31/7/18

Bioimpresora 3D de piezas de ADN valenciana... a medio plazo podría servir incluso para imprimir insulina en casa

"Las bacterias son los organismos más abundantes del planeta. Podemos encontrarlas en todos los hábitats terrestres y acuáticos: aguas calientes, desechos radioactivos, las profundidades del mar, el interior de la corteza terrestre...

Y, gracias al trabajo que están desarrollando diez alumnos de la Universitat Politècnica de València (UPV), en un futuro no muy lejano, podremos también modificarlas de forma casera con una máquina sencilla del tamaño de una caja de zapatos.

El artilugio en cuestión ha sido bautizado como Printeria y es el proyecto con el que la UPV, en colaboración con el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP) -centro mixto de la UPV y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)- competirá del 25 al 28 de octubre en iGEM 2018, el concurso de biología sintética que organiza anualmente el Massachussets Institute of Technology (MIT) en Boston (Estados Unidos).

Hoy por hoy, Printeria está pensado como una poderosa herramienta didáctica y artística, además de como un sistema de automatización de procesos de laboratorio, pero a medio plazo podría servir incluso para imprimir insulina en casa.

Printeria consta de un software, un hardware y un kit compacto de laboratorio; y pese a su apariencia, es tan sencillo de manejar como una impresora doméstica. De hecho, cuenta con un sistema de carga de líquidos similar a la de los cartuchos de impresora, y como ellos, son sustituidos por recambios cuando se agotan. "Es intuitivo, es simple, es doméstico y puede cambiar el mundo", afirma Roger Monfort, estudiante del Grado en Ingeniería Biomédica y líder de iGEM UPV.

Como otras revolucionarias impresoras 3D, Printeria tampoco usa tinta como material de impresión, sino una amplia colección de piezas de ADN que, gracias a la tecnología Golden Gate, se ensamblan para obtener diferentes unidades de transcripción que modifican genéticamente un chasis bacteriano específico.

"La idea", explica Monfort, "es que los profesores de instituto puedan tener uno en clase para que los alumnos pasen de la teoría a la práctica y aprendan in situ a modificar organismos genéticamente, empezando por lo básico: añadir fluorescencia a una bacteria o un aroma a menta. Y que, con ello, pierdan el miedo a la biología sintética".

En cualquier caso, como indica el líder de iGEM 2018, "tiene más aplicaciones. 

Hemos previsto una versión profesional para investigadores, equipada con un software más completo. Será como tener un laboratorio convencional en un tamaño mini que, gracias a sus opciones más avanzadas, puede automatizar procesos de modificación genética más complejos. Con eso, liberamos al científico de las prácticas más mecanizadas y garantizamos la calidad del resultado, puesto que secuencia operaciones que ahora se hacen prácticamente a mano".

"Así mismo", añade Monfort, "permite al bioartista producir sus propias materias primas a partir de organismos vivos. En el bioarte se utilizan bacterias, tejidos, cultivos, etcétera, como expresión de multitud de posibilidades creativas. 

Printeria facilita y democratiza este tipo de arte experimental, puesto que pone al alcance de cualquiera materiales vivos y únicos", concluye el líder de iGEM UPV.
iGEM UPV forma parte de Generación Espontánea, el programa de la UPV destinado al fomento de actividades extracurriculares realizadas por grupos, equipos y/o asociaciones de la Universidad, contribuyendo de esta manera al desarrollo formativo y adquisitivo de competencias transversales.

Formado por diez estudiantes de diversas disciplinas -Biotecnología, Ingeniería Biomédica, Ingeniería Informática, Ingeniería en Tecnologías Industriales, Ingeniería Eléctrica y Bellas Artes- al equipo le espera un intenso verano en el laboratorio.

La UPV participa en iGEM desde el año 2006 con excelentes resultados. Todos los proyectos presentados obtuvieron la máxima valoración del jurado (medalla de oro) y dos de ellos, Sexy Plant, en 2014 y Hype It, en 2016, consiguieron además premios especiales.

iGEM (International Genetically Engineered Machine) nació en 2003 como una competición de verano dirigida a los alumnos del MIT. Tan solo un año después, la prueba adquirió carácter internacional y su crecimiento ha sido de impresión. No en vano, esta edición hay inscritos 340 equipos de todo el mundo. Entre ellos, el próximo mes de octubre, intentará sobresalir la UPV con Printeria. "             (Imprimalia, 28/07/18)

30/7/18

Premiado el proyecto de filamento para impresión 3D a partir de hueso de aceituna

"El Departamento de Territorio y Sostenibilidad de la Generalidad de Cataluña y el Parc de Recerca UAB han entregado los premios a los dos proyectos ganadores de la octava edición del Programa de Generación de Ideas, una iniciativa para dotar de herramientas al personal investigador y doctorando en la creación de soluciones innovadoras en economía circular.

El primer premio, galardonado con 2.500 euros y seis meses de incubación en el edificio Eureka del Parque de Investigación UAB, ha sido para el proyecto Greene3D, que combina innovación y economía circular. Laura López Mir, doctora en física de Materiales por el Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona (ICMAB), y Beatriz Espinosa Aquino, doctoranda en el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la UAB (ICTA), han propuesto el desarrollo de material sostenible destinado a la impresión 3D a partir de residuos orgánicos y bioplástico.

Utilizan como residuo el hueso de aceituna, un recurso muy abundante y accesible en España. Actualmente, el hueso de aceituna ya se utiliza como biocombustible, como aditivo para cemento y cerámica o como filtro de metales pesados. Las dos emprendedoras le añaden la ventaja de la fabricación a medida que ofrece la tecnología 3D. Entre las potenciales aplicaciones del material se encuentran la absorción de metales pesados, el filtrado de aire o las piezas industriales ligeras con propiedades de aislamiento acústico y térmico.


El segundo premio del Programa, que consta de 1.500 euros y 6 meses de incubación en el edificio Eureka, se lo ha llevado Cerclab, impulsado por Marta Santamaría, investigadora de la Universidad Politécnica de Barcelona y Gerardo Ezequiel y Erica Volpini, socios fundadores de Semeilla. Se trata de un laboratorio 4.0 que tiene el objetivo de aprovechar el plástico reciclado para crear nuevos productos de valor. Desde una perspectiva de innovación social y colaborativa, Cerclab incluye un espacio físico de recuperación y transformación de plástico reciclado de los residuos de envases.

Además, también contempla una plataforma web de innovación abierta donde se impartirán cursos de innovación social y tecnológica y es fomentará la colaboración y sinergias entre usuarios promocionando la inclusión sociolaboral de personas con diversidades o en riesgo de exclusión.

Los proyectos han sido valorados por un jurado formado por Iván Martinez, vicegerente de Investigación de la UAB; Mireia Cañellas, responsable de Desarrollo Sostenible del Departamento de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat de Cataluña; Konstantinos Kourkoutas, coordinador del CORE Ciudades Inteligentes y Sostenibles de la UAB, y Joan Fresno, responsable técnico del Consorcio para la Gestión de Residuos del Vallès Occidental.

La octava edición del Programa de Generación de Ideas se ha centrado en el sector de la economía circular, que pretende romper con el concepto lineal e insostenible de extraer, producir, consumir y tirar. El objetivo era crear sinergias entre investigadores, empresas, entidades y ciudadanos para generar proyectos capaces de ofrecer nuevos modelos de consumo y producción sostenibles a partir de propuestas de expertos en la temática.

Durante un mes y medio, una veintena de investigadores de universidades catalanas y de centros de investigación han recibido formación para generar soluciones de mercado a partir de su investigación y resolver retos de la economía circular. Todos ellos han trabajado en equipos multidisciplinares para desarrollar su proyecto innovador y han sido asesorados por mentores expertos.

Desde la primera edición, el Programa de Generación de Ideas ha generado 83 proyectos, de los que han surgido 7 patentes y se han creado diez nuevas empresas innovadoras : Ovatec, AEInnova, Bioeclosion, Crowdmobile, Axia, Mass Factory, Make-R , Pump-it, Sensing Solutions y Visual Tagging sevicia."              (Imprimalia, 13/07/18)

23/7/18

Impresión 3D para facilitar la ingesta de comidas a los ancianos


"La compañía barcelonesa DomusVi está incorporando impresoras 3D en las cocinas de sus residencias para preservar las características visuales de los alimentos y hacer más atractivos los platos que se ofrecen a las personas mayores alojadas en sus centros, según Alimarket.

 Uno de los principales problemas de nutrición en los mayores es la pérdida del apetito derivada de restricciones alimentarias por problemas de salud, de masticación o de deglución. Las impresoras 3D permiten dar una forma muy realista a alimentos texturizados y triturados, de forma que residentes con dietas blandas pueden recuperar el placer de disfrutar de, por ejemplo, un trozo de pan con chocolate. Recuperar el placer por la comida mejora las condiciones nutricionales de los mayores, con dietas más equilibradas y, en definitiva, mejora su salud.

El primer centro en implantar esta innovadora técnica ha sido la residencia DomusVi Bonanova, en Barcelona, en la que ya se sirven platos texturizados con dibujos tridimensionales, de lo que resulta un mejor nivel de aceptación del menú.

Con la impresora 3D el personal de cocina da forma a los platos texturizados. Se pueden presentar con su aspecto original o como flores u otras presentaciones agradables a la vista. Las impresoras funcionan de manera similar a una manga pastelera robotizada: añaden capas de comida reproduciendo el dibujo predeterminado en tres dimensiones.

Los platos se elaboran de la manera tradicional y se texturizan para conseguir un puré espeso. Este se incorpora en cartuchos (de forma similar a las jeringuillas), se programa el dibujo tridimensional que se quiere realizar y, mediante émbolos automáticos, la máquina dosifica cada ingrediente en la cantidad y el lugar programados hasta que realiza el diseño. El resultado es un plato sabroso con una esmerada presentación.

“La apariencia atractiva de los platos no solo predispone a una mayor satisfacción con la comida, sino que favorece la ingesta de los mismos, ya que, como dice la cultura tradicional, la comida entra por los ojos”, explicó, Nekane Cárdenas, nutricionista de DomusVi. Cárdenas agregó que “la alimentación de las personas mayores se asocia muchas veces a adjetivos como rutinaria, no atractiva, aburrida, poco imaginativa, especial etc."             (Imprimalia, 19/07/18)

20/7/18

Lockeed Martin imprime en 3D una redoma aeroespacial de titanio


"La empresa aeroespacial estadounidense  Lockeed Martin ha utilizado  una impresora 3D para crear una redoma de titanio que puede servir de tapa a tanques de combustible de satélites y prevé una reducción de tiempo de entrega de dos años a tres meses.

Lockheed Martin está ultimando las pruebas de control de calidad de un nuevo componente impreso en 3D destinado a la industria espacial: una redoma, construida en titanio, que permitirá sellar como una tapa los depósitos de combustible para satélites.

La pieza tiene 1,2 metros de diámetro, y es la mayor  que hasta ahora se ha impreso en 3D para la industria espacial. Para ilustrar sobre su tamaño, Lockheed Martin creó una infografía mostrando que caben en ella 530 donuts y 6.225 pelotas de tenis de mesa o 1.191 tazas de café.

La compañía explica que el titanio es el material ideal para  resistir las duras condiciones de viaje en el espacio, pero para construir piezas con esta materia prima los fabricantes desperdician cerca del 80% del material en la fabricación tradicional, además de ser necesarios años para terminarlas.

A través de la impresión en 3D, la empresa consigue entregar un tanque de combustible en titanio en tres meses, en lugar de los dos años anteriormente necesarios. En el futuro, Lockheed Martin espera producir satélites dos veces más rápido, reduciendo los costes a la mitad. Los ingenieros y técnicos están evaluando con rigor la estructura, realizando pruebas para probar su tolerancia en el espacio, tal como requirió la NASA.

El fabricante va a construir la cápsula para la tripulación del Orión de la NASA a través de 100 componentes impresos en 3D."              (Imprimalia, 18/07/18)

19/7/18

En Málaga diseñan un dispositivo bucal impreso en 3D contra la apnea del sueño

"Investigadores del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Málaga, en colaboración la empresa de ortodoncia Ortoplus, han diseñado un método matemático para fabricar un dispositivo a medida que permite avanzar la posición habitual de la mandíbula mientras se duerme, facilitando así el paso del aire durante las horas de sueño. 

Con ello, se mejora la apertura de las vías respiratorias y se evitan los ronquidos al mismo tiempo que la suspensión transitoria de la respiración, conocida como apnea.

Este aparato personalizado se caracteriza por su elaboración con materiales biocompatibles, es decir, aquellos componentes naturales o artificiales que pueden estar en contacto con el cuerpo humano y también se pueden implantar en un organismo vivo.

Además, este mecanismo se fabrica en una impresora 3D a partir de un estudio exhaustivo del movimiento mandibular. Hasta el momento, los investigadores han producido varios prototipos con los que han realizado los ensayos clínicos.

La novedad de este nuevo estudio, titulado ‘Cam synthesis applied to the design of a customized mandibular advancement device for the treatment of obstructive sleep apnea’ y publicado en la revista 'Mechanism and Machine Theory', es la capacidad de diseñar de forma personalizada cada dispositivo, empleando una radiografía que recoja datos morfológicos de cada persona.

 Así, se combina con un análisis cinemático, es decir, un estudio de la mandíbula que ofrece parámetros capaces de predecir su movimiento, sobre todo durante las fases de descanso.

Las mediciones, que también pueden realizarse mediante escáner, proporcionan a los expertos información detallada del estado y comportamiento de la mandíbula. “Datos como las medidas del avance o retroceso de la mandíbula con la boca cerrada respectivamente, o bien cuál es la apertura máxima de la boca, resultan indispensables para poder desarrollar un dispositivo eficaz y con garantías”, explica el investigador de la Universidad de Málaga Alex Bataller, uno de los responsables de este trabajo, a la Fundación Descubre.


Igualmente, otra de las mejoras que aporta este sistema es el empleo de un par de piezas simétricas, llamadas levas, que permiten que la mandíbula realice sus movimientos naturales. Al mismo tiempo, evitan que se desplace hacia atrás mientras se abre la boca al respirar. “Esta férula incorpora dos levas con perfil a medida para cada paciente en vez de levas con perfil recto como hacen las convencionales, porque de este modo se garantiza la movilidad dirigida de la mandíbula”, detalla este investigador.

Con la incorporación de estos dos elementos que respeta el movimiento mandibular, ya que los expertos pretenden que el sistema no represente una sensación de ahogo o falta de autonomía para los pacientes. “Estas son algunas de las principales quejas hacia los actuales sistemas que existen en el mercado por parte de quienes usan estos dispositivos convencionales”, asegura Bataller.

Para fabricar los prototipos de este aparato de avance mandibular, los investigadores han empleado una impresora en 3D que permite reproducir con total exactitud las dimensiones y características técnicas de la férula. 

“Esta tecnología permite obtener una réplica exacta de lo que buscamos, así como aprovechar la materia prima sin apenas generar desechos. Lo que nos da la oportunidad de innovar sin interrumpir la producción”, aclara el profesor Juan Cabrera, co-autor de esta investigación.

En este sentido, los expertos trabajan paralelamente en la búsqueda de materiales biocompatibles alternativos al plástico transparente convencional, uno de los principales componentes usados a día de hoy. “Con el uso, este compuesto va adquiriendo un tono amarillento y al entrar en contacto con la boca una media de 8 horas diarias provoca un desgaste acelerado. 

Por ello, estamos probando con otros materiales sintéticos o de origen orgánico diferentes al plástico que tenga una vida útil mayor y que estén exentos de peligros al implantarlos o al entrar en contacto con tejidos vivos, en este caso, la boca”, apunta Cabrera.

Todos los ensayos realizados por estos especialistas se han probado directamente en personas que padecen trastornos del sueño, concretamente apnea obstructiva del sueño y han resultado positivos. “La experiencia directa es la única vía para determinar si este tipo de dispositivos satisface las necesidades de pacientes con trastornos de sueño y que puedan mantener la boca cerrada o abierta mientras duermen sin que les provoque situación de angustia o sensación de ahogo”, señala Cabrera. 

Este trabajo de investigación es el resultado de un convenio de colaboración entre la  Universidad de Málaga y la empresa 'Ortoplus', que han financiado este proyecto. La siguiente fase de dicho estudio, en el que ya trabajan los científicos, se centra precisamente en la búsqueda de nuevos biomateriales más resistentes y duraderos que los actuales elaborados a partir de plásticos.

* Más información, en el siguiente enlace:

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0094114X18300867  "

18/7/18

Reconstrucción vaginal mediante impresión 3D en Alicante

"Prótesis vaginales realizadas mediante tecnología 3D que ayudan a reconstruir la vagina, simplificando el proceso quirúrgico y de cicatrización posterior, lo que repercute en una mejora de la calidad de vida para las pacientes afectadas.

Este, según Información,  es el proyecto realizado por la Universidad Miguel Hernández y el Hospital de Sant Joan (Alicante), con el apoyo económico de la Fundación Fisabio y que ha sido elegido por el Instituto Tecnológico de Massachusetts para ser presentado en el Programa de Mentorización Internacional del organismo, junto a otros cinco proyectos españoles.

Al frente de esta iniciativa se encuentra la ginecóloga María Isabel Acién, la impulsora de esta prótesis, realizada con tecnología 3D y construida con ácido poliláctico, que ya cuenta con numerosos ensayos clínicos y que está a la espera de que sea certificada para poder implantarse de forma generalizada en los hospitales.

Mejorar el proyecto con las aportaciones de los mejores médicos e investigadores a nivel internacional es el objetivo de este programa, que comenzará en unos días en Boston y que se extenderá hasta diciembre, con el objetivo de perfeccionarlo y buscarle salida en el mercado internacional.


Como explica la doctora Acién, esta prótesis puede utilizarse desde en los casos de mujeres que nacen sin vagina y necesitan una reconstrucción, hasta los casos de mutilaciones genitales de tipo tres, en los que es necesario reconstruir el órgano genital, «con el fin de que las pacientes puedan llevar una vida normal en todos los sentidos, incluyendo las relaciones sexuales», asegura.

De esta forma, su participación en este programa de mentorización supone todo un impulso y «un orgullo, ya que han sido seleccionados otros proyectos con un gran aporte económico detrás, y nosotros, con muy poquito, hemos conseguido estar ahí», señala. Además, se trata de todo un hito en el sentido de que «rara vez se consigue que se respalde un proyecto relacionado con la mujer de una forma tan específica que afecte a un pequeño grupo de pacientes, por lo que también es un orgullo en ese sentido».

Así, durante los próximos meses, se abordarán mejoras en el proceso de desarrollo, construcción y comercialización, con el fin de que el producto, que ya cuenta con numerosos ensayos clínicos, dé el paso hacia los hospitales como una técnica más de reconstrucción vaginal.

El equipo trabajará codo con codo con expertos internacionales, y en diciembre se presentarán los avances conseguidos fruto de esa colaboración, por lo que la investigación podrá ser premiada para, de esa forma, conseguir el empujón necesario para su comercialización en todo el mundo, concluye la doctora Acién."             (Imprimalia, 15/07/18)

17/7/18

La impresión 3D se instala en los hospitales españoles

"Hace tiempo que la impresión 3D comenzó a ser una parte importante de la medicina y de la sanidad en el mundo, pero es en el campo de la seguridad y el mantenimiento donde ha comenzado a instalarse en los hospitales españoles, suponiendo un ahorro y una rentabilidad clave para su incorporación.

La tecnología aditiva sigue haciéndose hueco en cada uno de los sectores que conforman el tejido industrial y buena muestra de ello es el crecimiento que ha tenido en el último año en países como España, donde ha multiplicado exponencialmente su número de ventas y el rango de aplicaciones.

Desde noviembre de 2017, el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza cuenta, entre sus numerosos equipos, con una DT600 de Dynamical Tools. Una impresora 3D que, en palabras del director de seguridad del hospital, José Ramón Vera, “puede ser muy rentable para el mantenimiento de centros sanitarios”.

Allí, empezaron a ver que tenían “necesidad de ciertas piezas que podían realizarse con la impresión 3D” y decidieron sumarse al cambio que propone la incorporación de este tipo de tecnología. Un proceso que, si bien no es fácil para aquellos que no están familiarizados, supone “un gran avance y unas altas cotas de rentabilidad”.

LA INCORPORACION DE LA IMPRESIÓN 3D EN CENTROS SANITARIOS

La versatilidad que aporta la impresión 3D en general, junto con el carácter industrial y la total compatibilidad de la DT600 con numerosos materiales fueron lo que impulsaron al hospital a tomar la decisión de adquirir la impresora de Dynamical Tools.

La impresión 3D “puede ahorrar mucho dinero en el mantenimiento de un hospital dado que muchas de las piezas de los equipos tienen un coste bastante importante y con una solución como esta para su fabricación creo que puede ser muy rentable” afirma José Ramón Vera.

Desde su incorporación, no han dejado de dar servicio a numerosos departamentos, desde dar soporte a equipos de electromedicina, hasta llegar a desarrollar un pulsador del que José Ramón se muestra tremendamente orgulloso. 

Un pulsador compuesto por un botón táctil de un ascensor unido a una pieza impresa junto con una placa mecánica, que conforma un gran avance para las llamadas que un paciente con una movilidad muy reducida tenga que hacer al equipo de enfermería, adaptando dicho pulsador a alguna de las partes que el paciente pueda mover.

“Llegará un momento en el que, ojalá, todos los servicios y todos los sectores de los hospitales de Zaragoza nos demanden piezas y necesitemos más impresoras, incluso otras tecnologías y otros tipos de fabricación” dice el director de seguridad.

La DT600 está trabajando 24h al día gracias a la versatilidad y a la demanda actual de piezas. La reducción del tiempo en la fabricación piezas, la realización de prototipos y la rapidez en solucionar problemas que puedan surgir ha supuesto un gran cambio en el mantenimiento del hospital.

EL FUTURO

José Ramón abre la puerta también a la incorporación de la impresión 3D en otros centros sanitarios: “El que no vea esa rentabilidad es que no quiere verla. Esto es rentable si o si”.

El equipo de Dynamical Tools quiere agradecer personalmente a José Ramón y a todo su equipo el trabajo que realizan y su predisposición."              (Imprimalia, 13/07/18)

16/7/18

Combinación de magnetismo e impresión 3D para mover piezas metálicas, tecnología de la empresa gallega Nort3D




"La empresa gallega Nort3D ha sido seleccionada por la aceleradora Business Factory Auto (Xunta de Galicia, Zona Franca de Vigo y PSA) merced a su proyecto Simaxsu, un sistema compuesto por impresión 3D y magnetismo para mover piezas metálicas y que permite ahorrar en aire comprimido y mejorar en la producción.

Esta compañía pontevedresa lleva cuatro años en el mundo del 3D. Cubre todo el proceso de desarrollo del producto. «Somos competitivos diseñando y fabricando todo tipo de piezas, además de modelar y fabricar todos los elementos auxiliares para la cadena de producción, como cunas, embalajes o útiles de cadena», han declarado a La Voz de Galicia dos de sus seis miembros, Gonzalo Piñeiro y Óscar García.

«Dentro de este mundo -afirman- existen distintas tecnologías y materiales. Desde los más conocidos, plásticos en forma de hilo, hasta las más complejas técnicas con aceros y metales técnicos. Nosotros disponemos de diversas tecnologías. La impresión en metal es un reto del futuro».

La fabricación aditiva tiene sus principales bazas en el coste y la rapidez. «No quiere decir que sea porque el diseño, la fabricación y el postprocesado tienen un coste apreciable, pero para series muy cortas o piezas únicas, el precio es inferior a otras tecnologías. Lo mismo con la rapidez. Fabricar una pieza lleva muchas horas, pero el proceso global es de muy corta duración, permitiendo encontrar errores o continuar con el ciclo de desarrollo de forma fluida».


Nort3D fabrica útiles para todo tipo de industrias. «Ha costado entrar porque la tecnología tuvo que evolucionar y hubo que hacer de demostradores en muchos casos. Hoy por hoy, muchas empresas cubren sus necesidades con estas técnicas». También fabrican para el sector sanitario. Un ámbito complejo en el que el 3D tiene mucho que decir.

 «Permite obtener réplicas o biomodelos exactos a partir de TAC y ensayar previamente cirugías, permitiendo reducir los tiempos y los riesgos de las mismas. Otro campo es la ortopedia». Es decir, una fabricación con todos los detalles, en menos tiempo y con menos costes. Un mercado mundial que mueve más de 3.500 millones de dólares al año."                 (Imprimalia, 06/07/18)

13/7/18

Armas de destrucción matemática. Cómo el Big Data aumenta la desigualdad y amenaza la democracia

"[Por mor de la simplicidad, marcaré entre paréntesis y con números arábigos las páginas del libro que comento, según la edición castellana: Cathy O’Neil, Armas de destrucción matemática. Cómo el Big Data aumenta la desigualdad y amenaza la democracia, trad. de Violeta Arranz de la Torre, Madrid, Capitán Swing, 2018.]

Sin caer en determinismos tecnológicos, cualquiera con una mínima sensibilidad materialista aceptará que los instrumentos técnicos han sido elementos relevantes en el desarrollo de las instituciones políticas.

 Aunque podamos declarar la autonomía de los principios normativos que regulan nuestras aspiraciones políticas, su realización depende en muchas ocasiones de que dispongamos de medios técnicos que nos lo faciliten.

 Podemos ser unos incondicionales de la libertad de expresión, pero tenemos que aceptar que para que de facto disfrutemos de todo el contenido implicado en ese principio normativo, hacen falta muchísimas más cosas además de su reconocimiento formal en un texto legal. 

No hace falta pensar en sofisticadas tecnologías como la imprenta, la fibra óptica o el 3G: algo tan sencillo como la escritura es un elemento técnico fundamental para el ensanchamiento de la libertad de expresión e información. Lo es del mismo modo que disponer de técnicas de contabilidad resulta esencial para llevar a cabo programas de redistribución de riqueza a gran escala, o una red de telégrafos para conseguir una centralización estatal eficaz.

 Los principios normativos, decía, son autónomos de cada contexto tecnológico —Thomas Jefferson defendía la libertad de expresión con intuiciones muy similares a las de Pericles, aunque la mayoría de atenienses fueran analfabetos, no tuvieran correo postal ni conocieran la imprenta—, pero es innegable que las herramientas técnicas abren (o cierran, si están del lado del tirano) las posibilidades de institucionalización y su realización de facto.

1. Un ejemplo para explicar la principal idea del libro

Los modelos matemáticos son una de esas herramientas técnicas que en la era del big data —la capacidad para generar y procesar datos masivamente— afectan de lleno a nuestra vida sociopolítica. Para lo que a nosotros nos interesa, podemos hablar de un modelo matemático como un conjunto de normas que traducen datos en predicciones. 

Los puede haber más y menos sofisticados, pero la modelización de la realidad social es una capacidad cognitiva que usamos constantemente. La autora no insiste en ello, pero es fácil entender el uso pernicioso del big data como sesgo cognitivo a escala masiva y camuflado por matemáticas. Veamos el siguiente, basado en un prejuicio racial (que lo alimenta):
  1. Datos brutos: a veces roban productos de mi tienda; tengo alguna información acerca de esas personas y me fijo en alguna característica llamativa para mí, como su acento, su color de piel, su manera de vestir, etc.
  2. Procesamiento, busco correlaciones: la mayoría de ladrones a los que he pillado han resultado ser negros.
  3. Predicción: lo más probable es que si un negro entra mi tienda, será para robar; indicaré a mi guardia jurado que les vigile con especial atención.
El modelo es simple y se basa en una sencilla correlación de dos variables (hurtos y color de piel) que justifica la acción de prestar más atención a la vigilancia de ese tipo de clientes. 

Mi cerebro hace ese pequeño cálculo y orienta mi acción, haciéndome confundir correlación con causalidad. Para que un inofensivo algoritmo o modelo matemático se convierta en un “arma de destrucción matemática” (ADM) suele cumplir tres características:
  1. Opacidad (o incluso invisibilidad): ¿saben mis clientes que trato de predecir si me roban o no?, ¿saben que el color de su piel es una variable relevante en mi modelización de los hurtos?
  2. Bucle de retroalimentación: en lugar de contrastar mi modelo con una prueba empírica rigurosa (para descubrir si existe causalidad entre el color de piel y el robo), asumo que las correlaciones son vínculos causales y a medida que aplico mi modelo, mi propia generación de datos comienza a sesgarse por las correlaciones que había observado originalmente. Como vigilo más a los clientes negros, descubriré más hurtos suyos que de otros grupos que pudieran ser relevantes, retroalimentando la correlación inicial del modelo en cada iteración. Las ADM frecuentemente toman la forma de profecías autocumplidas.
  3. Escalabilidad: a parte de la escasa sensibilidad racial, poco se le puede impugnar a un tendero prejuicioso que con su pequeño modelo mental alimenta su propio sesgo cognitivo. Pero las ADM que trata O’Neil son a escala nacional y se basan en gran cantidad de datos —por eso afectan a tantas personas—. Aunque podría contar como otra característica más, la escalabilidad suele ir asociada al uso de variables sustitutivas [1].
1.1. Dos casos relacionados: la predicción de la reincidencia y del crimen

Como el comentario de este libro es una mera excusa para abordar cuestiones filosófico-políticas de mayor calado, me remitiré a exponer dos de los muchos casos que el libro desarrolla, para dar una muestra del funcionamiento de las ADM. Es bien sabido que una revisión de la jurisprudencia penal estadounidense revela sesgos racistas por parte de los jueces.

 Una manera de evitar la arbitrariedad que supone la sensibilidad política del juez es usar un algoritmo auxiliar que predice la reincidencia del reo, ayudando así a determinar cuántos años debería ir a la cárcel o si le otorgan la condicional: “podríamos pensar que la utilización de modelos de riesgo informatizados nutridos con datos debería reducir la influencia de los prejuicios en las condenas y contribuiría a que el trato impartido sea más imparcial” (p. 35).

El LSI-R es uno de esos algoritmos ampliamente utilizados en Estados Unidos, que basa sus resultados en cuestionarios que rellenan los mismos presos: “¿Cuántas condenas previas ha tenido?”, “¿Qué papel tuvieron otras personas en el delito?”, “¿Qué papel tuvieron las drogas y el alcohol?”, “¿Cuándo fue la primera vez que tuvo trato con la policía?”.

El modelo elabora sus predicciones de acuerdo a correlaciones que podríamos pensar que son razonables [2], por ejemplo, si el reo tuvo su primer encuentro con la policía con 13 años o si su hermano fue también delincuente, el algoritmo le asignará mas probabilidades de reincidir, porque hay una masiva base de datos [3] según la cual otros condenados con las mismas características fueron reincidentes.

Si le hacemos esa pregunta [sobre si sus familiares o amigos tienen antecedentes] a un condenado que se haya criado en un barrio de clase media, es mucho más probable que la respuesta sea no (…) el cuestionario no pregunta por la raza, ya que esa pregunta es ilegal, pero teniendo en cuenta la abundancia de detalles que obtiene de la vida de cada preso, esa única pregunta ilegal es prácticamente superflua (p. 37).

La herramienta es tremendamente eficiente y ahorra muchísimos recursos al sistema judicial, resolviendo mucho más rápido los procesos. Pero ¿sería aceptable que un fiscal argumentara contra la prisión condicional del acusado señalando que sus padres eran unos delincuentes?

Algunos cuerpos de policía en EE.UU. usan PredPol: una aplicación en la que “los datos de entrada principales son la tipología y localización de cada delito, así como el momento en que tienen lugar” (p. 109), por lo que a priori no cometería la misma injusticia que el LSI-R. La aplicación divide un mapa en zonas de diverso riesgo para así distribuir las patrullas policiales. 

Y otra vez aparece el bucle de retroalimentación: se envían más patrullas a barrios de mayor “desorden” (en los que abundan delitos menores), que a su vez producen más encuentros con la policía, que a su vez aumentan las correlaciones en la base de datos, que a su vez hace que se envíe al mismo lugar más policía, etc.

La policía de Los Ángeles podría decidir eliminar los delitos menores de los datos de entrada del modelo —posesión de pequeñas cantidades de droga, beber en la calle, hurtos en comercios, grafitis, multas de tráfico…—, pero cuando eso ocurre “la capacidad de predicción” se ve muy reducida, ya que los delitos graves, como los grandes robos, los asesinatos o las violaciones se producen de manera dispersa por el mapa.

 Lo que PredPol hace, concluye O’Neil, es “un mapa de la pobreza” (p. 113) y la “criminaliza”, “convencidos en todo momento de que nuestras herramientas no solo son científicas, sino también justas” (p. 115).

PredPol es un gran ejemplo de cómo los algoritmos son meros deudores de los sesgos, vicios y virtudes de sus diseñadores. Hay delitos, como las grandes estafas financieras, que no están localizadas en un mapa; o crímenes, como casos de corrupción, que se trenzan en restaurantes e instituciones de distritos financieros y que cuando se descubren no dan lugar a un parte policial que añada un punto en el mapa.

 La herramienta no solo funciona de manera pésima, sino que se funda en una criminología pobre, anticuada y conservadora. Lo mismo con la herramienta que usa la policía de Chicago: ¡hostigaban a jóvenes inocentes en base a su red de amigos de Facebook! (p. 129). Esta manera de usar las ADM legitima el statu quo mediante la técnica: “los procesos de big datacodifican el pasado. No inventan el futuro” (p. 252).

Con ligeras variaciones, este es el funcionamiento general de las ADM que describe el libro. En general, su carácter pernicioso redunda en que cuando segmentan la base de datos nos agrupan con gente “similar” a nosotros y nos asignan sus comportamientos. 

Muchas veces las correlaciones que se extraen del big data son reales, como la relación entre colesterol e infartos, lo cual no quiere decir que su uso sea justo, por ejemplo, que alguien no pueda acceder a un puesto de trabajo por su nivel de colesterol —o que le penalicen en el sueldo con un sobrecoste del seguro médico porque un algoritmo dice que el que está gordo es más propenso a morir y trabajar peor (p. 217)—. 

Otro tipo de correlaciones, también verdaderas, son usadas para reducir la capacidad de negociación de los más débiles [4]: por ejemplo, que si uno tiene familia a su cargo y está en el paro, será más propenso a aceptar condiciones de préstamo leoninas [5].

2. Tres reflexiones filosófico-políticas en torno al libro

2.1. Agencia humana y eficiencia en el sistema penal

A mi parecer, lo que todos los ADM que Cathy O’Neil expone tienen en común es la negación de la capacidad de agencia de los seres humanos. Las herramientas que modelizan nuestro comportamiento gracias al big data tienen una visión del libre albedrío propia de Calvino.

El modelo matemático procesa información de gente “como nosotros”, y nos agrupa según de qué se trate: por nuestro código postal, por una deuda similar en nuestra tarjeta de crédito, por nuestra edad, gustos culturales parecidos, hábitos alimenticios, etc.

 De esa información y de las múltiples correlaciones deduce un comportamiento, nos asigna un grupo, “microsegmenta” la base de datos: nos asigna un perfil de acción. Esa asignación de perfiles no es algo diferente en el caso del márquetin [6], que lo que hace es detectar los perfiles en los que se intersectan mayor cantidad de vulnerabilidades.

Ahora bien, de cara al sistema judicial, la sola idea de que se anule nuestra capacidad de agencia es desastrosa. El tratar de “predecir”, aunque sea teóricamente, si alguien cometerá un crimen es un absurdo desde el punto de vista del derecho, pues contradice la idea de responsabilidad moral y penal: si fuera cierto que estoy determinado (por mi infancia, mi familia, mis amigos, mi código postal…) a cometer un delito, ¿cómo se me puede exigir responsabilidad por ello? 

El intento de predicción y prevención del crimen mediante el sistema penal, propio de una novela orwelliana, socava uno de los pilares del Estado de derecho: los programas expuestos en este libro son un tenebroso ejemplo que retroalimenta las desigualdades e injusticias existentes.

Pero es que los algoritmos del sistema penal cometen otro grave error. La “eficiencia” que buscan, el “ahorro” de tiempo y recursos, no son principios constitucionales. 

La justicia y la imparcialidad, sin embargo, sí; principios, de hecho, bastante ineficientes, caros. Un juicio con acusación y defensa, presentación de pruebas, testigos, con varias posibilidades de apelación a tribunales, crea un sistema ineficaz y largo. Consume una enorme cantidad de recursos y todo a cambio de garantizar un juicio justo o respetar la presunción de inocencia del acusado. 

Esta cuestión la comenta muy brevemente O’Neil ––una excepción de altura filosófica en un libro lleno de crudos estudios de caso––: “en la lógica implícita en la Constitución [estadounidense], dejar en libertad a alguien que pudiera haber cometido un delito, por falta de pruebas, es menos peligroso para nuestra sociedad que encarcelar o ejecutar a una persona inocente” (p. 119).

 El LSR-I es un caso de fetichismo tecnológico: el descubrimiento de una técnica, a priori útil, ha difuminado los principios normativos que constituyen el sistema judicial. Es como si por el mero hecho de tener la capacidad técnica para llevar a cabo una democracia directa (con smartphones para todos y votaciones diarias) sacrificáramos todos los otros principios que articulan nuestro sistema político (la deliberación o las decisiones informadas, por ejemplo) [7].

2.2. Publicidad y disputabilidad de las acciones del Estado

Otro de los casos que cuenta el libro es el de una política pública de evaluación del profesorado de secundaria a partir de un modelo que indexaba diversas variables basadas en datos provenientes de los exámenes de los alumnos. El sistema fue un desastre (pp. 169-173) por razones que no vienen al caso (básicamente otro abusivo uso de variables proxy).

 Lo que sí nos interesa es el detalle de que los patrones de funcionamiento del algoritmo estuvieran ocultos a los profesores que estaban siendo modelizados: no sabían qué variables eran las relevantes para su puntuación [8].

 Imaginemos unas oposiciones públicas que excluyen candidatos sin dar razones, o aún peor: remitiendo dogmáticamente al resultado de un cálculo incuestionable escupido por un ordenador, otra escena propia de Orwell. El uso de algoritmos de propiedad privada (siempre opacos) en políticas públicas viola el criterio básico de publicidad, que en su más común formulación decía que “Son injustas todas las acciones que se refieren al derecho de otros hombres cuyos principios no soportan ser publicados” [9].

 Los modelos basados en big data convierten en indisputable la decisión del burócrata, del juez, porque su nula transparencia solo permite apelar a los sesgos que contienen mediante deducciones a partir de sus consecuencias. 

Como los consejos de tecnócratas de las instituciones europeas, el uso de algoritmos opacos va contra la naturaleza delegada y fiduciaria del poder político. Lo mismo que hoy hacen estos “neutrales” conjuntos de reglas matemáticas lo hicieron en otro tiempo los oscuros gabinetes técnicos de los poderes ejecutivos desembridados [10].

2.3. Sesgos de confirmación y deliberación política

Una de las aplicaciones de técnicas de microsegmentación es en campañas políticas. Igual que los publicistas que trabajan con los datos que genera nuestra actividad en internet para crear perfiles de consumidores rentables que luego vender a las marcas, los servicios de asesoría política de análisis de datos modelizan votantes-tipo. 

El uso más siniestro es la capacidad de, literalmente, individualizar la imagen que proyectan los candidatos sobre su electorado [11]. Cada candidato es un prisma con múltiples caras y opiniones específicas en variados temas no necesariamente relacionados entre sí. 

De hecho, las demandas que personifica un candidato pueden ser contradictorias vistas desde el punto de vista de su electorado en general. Imaginemos un político que personifique tres demandas —controlar el fracking, mejorar los parques nacionales y continuar la política exterior beligerante— que pueden ser excluyentes entre sí para muchos de sus votantes: ¿y si pudiéramos saber qué perfil de votante es cada uno de los interesados por el candidato, de tal modo que solo le hagamos llegar información de la cara del prisma en la que el votante en cuestión está interesado? 

En lugar de mandar el mismo email a todos los contactos de la lista, aplicamos minería de datos a los interesados y descubrimos si el email que reciba y los anuncios que vea en la web de campaña tienen que ser del candidato en su versión ecologista o en la militarista [12].

Desde este punto de vista, las perspectivas para la deliberación política no resultan halagadoras. El votante recibirá de los candidatos solo información personalizada acorde con su visión del mundo. En la era del big data, el votante ya ni siquiera puede ser concebido como consumidor (como se empeña en defender Cass Sunstein [13]).

 ¡El votante es el producto! Detectar mediante minería de datos a los sectores de población indecisos en circunscripciones clave —en las que unos miles de votos deciden la presidencia— los convierten en un activos en los que centrar las inversiones en publicidad de campaña, mientras que otros votantes —quizá porque sus clics han desvelado ya su clara intención de voto, quizá porque no producen información suficiente como para ser modelizados— dejan de recibir información directa de las oficinas de candidatos [14].

A este contexto agorero para la deliberación política y reino de los sesgos de confirmación, se unen las “cámaras de eco” que suponen las redes sociales, que nos proporcionan información de puntos de vista que ya conocemos (los de nuestros amigos y aquellos a quienes seguimos). 

El último golpe que las herramientas algorítmicas asestan a la democracia tal y como la conocíamos es la gran mediatización de nuestro acceso a la información, con Facebook y Google operando entre medios de comunicación convencionales y ciudadanos. Su poder omnímodo se revela mediante las increíbles cifras de confianza que infunden como fuentes de información [15]. Pero, de nuevo, la invisibilidad y opacidad de los modelos matemáticos nos dice mucho acerca de su forma de trabajar.

 El error es pensar que tecnicidad y matematización son equivalentes a neutralidad axiológica. Facebook utiliza múltiples criterios para decidir el orden en el que aparecen contenidos en nuestro muro. De hecho, no solo vende esa capacidad a anunciantes, sino que lleva a cabo macroexperimentos psicosociales constantemente (pp. 228-229).

 El algoritmo de búsqueda de Google, igual. Lo hacen igual que los periódicos y los telediarios: eligen un orden de aparición, unas determinadas imágenes y testimonios sobre otros, etc. Lo que ocurre con ese tipo de medios es que son criticables: sabemos que tienen una línea editorial y podemos cuestionar sus decisiones.

  La complejidad y opacidad matemática de Google y Facebook, en cambio, hace que se presenten como prístinos criterios alejados de sesgos humanos o intereses espurios.

Acabaré por donde comencé, compartiendo una reflexión que cruza el texto de O’Neil y que le da pleno sentido político. Sea cual sea el contexto tecnológico en el que nos encontremos, nuestras inquietudes políticas y humanas son esencialmente las mismas.

 La justicia y la presunción de inocencia tienen un valor autónomo respecto a nuestra capacidad para predecir crímenes, igual que el derecho a una jornada laboral asumible no debe verse afectado por nuestra tecnología para sofisticar al máximo la producción just in time, con horarios ajustados al flujo de clientes. Aunque fuese posible determinar cuándo uno morirá de un infarto, nunca consideraremos legítimo que se nos excluya del mercado de trabajo por discapacidades físicas.

 El big data supone una ventana de oportunidades innegable para el desarrollo de políticas públicas eficaces, implica grandes cambios en la manera en la que nos movemos en el mundo y en la que compartimos nuestra información. Implicará cambios en la forma en la nos informamos y nos informan, pero no en las razones por las cuales seguimos queriendo hacerlo."                   (David Guerrero Martín, Mientras Tanto, 30/06/18)

12/7/18

Éxito en la prueba de carga del puente de acero impreso en 3D de Amsterdam



"La startup de robótica con sede en los Países Bajos MX3D empezó a desarrollar hace años (2015) su proyecto más ambicioso: construir un puente con impresoras 3D sobre uno de los canales de Ámsterdam.

Como indican en el sitio web del proyecto, su objetivo era demostrar que la impresión 3D es una opción viable para la fabricación a gran escala de objetos funcionales con materiales sostenibles, además de que esta técnica permite una libertad de forma sin precedentes.

La pasarela de 12,4 metros de largo que permite cruzar el canal Oudezijds Achterburgwal, en el barrio Rojo de Ámsterdam, ha sido sometida con éxito a diversas pruebas de carga y hoy puede caminarse sobre ella sin peligro.

En el proceso tradicional, las impresoras aplican una capa sobre otra, de abajo hacia arriba, y el dispensador se va desplazando siempre de forma horizontal hacia adelante y hacia atrás.

Las impresoras 3D que ha creado esta compañía no tienen nada que ver con las tradicionales. La MX3D-Metal va expulsando pequeñas cantidades de acero fundido por el extremo de un brazo robótico que cuenta con seis ejes. Eso le permite fabricar objetos desde el ángulo que haga falta, en lugar de limitarse a la posición horizontal: líneas rectas, curvas o espirales, que se van formando a partir del metal fundido como si aparecieran de la nada.

“La impresión 3D sigue siendo un territorio inexplorado. Con este método es posible crear objetos 3D en casi cualquier forma y tamaño”, afirmaron los expertos de la compañía en su página web.

Dos equipos de dos robots han trabajado durante seis meses en la construcción de la pasarela, empezando cada uno por un lado hasta encontrarse en la parte central. Para hacerlo, construían sus propios soportes a medida que avanzaban.
Los cuatro robots han utilizado un total de 4.500 kilos de acero inoxidable, imprimiendo estructuras complejas, sólidas y elegantes en metal. Además, quieren incluir sensores para monitorizar la estructura.

El hecho de que este proyecto se haya realizado con éxito hace pensar que las impresoras 3D autónomas van a convertirse en una nueva norma."            (Imprimalia, 0/07/18)

11/7/18

La impresión 3D, fundamental en la fabricación del dron de salvamento marítimo para las playas de Valencia


"Auxdron Lifeguard es un dron profesional de grandes capacidades, responsable de la vigilancia activa y el rescate en las playas de Puerto de Sagunto en Valencia y de las de Palma de Mallorca. Una experiencia pionera y que cuenta con el apoyo de Salvamento Marino tras prestar este innovador servicio el año pasado en Puerto de Sagunto como parte de su proceso de desarrollo del modelo presentado ahora y que se convierte en la referencia europea para la vigilancia de playas.

La presentación del nuevo modelo corrió a cargo de Rosalía Machín, teniente de la Guardia Civil y Responsable del Área de Innovación Tecnológica del cuerpo. En su intervención confirmó el salto cualitativo que se obtiene con la incorporación de esta tecnología en la vigilancia y salvamento de las playas: “en el servicio de rescate de costas puede ayudar mucho ya que además tiene fácil acceso a zonas inaccesibles”. Asimismo destacó el alcance, la autonomía la velocidad y efectividad del dron, que lo hace destacar sobre cualquier otro modelo.

Los responsables de General Drones, Adrián Plazas y Enrique Fernandez, mostraron las innovaciones implementadas en la estructura, los motores y hélices que dotan de una altísima fiabilidad al modelo. Entre todo ello destacaron la gran resistencia del dron ya que “está compuesto por materiales preparados para resistir exposiciones al sol, la humedad, y a las corrosiones del mar y la arena”.

Las impresoras 3D de IT3D en el Auxdron Lifeguard

El Auxdron Lifeguard cuenta con un diseño disruptivo que se basa en unas geometrías y características físicas únicas. Para poder obtener muchas de estas características se hacía imprescindible el uso de la impresión 3D para su fabricación.

International Technology 3D Printers es una referencia en Impresión 3D en nuestro país. IT3D es la importadora oficial de las impresoras 3D de la marca CoLiDo, distribuidora en exclusiva de las impresoras 3D profesionales de Tumaker y comercializadora de un gran número de alternativas en impresión 3D y escaneado 3D, así como especialistas en formación.

Dos de los modelos comercializados por IT3D participan activamente en la fabricación del Auxdron de General Drones. Las impresoras 3D CoLido X3045 y Tumaker BigFoot 500, son las encargadas de dar forma a algunos de los componentes esenciales del Auxdron. De este modo, el chasis y la carcasa, las patas, los cuatro protectores de los motores y el sistema de señalización lumínica han sido construidos de esta forma.

El día anterior a la presentación oficial del Auxdron en el espacio de Las Naves, Enrique Fernández, Director Técnico de General Drones, quiso compartir con Rubén García, CEO de IT3D, el resultado final del dron. Toda la plantilla de IT3D felicitó al equipo de General Drones por el magnífico trabajo realizado. Enrique, a su vez, agradeció la colaboración y el apoyo prestado por IT3D en este proyecto tan ilusionante que, finalmente, ha resultado ser un gran éxito: “el uso de la impresión 3D ha sido fundamental para poder realizar algunas de las partes del dron, debido a la geometría específica que conlleva”.

Rubén García, por su parte, agradeció la confianza recibida: “enhorabuena por el resultado obtenido y gracias por contar con IT3D para llevar a cabo este gran proyecto”                     (Imprimalia, 29/06/18)

10/7/18

Filamento para impresión 3D a base de harina de pescado... para aprovechar las grandes cantidades de peces se descartan anualmente por pesquerías europeas y en el mundo

"La impresión 3D no se detiene sorprendentemente por la diversidad de sus materiales, especialmente los filamentos que permiten las formulaciones más improbables e inusuales. Después de los filamentos exóticos hechos de cerveza, conchas de ostras o cannabis, un equipo de investigadores británicos imaginó un filamento hecho de harina de pescado.

En la Universidad Británica de Crighton, donde se están llevando a cabo investigaciones dentro del Departamento de Ingeniería de Materiales de Polímeros, un equipo de científicos dirigido por el Dr. William Hopkins ha desarrollado un filamento de impresión 3D basado en el polvo de bacaladilla desecada.

Conocido como '3D Whiting', este nuevo material nació de un informe publicado por el Departamento de la Comisión Europea dedicado a asuntos marítimos y pesca, según el cual grandes cantidades de peces  se descartan anualmente por pesquerías europeas y en el mundo.

Es más a menudo se desechan especies demasiado pequeñas o especies para las que hay poca demanda para el consumo humano. Un 2% en el caso de cinco especies pelágicas como la  bacaladilla, la lanza de arena, Faneca, espadín y capelán. La estimación general sobre la liberación de peces capturados es de más de 20 millones de toneladas de captura anual.

A partir de estos datos y de la dificultad de las pesquerías para mejorar las medidas selectivas, el equipo del Dr. William Hopkins ha ideado un nuevo material que aprovecharía el excedente de pesca. De las cinco especies más afectadas, se prefirió la bacaladilla, por su bajo contenido de grasa.

La experiencia del departamento en el desarrollo de biopolímeros ha llevado al equipo del Dr. William Hopkins a desarrollar un polímero flexible y biodegradable. "La adición de harina de bacaladilla ha resultado en un filamento biodegradable que cumple completamente con las especificaciones de impresión 3D FDM, explica el Dr. William Hopkins. "Es el carbonato de calcio contenido en las espinas lo que ha permitido obtener un filamento flexible pero suficientemente fuerte. "

El 70 por ciento de PLA es un termoplástico de origen vegetal (almidón de maíz) y el 30% de harina de bacaladilla.  El  filamento tiene un aspecto marrón claro y libera un olor ligeramente salado. Varios colores se pueden obtener según el secado de la harina de pescado. El secado directo  genera una harina de pescado blanca y el secado después de la cocción (pescado entero del que se ha extraído el aceite), da una harina más oscura.

 El Dr. William Hopkins afirma que el filamento 3D de bacaladilla  aún no está en su forma final y que las pruebas están actualmente en marcha. Los fabricantes interesados pueden registrarse para hacer pruebas beta."                  (Imprimalia, 05/07/18)