al máximo el concepto de la nube, es decir, que el usuario no tenga que guardar en la memoria de sus dispositivos las obras sino que estén en Internet para que pueda disponer de ellas cuando quiera. (...)

Google también deja en manos del editor fijar el precio de cada libro sin que exista un límite como ocurre con el resto de los editores electrónicos, que varía en la horquilla de entre 9,99 y 14,99 dólares. "Nosotros solo vamos a ser el socio tecnológico de los editores. Ellos van a decidir el precio y todo lo demás", aclara Luis Collado, director de Google Books para España y Portugal.

En esa línea, Google no exigirá ningún tipo de exclusividad a ningún editor, dejando también en manos de este último la introducción de sistemas de protección anticopia, los DRM (Digital Rights Management o Gestión de Derechos Digitales).

Respecto a la forma de pago, Google también da dos opciones: o bien abonarlo a través de su propia plataforma de pago, la Google Checkout, o hacerlo mediante la que disponga cualquier tienda editorial on line que lo comercialice." (El País, Ciberpaís, 07/12/2010, p. 52)

13/12/10

Fab Labs 'democratiza' el proceso de producción con una red mundial de talleres


Neil Gershenfeld, teórico de Internet y promotor de los Fab Labs, en Madrid

"Ordenadores conectados a televisiones en Sudáfrica o un sistema de energía solar en India. Todos estos proyectos han nacido en Fab Labs -apócope de Laboratorios de Fabricación-, una red de talleres que está democratizando el proceso de producción.

Una revolución silenciosa que en 20 años culminará con una máquina capaz de transformar bits en átomos. Al menos eso augura el cerebro que hay detrás de los Fab Labs, Neil Gershenfeld.

Este catedrático del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) es la viva imagen que la sociedad tiene de un científico; al menos, en apariencia: gafas, pelo ensortijado y sonrisa traviesa. "Es común hablar de la revolución digital en telecomunicaciones y en informática. El teléfono pasó de analógico a digital.

Y la informática digital nos dio ordenadores. Va siendo hora de hablar de la revolución digital de la fabricación". Los alumnos de Gershenfeld ya trabajan en un aparato que transformará el código binario de la informática en materia. Es el sueño húmedo de la ciencia-ficción: el replicador, esa máquina que en Star Trek preparaba un té de la nada, está de camino.

Suena futurista pero teniendo en cuenta que Gershenfeld predijo que los ordenadores se parecerían a los libros -vaticinó el iPad-, puede que tengamos que tomarlo en serio.

Los Fab Labs están plantando la semilla del replicador. Son más de 50 en todo el mundo: Afganistán, Colombia, Kenia, España... "Cada año doblan en número, en 2011 habrá 100", predice Gershenfeld. El primero nació en Boston en 2002 financiado por la Fundación Científica Nacional (EE UU).

"La Fundación nos solicitó [al Center for Bits and Atoms, del MIT] que comunicáramos el resultado de nuestra investigación. Esos resultados eran un conjunto de herramientas [programas y máquinas] con el que se puede construir casi cualquier cosa.

Se nos ocurrió que para comunicarlo, lo mejor que podíamos hacer era cederlas", cuenta en Madrid Gershenfeld tras dar una charla en unas jornadas organizadas por Bankinter.

Así nació el primer Fab Lab, un taller con un conjunto de herramientas que permiten fabricar, por ejemplo, una tecnología capaz de rastrear a las ovejas en Noruega. Los laboratorios se expandieron como la pólvora.

"No había un plan para crear una red mundial. Los Fab Labs surgen de forma espontánea porque son necesarios, pero no hay nadie al mando", cuenta Gershenfeld. La fiebre Fab Lab contagió a España: hace ocho años Barcelona abrió el primero, el segundo está en Benasque, el tercero en Madrid y el cuarto en Sevilla.

La varita mágica que materializa los proyectos no es barata: incluye, entre otros instrumentos, una cortadora láser, una cortadora por control numérico, otra de vinilo; una máquina de fresado por control numérico y una impresora 3D.

"Cuesta más de 50.000 dólares, a los que hay que sumar 10.000 (7.559 euros) para materiales y otros 10.000 para acondicionar el edificio del taller", detalla Gershenfeld. Demasiado caro para montar uno en el garaje. "Es el paso previo al replicador. En 20 años las máquinas, el material, el software y el duro trabajo que se hace en un Fab Lab, se simplificará y abaratará. Crearemos una máquina con la que fabricaremos cosas en casa".

Gershenfeld tira de analogía: Internet necesitó una habitación llena de ordenadores para funcionar, hoy lo hace en el móvil.

La financiación de los Fab Labs varía: pública, empresas (el de Madrid ha arrancado con el dinero de Absolut Vodka), donaciones...

No hay secretos

"La idea es crear una plataforma comercial y mundial que los haga autónomos", explica este físico. Los Fab Labs son, según Gershenfeld, una respuesta a la crisis. "La mayoría de los grandes negocios surgieron en épocas de recesión. El mercado actual se basa en inventar un producto y en producirlo en una fábrica.

Nuestra filosofía es otra. Se trata de producir bajo demanda en laboratorios locales, independientemente de dónde se haya diseñado el producto". Un modelo de negocio que se sustenta en el código abierto y la transparencia: "No hay secretos, los Fab Labs comparten sus proyectos.

El software es de código abierto, para que el usuario pueda llevarse una copia a casa y aprender". Sobre las patentes, Gershenfeld razona: "No tenemos reglas sobre la propiedad intelectual, son inútiles. No protegen, son para ir a juicio".

Gershenfeld también es el teórico del Internet de las cosas, cuando todas ellas tengan una dirección IP y se comuniquen." (El País, Ciberpaís, 06/12/2010, p. 60)

10/12/10

La internet de los creadores

"Empresas e instituciones deben modificar su aproximación al problema. No se trata de proteger los paradigmas del siglo XIX y XX del ataque del XXI, sino de cómo podemos poner a los artistas y creadores del siglo XXI en la condición de ganar dinero", asegura Lessig, que considera el sistema CC como el primer paso hacia una legislación "justa, sensible y actual".

"Ante todo debemos admitir la diversidad de modelos creativos. Gracias a la tecnología digital, junto a los creadores profesionales, han aparecido muchas personas que crean por placer y no por dinero. En los siglos XIX y XX la ley afectaba solo a los profesionales, pero en el XXI los sujetos legales son dos, profesionales y aficionados, con exigencias bien distintas.

La legislación actual no garantiza la libertad que el creador aficionado necesita, ni apoya suficientemente a quien quiere vivir de su arte. Necesitamos un modelo capaz de impulsar el intercambio no comercial y de proporcionar un sistema eficaz, justo y remunerativo para la distribución comercial de las creaciones artísticas", indica Lessig. (...)

Se trata del caso Finnegans Wake, que enfrentó a la profesora de Stanford Carol Shloss al heredero de James Joyce, su nieto Stephen. Gracias a los estudios llevados a cabo por el Fair Use Project (FUP), creado para proporcionar apoyo legal a la libertad creativa y académica, Lessig pudo centrar su defensa en una nueva interpretación de la ley: el mal uso de los derechos de autor (copyright misuse). Tras años de pleitos, la profesora obtuvo el derecho de cita y Stephen Joyce fue condenado a pagar 240.000 dólares de indemnización (unos 183.000 euros).

"El Fair Use Proyect empezó en 2006 y sigue ampliándose con nueva casuística. Aunque sigo apoyándolo, ahora me estoy dedicando a un proyecto sobre la corrupción institucional y las prácticas que debilitan la confianza de la ciudadanía en las instituciones.

La esencia del sistema político americano es corrupta, porque ha desarrollado una dependencia excesiva del poder económico, que le empuja a ocuparse solo de los temas que afectan a los grupos sociales que hacen grandes donativos para las campañas políticas".

Mientras, el equipo legal del FUP se ha lanzado en una nueva batalla: obligar a la Corte Suprema de Estados Unidos a declarar inconstitucional una enmienda que ha vuelto a colocar bajo copyright miles de obras de autores extranjeros, que durante décadas eran de dominio público en el país norteamericano." (El País, Ciberpaís, 03/12/2010, p. 72)

06/12/10

Librería digital de Google

"Google se estrena por fin en el mundo de los libros. El gigante de Mountain View abre hoy en Estados Unidos su tienda editorial electrónica, la Google eBook Store , con un catálogo de 300.000 títulos bajo derechos de autor y la posibilidad de acceder a otros tres millones de obras que están en dominio público.

Google quiere hacer valer su filosofía de estándares abiertos para llegar al máximo público posible y, de paso, acabar con las actuales plataformas de Amazon , Apple (iBookstore) y Barnes & Nobles .

Por eso, promete que sus libros se podrá leer en cualquier formato y en cualquier dispositivo, sea un PC, un portátil, un móvil, una tableta o un libro electrónico (eReader). Bastará tener una conexión a Internet para poder tener acceso online a toda esa biblioteca.

También se podrán descargar en los eReader en los formatos más comunes -EPUB y pdf- con la única excepción del Kindle de Amazon, el gran dominador hasta el momento del mercado electrónico, y que tiene su propio formato AZM.

Google también deja en manos del editor fijar el precio de cada libro sin que exista un límite como ocurre con el resto de los editores electrónicos, que varía en la horquilla de entre 9,99 y 14,99 dólares. "Nosotros solo vamos a ser el socio tecnológico de los editores. Ellos van a decidir el precio y todo lo demás", aclara Luis Collado, director de Google Books y Google News.

En esa línea, Google no exigirá ningún tipo de exclusividad a ningún editor dejando también en sus manos de este último la introducción de sistemas de protección anticopia, los DRM (Digital Rights Management o Gestión de Derechos Digitales) en el caso de las descarga de libros. La autentificación para las lecturas online se harán con la contraseña y usuario de las cuentas de Gmail.

Respecto a la forma de pago, Google también da dos opciones: o bien abonarlo a través de su propia plataforma de pago, la Google Checkout , o hacerlo mediante la que disponga cualquier tienda editorial online que lo comercialice.

Lo que guarda bajo un estricto secreto la compañía californiana es que porcentaje del precio final se llevará ella y cuál corresponderá a la editorial, aunque Collado dio a entender que no habrá un ratio individual." (El País, 06/12/2010)

03/12/10

El Carritus de la compra. El comprador coteja los precios de los supermercados próximos al domicilio

"Busque, compare y encuentre alimentos más baratos a través de Carritus. Este nuevo servicio gratuito coteja al instante los precios de los supermercados más cercanos a su domicilio para que llene su cesta de la compra a golpe de clic.

La diferencia de precios entre el supermercado más económico y el más caro es del 32%, según el Observatorio de Precios del Ministerio de Industria. Sumando las ofertas de distintos productos se puede llegar a acumular un ahorro de hasta el 40%.

"Hay comparadores de mil cosas en Internet, salvo del sector alimentario. Se me ocurrió integrar en un mismo servicio un planificador de menús que permita hacer la lista de la compra, comparando los precios de los diferentes súpers cerca de casa, para finalmente elegir en cuál conviene comprar y hacerlo directamente desde el mismo portal", explica Jesús Haro, padre de esta empresa barcelonesa que salió al ciberespacio el 12 de noviembre con una inversión previa de dos millones de euros.

Carritus es un "comparador social" y un servicio de proximidad. Funciona en toda España, pero busca en los Caprabo, Carrefour, Eroski, El Corte Inglés y Mercadona de su código postal, a los que hará el pedido y le llevarán la compra a casa. En breve añadirán Hipercor y Alcampo.

El servicio incluye en sus comparativas las ofertas diarias de cada distribuidor para conseguir "calidad a buen precio". Cuando está hecha la selección, Carritus añade los costes de envío de cada supermercado. La compra final puede contener productos de dos grandes superficies diferentes, aunque el envío se hace por separado.

Este comparador inteligente también "sabe buscar la cantidad de producto que el cliente pide cuando, por ejemplo, el paquete de refrescos es de 24 unidades en su proveedor habitual y en la competencia está más barato, pero es de 12. Incluso propone automáticamente productos de la misma calidad y a menor precio", cuenta Haro.

Si ya es cliente de una gran superficie en Internet (se calcula que 2,5 millones de hogares han comprado en una de ellas este año), puede exportar sus listas de la compra directamente a Carritus o crear una nueva, con los menús que ha planificado para sus comidas.

"Carritus buscará las mejores ofertas por ti porque conoce el precio de todos los productos -de marca blanca o no- y folletos de ofertas. Es como el eDreams de los supermercados", asegura Haro.

El servicio es gratuito para comprador y distribuidor, "con los que no tenemos vínculo alguno. Vivimos de la publicidad de las marcas, fabricantes y de los supermercados que quieran anunciar sus promociones en el portal".

En sus dos semanas de vida, dice este primerizo emprendedor de 38 años, ha tenido "muchísima aceptación. El tráfico de visitas viene de las grandes ciudades -Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia y Bilbao-, el 95% de las transacciones de comercio electrónico en el supermercado". (El País, Ciberpaís, 29/12/2010, p. 76)